Boca resolvió la historia en 15 minutos
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El “Xeneize” convirtió dos goles en el arranque y derrotó con autoridad a Patronato
Boca tenía en la previa un encuentro complicado, contra Patronato en Paraná, pero lo resolvió en 15 minutos, con los goles de Eduardo Salvio y Carlos Tevez tras sendas asistencias de Frank Fabra.
El “Xeneize” realizó una media hora inicial de alto volumen de juego de la mano de un “Carlitos” participativo y criterioso, y luego supo cuidar la ventaja.
Por más que el local intentó apretar en el complemento, el equipo de Gustavo Alfaro lució firme, sólido, y no sufrió en ningún momento. Mostró madurez y autoridad para quedarse con los tres puntos.
Patronato se presentó en el partido con una presión alta, sobre los centrales de Boca, en un indicio de que incomodar el juego “xeneize” iba a ser su premisa en la noche.
El equipo de Alfaro, sin embargo, encontró rápido la apertura del marcador, a los 5, cuando Fabra metió una precisa habilitación a Salvio y éste, tras ser tapado por el arquero, capturó el rebote de cabeza y rompió la paridad.
El defensor colombiano demostró que la asistencia al “Toto” no fue casualidad y 10 minutos más tarde volvió a disfrazarse de enganche, esta vez con un pase de cachetada que dejó solo y de cara al arco a Tevez. “Carlitos” hizo uso de su categoría, la durmió y acomodó entre el guardameta y el primer palo.
A partir de ahí Boca dominó al dueño de casa con una prolija tenencia de pelota y buenos encuentros entre el “Apache”, que se tiraba atrás para entrar en contacto con el balón, y Salvio, que siempre se ofrecía como opción.
A su vez, la dupla de mediocampistas centrales que compusieron Marcone y Campuzzano le daba equilibrio y salida limpia al equipo, que redondeó un sólido y contundente primer tiempo.
Patronato salió a jugar la parte final adelantado en el campo, dispuesto a quemar las naves y a asumir el riesgo de quedar abierto en el fondo. Ese escenario le quitó comodidad al “Xeneize” en la circulación, pero no sufría en el fondo y controlaba el cotejo.
Los dirigidos por Gustavo Alfaro se dedicaron a administrar la diferencia y ya no generaron demasiado peligro, pero movieron el esférico de un lado a otro mientras avanzaba el reloj.