Brasil en vilo. Intento de golpe de estado
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Contra Lula. Miles de manifestantes invadieron el Palacio del Planalto, el Congreso y la Corte en Brasilia. La Policía recuperó el control y hubo cientos de detenidos
Miles de seguidores del exmandatario de Brasil Jair Bolsonaro, que defienden un golpe de Estado para derrocar al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, invadieron ayer el Palacio del Planalto, el Congreso Nacional y el Supremo Tribunal Federal (STF, corte suprema) en Brasilia, prácticamente sin resistencia de la policía de la capital federal. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva, en respuesta, determinó la intervención federal en la seguridad de Brasilia, cuyo gobernador, Ibaneis Rocha, es un aliado de Bolsonaro.
Los agresores lograron entrar sin resistencia al Congreso, al Palacio del Planalto y el STF, donde destrozaron muebles y se pasearon destruyendo todo a su paso, ante la mirada pasiva de los policías. La Policía Militar logró desalojar y recuperar los edificios más de cuatro horas después de comenzada la invasión, y la Policía del Senado reportó la detención de 170 personas.
Lula, tras calificar de “fascistas” a los manifestantes, determinó la intervención de las fuerzas de seguridad en Brasilia hasta el 31, mientras el gobernador Rocha decidió echar a su secretario de Seguridad, Anderson Torres, quien fuera ministro de Justicia de Bolsonaro y se encontraba ayer en Orlando, la misma ciudad donde está el exmandatario.
El ataque a las instituciones en la Plaza de los Tres Poderes fue llevado a cabo por más de 5.000 personas que llegaron en más de 80 ómnibus. Estas personas protestaban en todo el país en la puerta de los cuarteles para pedir un golpe, anular la elección de Lula y reponer a Bolsonaro desde noviembre. El ataque (similar a la invasión del Capitolio en Estados Unidos en 2021 por parte de seguidores de Donald Trump, un aliado de Bolsonaro) fue financiado, según dijo Lula en un discurso, por sectores de la minería ilegal, el agronegocio y los traficantes de madera. Lula también aseguró que van a tener que pagar los policías del Distrito Federal que fueron filmados evitando detener a los manifestantes y calificó de “genocida” a Bolsonaro, a quien acusó de estar convocando a desmandes desde hace varios meses.
Lula se encontraba en Araraquara, interior de San Pablo, en una visita prevista en agenda desde el viernes para ver zonas de desastre causados por las lluvias.