Buen escenario para la siembra de trigo y cebada
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Las perspectivas de rinde en soja y maíz, por debajo de los históricos, donde sólo el girasol tuvo un buen resultado. Menores precipitaciones en campos costeros
Un panorama interesante se plantea en los campos del distrito para la siembra de trigo y cebada, que se iniciaría a fines de mayo dando continuidad durante junio y julio.
Al respecto un reciente informe de la agencia local del INTA da cuenta que dentro de un contexto favorable para ambos cultivos de invierno. Los últimos aportes de lluvia, “aunque en forma muy heterogénea” con registros de entre 50 y 180 milímetros, que “han brindado condiciones óptimas en los perfiles del suelo, que contribuyen a una buena planificación de las próximas implantaciones, permitiendo respetar la ventana óptima de siembra y la realización de los barbechos en forma oportuna”.
El informe elaborado por el – INTA local , -, también brinda explicaciones sobre el lento avance – de la cosecha, en la cual ha tenido una nítida incidencia los registros pluviales, como habitualmente ocurre.
Retraso de la soja
En el caso de la recolección de la soja, se registra a esta altura un avance cercano al 20%, apenas la mitad de lo que ha sucedido a nivel nacional.
Según el INTA, en nuestra región el motivo principal “sería que las labores de cosecha fueron interrumpidas por la secuencia de lluvias acontecidas durante fines del mes de marzo y el transcurso del mes de abril, condiciones climáticas acompañadas a la ausencia de bajas temperaturas (heladas) que han prolongado el periodo de recolección en la presente campaña”.
En tanto se certifica que el rinde de la soja de primera se halla por debajo del promedio histórico zonal, consecuencia de las lluvias estivales aisladas y en función de la diferente capacidad de reserva de suelo Las estimaciones de rinde estarían en-un rango muy variable, promediando las 20 quintales por hectárea con máximos de 30 quintales.
En cuanto la soja de segunda, que – está iniciando su recolección -en la zona, el cultivo ha perdido – una considerable cantidad de lotes, por la deficiencia hídrica en la etapa de implantación y altas temperaturas, con lo cual los rangos de producción también serán “muy por debajo” de los niveles históricos, llegando excepcionalmente a los 15 quintales, en los casos que “las condiciones de ambiente suelo y oferta hídrica resultaron favorables”.
También en el maíz
La situación de la cosecha de maíz es similar a la de la soja, con un retraso que según el informe del INTA está vinculado a falta de piso en determinados ambientes y por las condiciones climáticas con alta humedad relativa ambiente y temperaturas superiores a lo normal “que aletarga la velocidad de secado”.
De esta forma las expectativas de rinde en ambientes de alta producción están “por debajo de las potencialidades de los materiales disponibles debido a las situaciones de déficit hídrico sobre todo durante fin de periodo crítico y llenado de grano, con valores máximos de rendimiento cercanos a los 100 quintales por hectárea definiendo un promedio de 75qq /ha.
En tanto, la ocupación de lotes por siembras tardías como de segunda, va logrando un espacio en áreas que por limitaciones de ambiente y profundidad de suelo no eran tradicionalmente destinadas a maíz. La falta de precipitaciones en periodo crítico afectó en mayor medida esta época de siembra y en una condición de cultivo variable de regular a buena definida por las situaciones de precipitaciones aisladas durante dicho periodo. Por consiguiente las productividades esperadas son muy heterogéneas “entre 25 y 65 quintales por hectárea”.
El girasol, mejor
En lo que respecta al girasol, finalizada la cosecha de la oleaginosa en nuestra región, los resultados dieron valores heterogéneos de productividades entre 13 a 35 qq/ha, correspondiendo los máximos a ambientes con suelos profundos y disponibilidad de napa que sortearon las condiciones de déficit en período crítico.
Se destacó que la zona “volvió a retomar el área de cobertura que históricamente tuvo, caracterizado por una variada estrategia respecto a producción de oleico o linoleico en el uso de materiales en relación a las oportunidades que ofrece el mercado”.
Precipitaciones y temperaturas
El informe de referencia precisa que “las ofertas hídricas del mes de abril han sido significativamente mayores en el área continental respecto a las costera, marcando una heterogeneidad en el régimen pluviométrico, por lluvias aisladas en las diversas localidades de la región”.
De la misma manera el análisis comparativo del registro trimestral y el acumulado respecto al año anterior pone a la zona costera en una situación de menores reservas de agua útil en el suelo.-
En cuanto a las temperaturas máximas del periodo definieron un promedio de 24 grados, con picos máximos superiores a los 30 °.