Buscan reducir la velocidad del tránsito para prevenir accidentes
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2023/05/burro1-scaled.jpg)
En algunos sectores. Están construyendo lomos de burro a pedido de los vecinos. Arreglan otros que estaban en mal estado. Se avanza con un estudio vial
La siniestralidad vial en Necochea es de nivel elevado, de acuerdo a datos relevados por el Observatorio Vial, y para lograr mejores resultados y que disminuyan los accidentes, se comenzó a reconstruir algunos “lomos de burro” que estaban deteriorados hace mucho tiempo y también se han colocado nuevos en algunos sectores de la ciudad, a partir de los reclamos y pedido de los vecinos, que se muestran preocupados por la excesiva velocidad que se registra en algunas calles y avenidas de la ciudad.
Desde la dirección de Pavimento que pertenece a Instraestructura de la secretaría de Obras y Servicios Públicos municipal, se comenzó con estas tareas y se trabaja en conjunto desde las diferentes áreas.
Desde el Observatorio Vial, indicaron que buscan dar soluciones a los vecinos y respuesta ante los pedidos que reciben.
Marcelo Gómez, director de Infraestructura señaló “desde el Observatorio realizan el estudio vial del pedido que solicitan los vecinos y analizan si es factible desde el punto de vista vial para poder ejecutarlo, las dimensiones de la obra, cómo se hace, etc”.
En estos meses se ha observado que muchos de los “lomos de burro” han sido reconstruidos porque estaban deteriorados y también se ha avanzado en la construcción de algunos nuevos. Uno de los que está pedido es el de la intersección de calle 55 entre 24 y 26.
“El primero que reparamos está ubicado en calle 63 entre 18 y 20, el cual estaba en pésimas condiciones por el paso del tiempo; también reparamos en calle 26 y 67 y en calle 73 y 26”, dijo Gómez.
Inclusive el funcionario aclaró que había varios expedientes que estaban pedidos hace siete u ocho años, que habían tenido su curso por el Concejo, había intervenido Tránsito, inclusive con firmas de vecinos pero no se habían concretado, tal el caso de calle 63 y 32, en ambas calles.
Por ejemplo, en calle 61 y 38, está el pedido de los vecinos porque en varias oportunidades los autos terminan incrustados en las casas.
Concientización
Lo ideal sería que los conductores respeten las velocidades, pero es necesario un trabajo en conjunto, por un lado la concientización y educación, por otro el control y la sanción y también las obras de infraestructura.
Mariana Grosso desde el Observatorio indicó que “realizamos un trabajo de estadística y asesoramiento, donde contamos con datos de policía científica, que es la que concurre a los lugares donde hubo al menos una persona lesionada y nosotros de esta forma determinamos los puntos críticos de la ciudad, a partir de la cantidad de siniestros”.
El paso siguiente es ver de qué forma se puede evitar y una de esas medidas es la construcción de reductores de velocidad.
“La infraestructura de la ciudad no es del todo favorable, en el sentido de que tenemos calles muy anchas, la mayoría miden 10 metros de ancho y van en un solo sentido y eso impulsa a ir a mayor velocidad”, detalló.
El “lomo de burro” ayuda a detener a los vehículos y hay que buscar una alternativa para que el conductor pare, señalaron desde la oficina, y destacaron que también es necesario que se acompañe con señalización para que el conductor tenga suficiente tiempo para frenar, inclusive tiene que estar pintado.
Pavimento
La llegada del pavimento también implica mayor velocidad y la seguridad vial tambine está contemplada con las obras.
En el caso de la avenida 91 se puede observar que tiene varios reductores de velocidad y lo mismo sucederá en la próxima pavimentación de la avenida 58, donde está previsto un ordenamiento para evitar las velocidades elevadas.
“El pavimento es una necesidad y habrá que dotar a esa obra con medidas necesarias de seguridad vial”, dijo Grosso.
Cuando se intenta reducir la velocidad en las calles de tierra es más compleja la situación porque no se puede colocar lomos de burro pero desde el Observatorio se puntualizó que es fundamental trabajar desde todas las áreas.
“Lo más rápido y efectivo para conseguir resultados es el control, la sanción; después están las obras de infraestructura que obliga al conductor a recudir la velocidad y la mejor de todas pero que lleva más tiempo es la concientización”, indicó.///