Buscan sobrevivir a la crisis y la falta de trabajo
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La cuarentena ha complicado más la situación. Actualmente están prohibidas por encontrarnos en fase 3, pero igual siguen por Internet
La crisis económica y la devaluación no solamente se evidencian cuando los sueldos e ingresos no alcanzan para comprar la misma cantidad de productos que tiempo atrás se podían adquirir, sino que también se observa cuando comienzan a aparecer cada vez más espacios de venta precarios, facilitados hoy por el uso de internet.
En el último tiempo, sobre todo desde el inicio de la cuarentena el año pasado, se ha potenciado la necesidad de mucha gente de obtener ingresos de alguna forma y, por eso, van optando por poner a la venta aquellos bienes que ya no utilizan o que no les generan tanto beneficio como tener en la mano el dinero que valen.
De esta manera, se crean ferias, baratillos y ventas de garage en distintos sitios de la ciudad, en las cuales se pueden encontrar productos usados como ropa, calzado, muebles, artículos de decoración, accesorios, antigüedades o lo que sea que tenga un valor económico.
Dado que actualmente, por el ingreso de Necochea a la fase 3, no se pueden realizar ferias de este estilo, la gente opta por publicar por Internet la dirección y los productos que tiene a la venta, pudiendo incluso pagar con plataformas virtuales para no manejar billetes y permitir el pago. Incluso antes de entrar en fase 3, la mayoría ya optaba por publicar su feria en las redes sociales dado que, además de evitar la circulación innecesaria de la gente que solo va a mirar, también les sirve como espacio de difusión gratuito.
Sin “changas”
Al igual que la cuarentena, la falta de empleos que se vive en la ciudad y en el país en general no contribuye a mejorar la situación económica de cientos de personas y familias que no están llegando a fin de mes.
Hoy sería erróneo decir que quienes no están desarrollando una actividad laboral “no lo hacen porque no quieren”. Se trata de un contexto socioeconómico complejo, en el que incluso los que poseen la mejor voluntad tienen serias dificultades para conseguir un empleo.
Mucha gente que hacía “changas” hoy se ha visto doblemente perjudicada. Por un lado, saben que la gente teme meter a un extraño a su casa por cuestiones de inseguridad, ya que la cantidad de robos y asaltos hacen que más de uno deba pensar dos veces la idea de contratar a alguien para tareas sencillas como, por ejemplo, cortar el pasto o pintar alguna pared.
Por otro lado, entró en juego también el temor al contagio, ya que es difícil saber si la persona que ingresa a una vivienda a trabajar no tiene coronavirus o ha sido un contacto estrecho de algún contagiado, dada la gran cantidad de asintomáticos que existe.
Todo esto hace que sea todo un desafío conseguir, no solo los empleos en blanco, sino también aquellos trabajos temporales que permitan obtener dinero.///