Cambio de hábitos: el desafío de abrir un comercio de corrido
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Los que lo intentan indicaron que los tienen como referentes a la hora de comprar en horas del mediodía y les sirve para incrementar sus ventas
Abrir un comercio de corrido tiene sus ventajas, según indicaron quienes toman este desafío y salen del habitual horario cortado, que se da en la mayor parte de los locales de nuestra ciudad. Los que se animaron a no cerrar al mediodía, fueron de a poco haciéndose clientes fieles, que valoran el hecho de contar con lugares abiertos por más horas. Para los comerciantes, esta extensión representa la posibilidad de aumentar sus ventas, ya que los pocos que mantienen sus puertas abiertas, acaparan a los clientes que se acercan buscando un regalo a último momento, un objeto para la casa, o una prenda de vestir. Se puede encontrar en un rango de 9 a 21 indumentaria de hombre y mujer, lencería, objetos de decoración y juguetes, aunque los comercios abiertos en este horario hay que buscarlos o conocer su ubicación, ya que son la minoría; de todas maneras, para muchos de los que apuestan a abrir de corrido, el resultado ha sido favorable, y consideraron que sumaría a la ciudad extender el horario en más comercios.
Positivo
Fabiana hace cinco años que implementó el horario corrido en su local; de lunes a viernes abre de 9 a 19. Los sábados es el único día en que abre cortado, y a partir del día de la madre, la intención es volver al horario cortado debido al calor y el cambio de hábitos de la gente.
Para ella, resulta positivo tanto para brindar un mejor servicio a los clientes, como para aumentar las ventas. Por un lado cerrar más temprano ayuda a evitar hechos de inseguridad, además de que los que cuentan con las horas del mediodía libres pueden encontrar un lugar para realizar sus compras. Los que se encuentran en bancos cercanos, por otro lado, también son potenciales compradores que aprovechan los comercios abiertos.
«La gente viene y encuentra un regalito o compra algo de pasada, es una comodidad más”, indicó Fabiana, para quien el hecho de encontrar con más lugares libres para estacionar también favorece a los que eligen este horario.
Cabe destacar que cuando comenzó con el horario corrido, creía que muchos más se iban a sumar a la idea, en cambio hoy siente que no se vio tan replicada en el centro, más allá de que en su caso, resulta una excelente manera de vender más.
Otro de los que abren de corrido, en este caso de 9.30 a 21.30, abrió sus puertas el sábado, y se encuentran evaluando cómo funciona la actividad, con expectativas altas, según indicó Mariana, que trabaja en el lugar dedicado a celulares. «La gente respondió muy bien”, sostuvo, y comentó que vio movimiento aún al mediodía, que aunque no todos compren, miran lo que se vende y se va corriendo la voz sobre lo que se ofrece. «Muchos creen que no abre nada en el centro, entonces no vienen”, expresó, por lo que si se sumaran más comercios, se generaría un circuito más amplio, que ayude a los que trabajan con horario de comercio, entre otros.
En contra
Algunos comerciantes consultados por Ecos Diarios, manifestaron que ven que no hay una circulación suficiente que amerite tener más horas abierto. «Faltaría que la gente se acostumbre”, indicó Viviana López, quien tiene su local sobre la avenida 59. Lo mismo sucede para ella con los feriados, en los que muchos no van al centro ya que consideran que no van a haber lugares abiertos para comprar, ya que cada uno se maneja individualmente, abriendo algunos y otros no. Ella probó mantener abierto de corrido, pero en su caso no fue funcional y vio muy poco movimiento, además de que los vecinos tampoco tenían abierto.
«No se justifica”, dijo Micaela, cuyo comercio de ropa hasta el año pasado abría de corrido. Al realizar una estadística, llegaron a la conclusión de que hoy en día no hacen ninguna diferencia teniendo abierto. Lo mismo apreciaron en una tienda deportiva que solía abrir todo el día, pero ahora atiendo por la mañana, cierra, y vuelve a la tarde.
Servicio
Ezequiel González y Jimena Castro hace un mes y medio abrieron un nuevo local en la ciudad, con la particularidad que atienden de 9.30 a 19. Este horario piensan mantenerlo durante el invierno porque oscurece más temprano, además, para acostumbrar a la gente a que vaya al centro más temprano.
«Queríamos generar un cambio en la mentalidad, además de que cuando se hace de noche no anda tanta gente y corrés más riesgos al estar abierto”, expresó Castro.
A su vez, para ella esta posibilidad ayuda a los que trabajan en horario cortado, y así tiene la alternativa de hacer sus compras al mediodía. La experiencia para ellos indica que baja el caudal de público de 13 a 15, pero muchos se están acostumbrando y les gusta. «No se ven muchos locales abiertos pero siempre alguno se va sumando”, manifestó González. Al tener cierta variedad de comercios abiertos, más gente se acerca buscando opciones, por lo que ambos consideraron que sería interesante que más comerciantes se sumen a la propuesta.
La idea radica en que algunas personas, como los padres que tienen a los chicos en el colegio, pueden contar con una alternativa más. Asimismo, se quiere aportar más flexibilidad y dar un mejor servicio.
Vale mencionar que en general los que siguen ahora de corrido, a partir de noviembre harán horario cortado pero sí permanecerán hasta más tarde, ya que en las horas más cálidas no hay circulación en el centro.
Bazares, todo el día
Los bazares son el rubro que más se ve abierto durante todo el día. Algunos abren los siete días y se encuentran ya establecidos como referentes del público.
Uno de ellos hace cerca de diez años que implementó esta apertura extendida. Para Carla Cano, que trabaja en el lugar, la experiencia sirve, porque ayuda a los que buscan un regalo de cumpleaños a último momento o a los que salen del banco, que pasan, miran y algo compran. «Siempre me dicen que es una lástima que no haya más locales que trabajen de corrido”, sostuvo. Como plus, hay más lugares libres para estacionar, y es poco probable que se espere a ser atendido. «Funciona, porque los que trabajan a la tarde ya saben que al mediodía pueden venir”, manifestó.
Guillermo Alarcón desde 1996 que mantiene el horario corrido y abre aún los fines de semana, considerando que anda bastante gente, y particularmente, lo ayuda la cercanía a una parada de colectivos. «La gente que trabaja está contenta, porque sino no le queda horario para salir a comprar, y así tiene una posibilidad más”, mencionó. Al saber que está abierto, suelen recurrir para comprar un regalo o algo para la casa. Cabe destacar que para él el centro no aumentó el número de locales abiertos por más horas, pero los que sí abren, encuentran una respuesta que los satisface.
Greta Alonso trabaja en uno de los comercios que abren de 9 a 21 durante el invierno. En verano, en cambio, hacen horario cortado. La gente, sostuvo, ya sabe que tienen abierto, y sobre todo los que trabajan en comercios, los toman como referencia para sus compras. «Hay días más tranquilos, pero otros hay más demanda”, indicó. Como hay pocos que abren de corrido, los que lo hacen cuentan con esa ventaja para acaparar a los compradores; «te saca del apuro”, manifestó.