Cambios en el río del lado de Necochea
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2018/03/rioquequen14.jpg)
El frente al complejo educativo Jesuita Cardiel ha sido uno de los los más afectados. Se elevó un informe a Hidráulica de la Provincia para ver la factibilidad de una obra que recomponga los desagües
Si bien no es una cuestión de extrema urgencia, ha empezado el ensanchamiento del cauce del río Quequén, que a través de las distintas crecidas viene carcomiendo la ribera del lado de Necochea.
Si bien no hay precisiones, desde Hidráulica se reconoce que en los últimos 15 años se han perdido entre 5 y 8 metros de tierra, que han sido ganadas a la margen, siendo el frente del complejo educativo Jesuita Cardiel uno de los sitios donde más se percibe el achicamiento.
No sólo las crecidas vienen produciendo este fenómeno, sino que también se suman los efectos de los más que deteriorados desagües pluviales que hay a lo largo del Quequén, desde el puente del paraje Los Manantiales hasta la zona del puerto, que están desmoronados luego de varias décadas de funcionamiento y sin haber contado con mantenimiento.
En el caso específico del frente del complejo Cardiel hay cuatro desembocaduras de pluviales, alguna de ellas que vienen funcionando desde la década del 60 y sin mantenimiento o mejoras.
Se advirtió que la modificación de la margen también se está notando en algunos sitios a lo largo del llamado Paseo de la Ribera –entre el Club del Valle y el puente del paraje Los Manantiales- donde en algunos tramos, y no porque tengan pluviales cercanos, hay una marcada erosión. En esto tiene que ver con algunos cambios en el cauce del río, en la curvatura del mismo, que hace que el agua se deslice con mayor velocidad y ya se notan plantas caídas, que antes estaban en terreno firme.
Terrenos débiles
La explicación principal de este avance del cauce es que el suelo de las márgenes es débil en cuanto a su constitución, sin compactación suficiente y fácilmente erosionable.
Esta erosión también empieza a dar cuenta de los pluviales, en principio desmoronando a los primeros tubos de los mismos, con lo cual las desembocaduras están totalmente alteradas.
Se descartó que la sedimentación que habitualmente trae el agua que en cada crecida busca desembocar al mar, tenga incidencia en esta erosión, que se calificó de “natural” en un suelo blando.
Cada una de las crecidas acelera el escurrimiento del agua y ese cambio de velocidad es lo que provoca la generación de desmoronamientos en las márgenes, en especial la de Necochea, ya que en la de Quequén no existen pluviales de tanta dimensión, que contribuyan al mismo deterioro que la margen opuesta.
Se recordó que años atrás, del lado de Necochea, se hizo un relleno en la zona cercana al Puerto, modificando la costa natural, lo que podría tener alguna modificación de producirse una crecida o inundación.
Obra en conjunto
Tiempo atrás la jefa de la Dirección Provincial de Obras Hidráulicas, María Susana Laborde, envió a su superiores un informe sobre la erosión, sobre todo frente a la Escuela de Arte Nº 500, que integra el complejo Cardiel.
Se explicó que por tratarse de pluviales de la ciudad es un tema que en el que debe tomar cartas en el asunto la Municipalidad, aunque se entiende que habría que planificar junto al Estado bonaerense una reparación en general de todos los pluviales y luego ejecutar una reforma en las desembocaduras, con una defensa mucho más extensa fuerte y estable que las que se hicieran en su momento.
La desembocadura a la altura de la avenida 74, es una de las más deterioradas, situación de la que diera cuenta Ecos Diarios recientemente.
Otro pluvial en pésimo estado, desde hace años, es el que desemboca contiguo a los restos de lo que fuera el puente Ignacio Ezcurra, que se mezcla con un by pass cloacal confeccionado tiempo atrás. En contrapartida, uno de los que mejor estado presenta es el pluvial que desemboca en el río Quequén en inmediaciones del predio de la Sociedad Española.
Ante la situación planteada se recomienda dar una solución a este tema en un tiempo “no demasiado extenso”, aunque por otro lado se resaltó que a nivel hidráulico estas crecidas no modificarán “el funcionamiento del río”.///
Ultimas inundaciones
En el caso específico del actual complejo Jesuita Cardiel (ex Liceo Naval Militar “Carlos María Moyano”), ubicado contiguo al puente Colgante, es netamente inundable.
Los memoriosos recuerdan la inundación de 1981, en la que el río llegó a tapar hasta el nivel del techo a las construcciones en ese momento cobijaban las instalaciones de Vialidad.
Luego se fueron registrando inundaciones de menor incidencia, ante cada crecida del río, recordándose últimamente las de 2014 y 2017, aunque la mayor de los últimos tiempos fue la de agosto de 2012.
En este último caso el agua ingresó a las instalaciones de la Escuela de Arte Nº 500, así como también inundó los predios de los clubes Náutico y Del Valle.