Caminaron hasta Costa Bonita
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Con la participación del obispo Gabriel Mestre. Actividad en honor a la virgen María
Ayer, en inmediaciones de la capilla Inmaculada Concepción de María, ubicada en Avenida 74, esquina 47, partió la 32º Marcha de la Fé, con motivo de celebrarse el Día de la Inmaculada Concepción de María, el pasado 8 de diciembre.
Bajo el lema “Con María servidores de la fe”, el obispo Gabriel Mestre encabezó la marcha, contando con el acompañamiento de fieles que rezaron y pidieron por el país.
En este marco el obispo manifestó que “de manera particular estoy acompañando a la segunda gran ciudad de la Diócesis y acompañando las intenciones que manifestamos, pidiendo por nuestra patria, por los más pobres, necesitados, vulnerables”.
Al mismo tiempo, destacó que se rezó por la Iglesia, “para que podamos ser digno de lo que Dios quiere que realmente seamos y transitando en este año mariano nacional al celebrar los 400 años de la educación de Nuestra Señora del Valle, es muy especial”.
Como lo hizo el año pasado y el anterior, Mestre, siempre ha querido estar presente en la Marcha de la Fe y ayer también participó desde la partida en la capilla Inmaculada hasta la gruta de Costa Bonita.
Al respecto expresó que “es lindo recorrer zona de barrios, zona céntricas, semi rurales o rurales, como el camino que va a Costa Bonita , acompañándonos con el mar al costado, que baña la realidad de nuestra región, de nuestra Diócesis de Mar del Plata, nos hace bien y vamos tomando contacto, como abrazándonos a esta realidad para que el señor proteja y bendiga a nuestra Argentina y nuestra Diócesis y particularmente a la región de Necochea-Quequén”.
Esta fue la última actividad del obispo en nuestra ciudad ya que la parroquia Sagrada Familia de Mar del Plata cumple 80 años y estará allá para acompañar a aquella comunidad.
Testimonio
Teresita Velázquez indicó que esta fue su primera vez en la procesión. “Siempre tenía algo y se me pasaba pero este año me puse la meta y acá estoy”, señaló contenta y mencionó que rezó por la salud y al mismo tiempo agradeció.
“Vine acompañada por el grupo Scout Santa Teresita y vamos hasta Costa Bonita”, afirmó.
En cambio, Valeria Musatti dijo que todos los años participa , aprovechando para pedir por la familia, sus dos hijos y por el país para que estemos todos más unidos.
“Es un pedido de esperanza. En mi caso hago todo el recorrido y en Costa Bonita me espera mi marido y mis hijos, nos encontramos allá”, mencionó.
Al momento de opinar sobre la marcha, dijo que “todo el recorrido es hermoso, ir encontrándote con otros hermanos en el camino y que vas conociendo en la procesión”.
Por su parte, Karina Gómez recordó que hace dos años atrás que no participaba.
“Hoy (por ayer) pude venir y me preparo con fe, alegría y a pedir por todos. En esta ocasión vine acompañada por mi novio y un par de amigas” relató y aseguró que “la llegada es lo más emotivo, lograr el objetivo. Salir de Inmaculada y llegar”.
En familia caminando se encontraba Antonio Montiel, junto a su madre y su sobrina.
“Venimos siempre a agradecer y a pedir, venimos en familia y traigo una silla para que descanse mi mamá en algunos tramos”.
Con respecto a la marcha opinó que ”es algo confortante, que te llena y es una vez al año y lo esperamos con muchas ansias. Aprovechamos para agradecer a la Virgen que siempre nos cuida y protege”.
En el paso a paso de la marcha, Antonio reflexionó que “uno durante todo el camino va analizando, pensando y es algo extraordinario. En cada parada hay un encuentro muy bonito, la gente comparte la charla, tomarse de la mano, compartir la fe”.
Antonio ha participado de las 32 ediciones. “Siempre pido por la familia, el trabajo, pero por sobre todas las cosas la salud y el país, ya que no estamos pasando por un buen momento, pero acudimos a lo más grande para aliviar el peso”, expresó.
Los fieles luego de hacer una parada en la Virgen de Lourdes en la Terminal de Ómnibus, continuaron por el Puente Colgante, la parroquia de Luján, el colegio parroquial “Divino Maestro”, el Hogar Stella Maris, hasta llegar finalmente a Costa Bonita, donde se celebró la misa de clausura.