Camino a dar el gran salto
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Campeón amateur argentino y sudamericano, el loberense Marcos Montenegro reafirmó este año sus condiciones para llegar al golf profesional
Desde México, donde hoy comenzará a recorrer sus últimos 18 hoyos competitivos del año, Marcos Montenegro se anima a hacer retrospectiva de un 2017 bisagra en su carrera deportiva y por ende en lo personal. El loberense, surgido en el Necochea Golf Club, festejó alejado de sus afectos su cumpleaños número 20 el pasado viernes en Malinalco, al Sur de Toluca, donde el tour del PGA Latinoamérica realiza una de sus últimas escalas. De alguna manera son los gajes del oficio del camino que eligió comenzar este año, recorrer el mundo como golfista profesional.
Siendo aún amateur, Montenegro recibe invitaciones o debe jugar una etapa clasificatoria para poder competir en este nivel. En México lo hizo por ganar en febrero en Mar del Plata en el Abierto del Sur, mientras que hace pocas semanas compitió entre los mejores profesionales del país en el Open Argentina, gracias a haber culminado como número 1 en el ránking de aficionados 2016-17 de la Asociación Argentina.
Cambio de rumbo
Hasta el año pasado, tenía previsto seguir estudiando en los Estados Unidos, donde ya había cursado los últimos años del Secundario sumando clases en una Academia de golf en Orlando. Incluso tenía propuestas de numerosas universidades, entre ellas una beca definida desde Barry University en Miami, de la cual egresó el basquetbolista Shaquille O’Neal. Pero tomó otro rumbo. Con esa calma que lo caracteriza bajo presión en el green, Montenegro afirmó: “Cambié la decisión para dedicarme profesionalmente al golf”, aunque aún no se sabe cuándo dará ese salto definitivo: “No lo tengo definido, eso lo decide mi equipo de trabajo. Yo tengo que entrenar y jugar, y trato de no pensar en eso”.
Dejar la opción del estudio por probar suerte en el juego va contra el “hijo ideal” que cualquier madre quiere ver en un deportista. Pero es algo que llegaría eventualmente. “Charlé mucho como mi mamá y no fue fácil. Es una decisión difícil, pero ella me aporta su ayuda en todo lo que hago y me vio decidido con lo que quería. (Mi mamá) me ayuda mucho como siempre lo hizo y está contenta”.
Un año brillante
Mucho tuvo que ver en esta decisión el notable año que tuvo Marcos, ratificando todas sus condiciones como juvenil. Sin ir muy lejos, hace un par de semana en Bolivia fue campeón sudamericano con el equipo argentino en la Copa Los Andes. Fue el número 1 del ránking de aficionados en el país, algo que le valió jugar el British Amateur en Inglaterra. Pero sin dudas el punto más alto fue en febrero, cuando se consagró campeón en el Abierto del Sur en Mar del Plata, siendo el primer amateur en conseguirlo ante profesionales desde 1952. “Me costó caer en lo que había ganado, a veces se da todo muy natural, pero con el paso de los días me di cuenta que fue un gran torneo, en una cancha muy tradicional en Argentina. Esa cancha es un sueño (en el Mar del Plata Golf Club). Gané dos veces, el Argentino de menores y ahora el Abierto del Sur. Estoy muy contento por lo que fue esa semana. Voy a tratar de repetirla lo antes posible, estuve muy cerca”.
PGA Tour
El difícil objetivo de Montenegro es repetir esa semana de febrero en otro torneo en el primer nivel, sumando experiencia en el circuito latinoamericano de la PGA. Y hubo que hacer valijas para viajar. Pasó por Brasil, Uruguay y ahora el turno de México. “Por ahí no lo tenía en cuenta a principio de año, pero cuando tomé la decisión de que me iba a dedicar de lleno al golf, era un buen paso y para eso poder jugar todos los torneos posibles en este nivel. Jugué todo lo que me plantié jugar y aunque en algunos no pude terminar como quise, igual estoy contento. Jugué seis torneos y pode pasar el corte y estar los cuatro días, algo que es importante para ir agarrando ritmo”.
Por jugar el circuito no pudo estar con el equipo del Necochea Golf Club en el Interclubes, como cuando fue pieza clave para lograr el año pasado el título en Segunda división: “Fue duro no poder jugar. Los chicos lo hicieron muy bien y dejaron al club donde tiene que estar y casi lograron el ascenso a Primera. Ellos me entendieron, es mi carrera y pensar en mi futuro”, explicó sobre su ausencia.
En el Abierto de Río de Janeiro y también en el Open de Argentina supo estar entre los punteros tras el primer día, pero no lo pudo sostener. “Esa una de las cosas que me falta mejorar. Los primeros días siempre estoy metido arriba. Es la falta de experiencia y madurar un par de cosas que estoy trabajando en la parte mental para que lo que hago en las primeras rondas poder repetirlo en el fin de semana”. Su grupo de trabajo incluye al necochense Santiago Garat como entrenador, al preparador físico Pablo Sánchez y al psicólogo Pablo Pécora.
Garat en el banco
Santiago Garat valoró el progreso en el proceso de aprendizaje por el que Marcos transita: “A principios de año nos planteamos empezar a mejorar el ránking mundial en el que estaba en el puesto 3.300, después de haber estado dos años estudiando en el College en Estados Unidos (el lunes apareció en el puesto 261°). El objetivo no eran resultados de competencia, sino resultados tener resultados de los entrenamientos y de trabajo todo el año. Empezamos una transformación técnica y física, que primero fue 80% física y 20% técnica y terminamos el año al revés. Apuntamos a que se desarrolle como jugador más allá de los resultados para cumplir el objetivo de llegar al tour grande, en tres o cuatro años”.
Lo que viene
De cara al 2018, la expectativa para Marcos no cambia: “Es jugar como lo vengo haciendo, trabajando mucho día a día. Competir en el PGA Latinoamérica y repetir lo que hice este año en la segunda mitad. No tengo el calendario pero la idea es empezarlo (el tour) desde el principio, enfocarse en eso”. El primer paso importante será desde el 20 de enero, en Chile, donde el ganador de la etapa se llevará como notable premio una invitación para el Master de Augusta, en los Estados Unidos.
Montenegro por el momento no dejará de ser amateur y deberá seguir recibiendo invitaciones o clasificando a estos torneos. Además, como aficionado, planea sumar experiencia también compitiendo en Estados Unidos y Europa, en el clasificatorio para el US Amateur y nuevamente el British Open. Pero al igual que su coach no anticipó objetivos en términos de resultados: “No nos enfocamos en eso, no nos adelantamos a lo que pueda llegar a hacer. Hay que estar en el presente y trabajar y que las cosas sucedan”. Sobre su juego, apuntó que “lo veo completo, pero sé que debo trabajar más en lo mental que otra cosa, madurar un par de cosas, por eso estoy en estos torneos para hacer experiencia. Cuando lo viviste ya sabés porqué fue, es todo más fácil, no te vuelve a pasar lo mismo”. En ese camino de nuevas experiencias el 2017 no pudo ser más prolífico. Imposible no ilusionarse con un 2018 superador.///
