Carlos Alfredo Bilbao – Su fallecimiento
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Con la muerte de Carlos Alfredo Bilbao desaparece uno de los integrantes con uno de los apellidos tradicionales, de nuestro medio, profundamente alineados al viejo partido radical. Su desenlace se produjo a los 77 años, el jueves 4, luego de soportar una enfermedad que lo alejó de sus actividades habituales.
Compartió, su fuerte arraigo de cuna con la Unión Cívica Radical, la pasión por el Centro Vasco aprendiendo la cultura y disfrutando de las costumbres de sus antepasados.
Desde joven estuvo alineado a la línea intransigente que lideraba Ricardo Balbín, posteriormente con la línea Nacional. Su militancia en el radicalismo se vio coronada cuando fue elegido senador provincial por la 5ta. sección electoral, en el periodo 1993-1997. Siempre fue un hombre del partido y reconocida su convicción por los valores democráticos inspirado en los postulados de los viejos líderes del radicalismo.
Si bien la enfermedad de los últimos tiempos lo había recluido en su hogar, no dejó, por caso de mantener su concurrencia al Centro Vasco y donde el juego de pelota a paleta con sus compañeros fue la pasión deportiva de toda su vida.
Si bien nació en la ciudad de Tres Arroyos, de la cual era oriunda su madre, Carlos vino a vivir de pequeño a Necochea junto a su familia y aquí cursó sus estudios primarios en la escuela Nº 2 y secundarios, en el ex colegio nacional “José Manuel Estrada”, respectivamente, para luego recibirse como veterinario en la Universidad Nacional de La Plata.
Alternó la política, hasta su retiro de la militancia activa, con una continua participación en la vida del Club Vasco, que lo tuvo como jugador y representante de la entidad en diversas competencias provinciales de pelota a paleta, para luego desarrollar tareas en la mesa directiva de la institución.
En su juventud fue un amante de las danzas vascas formando parte durante décadas del cuerpo de “dantzaris”, incluso, viajando a bailar al País Vasco en representación de Necochea.
De carácter afable y risueño, su amplio grupo de amigos disfrutaba de sus constantes anécdotas, ya que por su condición de radical, deportista y dirigente vasco viajó mucho, conoció y se relaciona con diferentes personalidades de la política, como de otras colectividades vascas en la Argentina y fuera del país.
Los restos de Carlos Alfredo Bilbao fueron trasladados en la jornada de ayer a Miramar, para ser cremados y durante su velatorio su esposa Cristina y sus hijos Iñaki, Joseba y Maite, recibieron el saludo y cariño de familiares y amistades.