Carlos «Lito» Almassio – Su fallecimiento
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“Huracán ha sido la pasión de mi vida” sintetizaba en una de sus frases Carlos Alfredo “Lito” Almassio en una entrevista publicada en Ecos Diarios en marzo de 1993. Y sin lugar a dudas, con el paso de los años que tanto ubican a las personas en la historia, Almassio se despidió ayer a la edad de 83 años de este mundo como uno de los hombres más representativos de los 101 años de vida institucional del Club Huracán de Necochea.
Contador de profesión e incluso alcanzando a ocupar el cargo de secretario de Hacienda de la Municipalidad, hoy lo trasciende su trabajo como dirigente deportivo y símbolo del “Globo”.
Fue hincha desde los 5 años y luego futbolista. Debutó en la Primera de Huracán en 1956 marcando el gol del triunfo frente a Boca. Por razones de estudio esa etapa duró poco pero a su regreso a la ciudad se enroló como revisor de cuentas del club en 1962. Como directivo pasaría por todos los cargos y fue presidente desde el año 1967 a 1987.
Durante su gestión se produce un momento bisagra en 1967, cuando adquirió las tres hectáreas aledañas al estadio “Mariano Necochea”. La visión de Almassio era construir allí un gran predio deportivo. Para ello, no sin antes generarse una acalorada asamblea, se autorizó vender la sede de calle 61, donde hoy se encuentra la Galería Huracán. En 1978 culminó la primera etapa de obras de lo que hoy es el lujoso predio y sede social del club, un símbolo deportivo de la ciudad desde entonces. En 1983 se inauguró el trinquete de pelota y en 1985 el gimnasio y la pileta semiolímpica, la primera cubierta y climatizada de la ciudad. Por esos años el club llegó a tener 4.000 socios. También durante su gestión Huracán ganaría su último título en Primera en 1979.
Después de la grabe crisis económica que sacudió al club hasta perderlo todo, fue quién fustigó a los jóvenes dirigentes, poniéndose codo a codo, para que siguieran su lucha y se pudieran recuperar así las instalaciones que hoy lucen con más brillo aún.
Su última aparición pública fue en los festejos del centenario, el año pasado, mimado como presidente honorario por todas las generaciones de jugadores y dirigentes de Huracán. Como un ejemplo de amor por el club, trabajo y resiliencia. Ese es su mayor legado. ///