Cautela en el sector gastronómico, a una semana de la apertura
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Señalaron que las condiciones del tiempo, la situación económica y el temor por la pandemia no ayuda a que la gente salga
Luego de transitar poco más de una semana con sus locales abiertos, los gastronómicos señalaron que no fue lo que esperaban con respecto a las salidas y encuentros por el Día del Amigo. En general, coincidieron que las condiciones del tiempo, la situación económica y el temor que tiene la gente frente a la pandemia, no ayuda al momento de organizar alguna salida.
Si bien se cumplió y respetó el protocolo, estiman que faltará cerca de un mes y medio para que las personas se animen a salir nuevamente.
A pesar de haber reducido a la mitad su capacidad de mesas, la mayoría continúa con la misma cantidad de empleados, con los mismos precios que en marzo y no han cambiado los menús. Solo algunos han modificado la carta para que les sea rentable y otros esperan que pase una semana más para ver qué decisión toman al respecto, analizando el movimiento que se genera a partir de ahora, al no tener una fecha como el Día del Amigo, que pueda generar una salida.
Al momento de respetar el distanciamiento y cumplir con el protocolo, indicaron que en general las personas que concurrieron se comportaron muy bien, teniendo todos los cuidados, concurriendo con barbijo, aplicándose alcohol en gel y firmando la declaración jurada.
Asimismo, puntualizaron que la franja etaria que salió a los locales gastronómicos fue de un promedio hasta los 40 años, no así la gente mayor, ni familias con chicos.
Optimista
Fabián Cuello se mostró optimista ya que después de tener cerrado por tanto tiempo su local, poder abrir es positivo. “Aunque sea con pocas mesas, generó algo de movimiento”, asegurando que al contar con cervecería, el público que más se acercó fue joven a lo largo de toda la semana.
En cuanto a la capacidad de personas que tenían permitido, donde lo máximo por mesa era de seis, indicó que lo que más se reservó fue de dos o tres personas, gastando un promedio de 500 pesos cada una.
De acuerdo al perfil que tiene cada local gastronómico y al público que está dirigido, se notó la diferencia en la concurrencia.
Empatía por la situación
Luis López opinó que “al haber estado encerrados durante cuatro o cinco meses, la gente se queda en su casa y no sale más después de las 18 o 19 horas, entonces creo que va a llevar un mes y un poco más hasta que la gente reaccione”.
Al mismo tiempo dijo que “nosotros estamos trabajando con el mismo menú y estamos tratando de mantener los valores por la situación que se está viviendo”.
López recordó que en la última reunión que mantuvieron con las autoridades municipales quedaron en una próxima reunión, donde la idea será pulir detalles de esta experiencia, ajustar y rever detalles del protocolo. “Podría ser una pequeña extensión en el horario o una ampliación en la cantidad de comensales por grupos familiares, por ejemplo”, indicó.
En su mayoría, los comercios están trabajando un 60% abajo porque el metraje de la distancia de 2,40 es muy grande notándose sobre todo en los locales que tienen menos metros cuadrados, perdiendo espacio y mesas disponibles.
Sin embargo, el problema no es si suman o quintan mesas, sino que la gente no está saliendo y al haber autorizado las reuniones de hasta 10 personas en casas particulares, muchos eligieron esta última opción.
En general todos han mantenido el precio del menú, realizando algún combo o promoción tratando de captar comensales.
Seguir avanzando
Martín Gaitán, se dedica al rubro cafetería y al respecto señaló que “la gente se acerca durante el día, la mañana a tomar algo y al mediodía para almorzar, pero después de las 19.30 el movimiento es prácticamente nulo, sobre todo los días de semana y el fin de semana tenemos alguna que otra reserva”.
Frente al panorama de la pandemia, analizó que la gente está asustada o se acostumbró a no salir, pero está confiado que de a poco esta situación irá cambiando.
“Por el Día del Amigo esperaba un poco más de movimiento, pero lo importante es ir de a poco, dando pequeños pasos, ir avanzando y no tener que retroceder”, enfatizó.
Uno de los servicios que sumó a su comercio es el delivery con el cual sigue trabajando, a pesar de la apertura. “Antes de la pandemia no lo teníamos asignado y ahora seguimos manteniéndolo, es algo que va a quedar”.
Panorama desalentador
Gustavo Gustiniani aseguró que durante la semana pasada no trabajó como pensaba, excepto para el Día del amigo donde entraron 15 personas. “Los días siguientes tuve dos personas y unos días que no entró nadie, un desastre”, dijo, añadiendo que “el grupo de mujeres que antes venían, ahora no salen por temor o porque no tienen con quien dejar los chicos”.
Con respecto al personal detalló que “ahora tienen más cosas para hacer, limpiar las mesas, tomar la temperatura, tomar los datos de quienes ingresan, higienizar el baño, atender a la gente, pero el problema es que la gente no viene. No creo que muchos negocios aguantemos”.
Por otra parte, Luis González, opinó que “la gente se acostumbró a cocinar, otro tanto afecta la falta de dinero, pero pienso que en septiembre cuando el tiempo mejore se van animar a salir un poco más”.
Asimismo, opinó que la “Semana del Día del Amigo” no resultó en parte como esperaba, aunque notó que “la gente salió el fin de semana y después a tomar un café y no tanto a cenar”.
Con respecto a la reunión que tendrían con las autoridades municipales resaltó la importancia de “hablar el tema de los gastos fijos, como las tasas municipales, los servicios porque los comercios chicos que no tienen un respaldo y no van a poder pagarlo”.