Cerveza artesanal: un boom en la ciudad que se convierte hasta en una industria sólida
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2017/12/cerveza03.jpg)
El mercado creció en base a la tendencia en todo el país y quienes se dedican a este negocio saben que no se trata de una moda pasajera
Mientras crece el furor por la cerveza en el país, las variedades artesanales ganan terreno en el paladar de los clientes. Y Necochea no es la excepción frente a una tendencia que se sostiene desde los últimos tiempos.
Las fábricas de cerveza artesanal y bares ganan espacios y se trata de un fenómeno que se refleja en las principales ciudades y localidades de la Argentina. Además, quienes se dedican a este negocio aseguran que no se trata de una moda pasajera.
Una prueba de ello es la experiencia personal de Matías Paz, elaborador de este producto, quien puede refrendar una realidad insoslayable.
“Arranqué hace trece años como un hobby con mi viejo, hice cursos luego de capacitación y comenzó a ser una actividad para mí que fue creciendo”, relató.
Reconoció que “empecé a meterme en los bares con la cerveza y desde hace casi dos años que me dedico a la elaboración de cerveza artesanal. El producto se compone con ingredientes como la malta que es la cebada con un proceso de germinación, el agua, el lúpulo que le da el aroma, sabor y amargor, y la levadura”.
El joven contó además que “la combinación de estos cuatro ingredientes permite la fermentación durante siete días, luego se pasa a la maduración y se baja la temperatura a cuatro grados. Se deja el producto unos veinte días o más, depende del estilo de la cerveza, y es el tiempo de maduración para asentar los sabores”.
En cuanto al envasado, señaló que “se hace en fermentadores de acero inoxidable, después están los maduradores y luego se pasa el líquido a los barriles clásicos. Posteriormente, sale el producto al mercado de consumo”.
Llegó para quedarse
El boom de la cerveza artesanal apareció hace un par de años en la Argentina y se afirmó como en el resto del mundo. La gente fue la que abrió la puerta al consumo de un producto más natural, sin aditivos y con muchas materias primas.
Al respecto, Emmanuel Del Giorgio reflexionó al respecto que “nosotros arrancamos con el proyecto hace un año, con un grupo de jóvenes que nos gusta la cerveza artesanal que no tiene nada que ver con la ‘birra’ industrial y eso la gente lo valoró de a poco”.
Recordó que entre amigos se analizó la posibilidad de dedicarse a elaborar y “comenzamos a investigar sobre este producto, participamos en cursos y empezamos a producir hasta tener una buena cerveza, de calidad”.
Del Giorgio consideró además que con este éxito hasta “se generaron puestos de trabajo en la ciudad, ya que recuperó un oficio y se descentraliza la producción. Además, se fortalecen las economías regionales y sucede lo mismo con alimentos orgánicos que buscan las personas en la actualidad para consumo”.
Los entre diez y doce elaboradores de cerveza artesanal en la ciudad saben que si el producto es bueno, los márgenes de ganancia son interesantes y esto también motiva a quienes se volcaron por una industria cara vez más sostenida.
Afinar el paladar
“Con la cerveza artesanal está pasando lo mismo que sucedió en su momento con el vino, la gente empezó a afinar el paladar y encontró nuevos sabores. Algunos estilos de cervezas pueden estar de moda ahora y dentro en años aparecerán otros”, expresó Matías Paz.
Entendió que mejorar la calidad del producto “es un desafío para resolver a menudo, ya que hay que ajustar las recetas, los procesos de elaboración y la fermentación, es una labor apasionante y yo le dedico a la fábrica muchas horas por día”.
Para Emmanuel Del Giorgio es muy “notorio el sabor de la cerveza artesanal para aquellos que les gusta un buen producto, ya que no tiene conservantes y se muestra muy natural su proceso”.