CFK aceptó allanamientos pero puso condiciones: pidió que Bonadío «no rompa nada»
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La senadora nacional Cristina Kirchner accedió hoy a que la Justicia realice allanamientos en sus domicilios en el marco de la causa de los «cuadernos de la corrupción», pero puso una serie de condiciones y pidió que el juez federal Claudio Bonadio «no rompa nada».
En una carta publicada en su página web y difundida por redes sociales, la expresidenta indicó que instruyó al jefe del bloque de senadores de Unidad Ciudadana, Marcelo Fuentes, a que «comunique al resto de los jefes de bloque que, a esta altura de las circunstancias, no tengo ningún inconveniente en que el cuerpo autorice lo solicitado por Bonadío».
La senadora por Buenos Aires aclaró que «esta decisión no implica convalidar la irracionalidad de las medidas dispuestas por Bonadío en su cruzada persecutoria contra mi persona, sino que tiene por principal objetivo terminar, de una vez por todas, con el show montado alrededor de estos allanamientos sin fundamentos».
No obstante, CFK le pidió al Senado que garantice que «las medidas que se lleven adelante sean sólo para cautelar prueba relacionada con el objeto de esta investigación y no para obtener imágenes o filmaciones sobre el interior de mis viviendas y de los objetos que forman parte de ellas, al efecto de su posterior difusión mediática con intencionalidad política».
En ese sentido, la senadora nacional puso como condición para aceptar los allanamientos que no haya ningún tipo de cámaras «para evitar la posterior difusión de imágenes en programas oficialistas con clara intención de humillación y hostigamiento hacia mi persona». En este punto, Kirchner recordó que «durante meses, fui objeto de escuchas judiciales ilegales, siendo luego mis conversaciones privadas así obtenidas, anunciadas y difundidas en distintos programas de televisión y radio».
CFK también reclamó que en los allanamientos estén presentes sus abogados y «un senador o senadora designados por mí», para «garantizar lo que disponga y ordene este cuerpo».
Además, pidió que «se resguarden los objetos de uso personal», y aclaró, con tono irónico: «Si encuentran lingotes de oro, millones de dólares o piedras preciosas en bolsas, se los pueden llevar; pero si encuentran un anillo o un collar, está claro que son objetos de mi uso personal».
Finalmente, le solicitó al juez Bonadío que «no rompa nada» y que en los allanamientos «se utilicen los instrumentos técnicos necesarios con los que cuentan las fuerzas de seguridad y los organismos de inteligencia, para escanear paredes, divisiones y/o cielo rasos».
Cristina Kirchner justificó este último pedido recordando la muerte de su marido, el expresidente Néstor Kirchner. «En mi casa de El Calafate, el 27 de octubre de 2010, se produjo el momento más doloroso de mi vida y por lo tanto su preservación tal como está es, para mí y para mi familia, muy importante».
La exmandataria calificó como «inédito» el pedido de allanamiento sobre sus viviendas en Capital Federal, El Calafate y Río Gallegos, y sostuvo que se trata de la «utilización del Poder Judicial como instrumento de persecución política a los opositores y de distracción mediática para la población por la grave situación económica y social que atraviesa nuestro país».