Chofer de micros denunció un violento ataque, con insultos, amenazas y golpes a un colectivo
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Dijo que es el tercer episodio con su agresor, todos con denuncia policial y ante la Justicia. Afirmó que el atacante “está protegido por la UTA”
El chofer Alán Zugazúa, quien desempeña labores en la empresa Micro Omnibus Nueva Pompeya, denunció un ataque personal y al colectivo que conducía en la mañana de ayer, por parte de un compañero de labores con quien dijo haber tenido “tres episodios de este tipo”, en todos los casos con denuncias policiales y pedidos de “restricción de acercamiento” concedidos por la Justicia.
Zugazúa identificó a su agresor como “Gabriel Cabrera”, a quien calificó como una “persona violenta”, y aseguró que “está protegido por la UTA, integrando un grupo de élite que no va a trabajar y hace lo que quiere… forzando beneficios por sobre sus compañeros, que también somos afiliados al gremio…”, y añadió que “por eso la empresa tampoco hace nada”
“Es una persona que le dicen que vaya al choque y lo hace. Es como el perro Rotweiller y eso lo transforma en inmune”, acusó.
El conductor de los llamados “micros verdes”, quien filmó con su celular el hecho acontecido a las 11.24 de la víspera, contó a Ecos Diarios que“este señor llegó a la cabecera de los micros 15 minutos antes de tomar servicio, y empezó a pegarle patadas al colectivo que yo estaba manejando, y me gritaba que me bajara. Intentó subirse para sacarme el celular para que no lo viralizara, pero le cerré la puerta. Si se subía por ahí ahora estaba en el Hospital internado. Uno de los gerentes de la empresa presenció todo, pero no hizo nada. Hay un artículo del reglamento que dice que la empresa debe proteger la integridad de sus trabajadores, pero nada han hecho hasta ahora…”
Luego apuntó que “soy afiliado a la UTA pero lamentablemente tengo junto al 80% de los trabajadores estamos desamparados por el gremio”.
Ante lo ocurrido ayer, Zugazúa sacó de servicio el micro que conducía y se dirigió a hacer la correspondiente denuncia en la Comisaría Primera.
Ataques anteriores
Los ataques denunciados por Alan Zugazúa comenzaron “en 2019, cuando esta persona no cumplía con la totalidad del servicio que le correspondía, por caso no ingresando al barrio Gral. San Martín, lo que fue generando denuncias de los usuarios a la línea 147 o se escondía en la ruta, no salía y retrasaba el recorrido. Ante ello elevé una nota a la empresa, contando lo que sucedía”.
Luego añadió que “la empresa le filtró mis dichos y un día me cruzó su colectivo al que yo conducía, se bajó y le empezó a pegar piñas y patadas a mi unidad. Por entonces la empresa no me creía, y me decían que si no había videos no podían juzgar esa supuesta mala acción. Ante ello le hice una denuncia con restricción de acercamiento”.
Tras varios meses tranquilos, el segundo ataque que según Alan Zugazúa sufrió por parte de Cabrera se registró el 27 de diciembre del año pasado. “El junto a los otros choferes de elite no fueron a trabajar durante la pandemia, y los que sí lo hicimos nos quejamos de esa desigualdad. Pero tras la vuelta a trabajar recién en noviembre, yo había salido con el micro y a 30 metros de la cabecera de la línea Gral. Necochea, se subió al colectivo y me dijo que me iba a cagar a tiros, que iba a perder el trabajo y que el diputado Martín Domínguez Yelpo, ligado a la UTA, me iba a hacer la vida imposible…”, relató, para añadir que “se lo conté a la gerenta de la empresa, quien me dijo que debía remitirme a la mía (Nueva Pompeya)”.
Alan Zugazúa sostuvo que ante su denuncia “se le hizo un allanamiento” a la casa “del agresor, pero no le encontraron nada porque le habían avisado seis días antes…”
“Estoy harto, solo quiero trabajar…”
Ya en el final de sus palabras, Zugazúa fue contundente al decir que “estoy harto de que me ocurra esto y hasta estoy en tratamiento psicológico. Yo quiero trabajar, llevarme bien con mis compañeros y tratar bien al usuario, que es el que me da de comer”
Si bien indicó que sus compañeros han sido “solidarios” para con él, agregó que “no se atreven a sumar sus denuncias, pese a que también este individuo les ha faltado el respeto, porque tal vez tengan miedo de perder el trabajo. Y también los malos tratos se los hace a los usuarios”.
“Espero que esta vez la empresa tome cartas en el asunto; y que esto no se repita”.