CIC: solicitan que se termine la obra
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En la estructura lindera y que falta construir, se juntan grupos de jóvenes en diferentes horarios
El CIC, Centro Integrador Comunitario, ubicado en calle 92 y 49, se inauguró en el mes de octubre del año pasado, y hasta el día de hoy, se puede ver un movimiento constante en horas de la mañana, ya que asiste mucha gente no sólo del barrio sino de otros sectores de la ciudad. En este sentido, los vecinos se muestran agradecidos por esta obra ya que significa un avance para el Barrio Plan Federal Nº 8, aunque por otro lado manifestaron su preocupación, ya que la estructura lindera, que todavía no está terminada, es lugar de encuentro de varios jóvenes, siendo una especie de «aguantadero” a cualquier hora del día.
Después de diez años, entre idas y vueltas, que se avanzaba y quedaba en la nada, los vecinos tenían la ilusión de que se concrete y finalmente se inauguró, cambiando la vida de los vecinos de este sector, ya que muchos dejaron de asistir al Hospital Municipal, teniendo una amplia gama de especialidades médicas a pocas cuadras de su casa.
Cabe recordar que en el área de salud cuenta con consultorios clínicos, odontológicos, pediatría y ginecología para la demanda del Barrio Federal, que cuenta con 144 viviendas y sectores aledaños.
Tras largos años de gestión la obra se inició en 2008 pero tras sucesivos conflictos pasaron tres cooperativas de trabajo. Frente a la realidad, los vecinos se desesperanzaban, hasta que volvieron a notar movimiento, teniendo siempre la esperanza de que se concretara.
Inclusive en algún momento los vecinos quisieron utilizar un salón del edificio para hacer talleres y darles de comer a los niños pero, frente al poco apoyo recibido, impidió que este apoyo se concretase.
En diálogo con Ecos Diarios, una de las vecinas, Silvia Zufriategui opinó que “lo veo como algo muy bueno, es un avance para el barrio y en cuanto al personal que trabaja es muy completo por las especialidades”.
Al ser consultada si asistió para atenderse en el CIC, señaló que lo hizo su hija con su nieto. “Un día el nene se cortó un dedo, y en vez de ir al hospital, lo trajo acá para que lo curen y fue excelente la atención”.
Vale mencionar que en el centro integrador trabajan 200 personas, poniéndose al servicio y generando las condiciones adecuadas para que el edificio funcione.
Sin embargo, Zufriategui indicó que “es una pena que no se haya construido todo, porque se juntan chicos a cualquier hora, siguen rompiendo las instalaciones, destruyen lo que está, y si bien llamamos a la policía, ellos dan una vuelta pero cuando se van, vuelven los chicos al mismo lugar”.
En este sentido, la vecina mencionó que la obra se tendría que haber hecho en su totalidad. “Por lo menos terminaron una parte, para mi es genial esta obra y asiste mucha gente desde muy temprano”.
Cabe señalar que el horario de atención del CIC es de 8 a 14 horas.
Modelo
El Centro Integrador es un modelo de atención primaria centrada en la familia, siendo fundamental su ubicación, donde hay muchos niños en el barrio.
Ruth, hace 10 años que vive en el barrio y no titubeó en opinar que “es un avance sin lugar a dudas, es lo único que hay en este sector”.
Añadiendo que “por suerte tiene muchas especialidades y me gustaría que se termine la obra”.
En su caso puntual, estando sólo a dos cuadras del CIC, aseguró que “he llevado a los chicos para hacer los controles médicos, primero sacamos turno, y estos son rápidos, la atención es instantánea”.
Por su parte, Guillermina Arce, coincidió en que es un avance importante, ya que “sirve para descongestionar el movimiento del hospital, y nosotros nos ahorramos de hacer ese viaje largo, teniendo esto a pocos metros”.
El CIC marca un antes y un después en el barrio, brindando una repuesta desde el sentido social.
Aunque todavía, al estar la estructura lindante en estado de abandono, hace que muchos vecinos tengan temor. Arce expresó que “lo ideal sería que lo tiren abajo y se haga una linda plaza para que jueguen los chicos, ya que lamentablemente no hay ningún espacio verde para ellos con juegos o una cancha de fútbol”.
El proyecto es que se pueda avanzar con la construcción de un salón de usos múltiples para deportes. Por lo pronto, se pueden ver dos caras, una alegre, porque se invirtieron los fondos en salud pública, y por otro lado, una triste, dado que los actos vandálicos siguen presentes, generando inseguridad en el barrio.