Cinco años de un accidente que se convirtió en una tragedia
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Melisa Núñez murió tras un derrame de agrotóxicos
En la tarde del 13 de abril de 2015 lo que comenzó como un accidente en un depósito de agroquímicos, en la calle 507, en la zona portuaria de Quequén, terminó horas más tarde con una joven muerta y varias personas más intoxicadas.
El derrame provocó la evacuación de varios vecinos del barrio y causó una enorme preocupación debido a la falta de previsión y control para que accidentes como ese vuelvan a producirse.
Si bien en 2018 dos personas fueron condenadas por el hecho, uno de ellas tomó toda la responsabilidad y la madre de la víctima, la perdonó, lo cierto es que la muerte de Melisa pudo haberse evitado si hubiera existido una zonificación más estricta y luego del incidente las mismas normas siguen vigentes.
Desenlace fatal
Melisa Beatriz Núñez estaba descansando en el interior de la casa que alquilaba junto a su pareja. La chica llegó de estudiar del Instituto Superior de Formación Docente Nº 31 y decidió reposar.
En un momento comenzó a sentirse mal y llamó a su novio que era integrante en ese momento de la Prefectura Naval Argentina con asiento en Puerto Quequén.
El joven llegó a la vivienda y encontró a Melisa inconsciente, acostada en la cama de la habitación. De inmediato la trasladó hasta el Hospital Municipal Ferreyra.
Los médicos que atendieron a la joven intentaron compensarla, pero finalmente falleció como consecuencia de un paro cardiorrespiratorio, alrededor de las 23 de ese trágico lunes 13 de abril de 2015.
Negligencia
El deceso de Melisa Núñez se produjo por la intoxicación sufrida con residuos tóxicos derramados por las cañerías cloacales de las viviendas de un sector del barrio Puerto Quequén.
Precisamente, la chica y su pareja alquilaban una casa situada en la esquina de calles 507 y 536, pero otras diez personas de los alrededores resultaron con problemas de salud y debieron ser atendidas en los hospitales municipales.
Desde un depósito de agroquímicos y otros productos, a unos 50 metros de donde se hallaba la joven descansando, se arrojaron a los desagües una serie de deshechos de dicha mercadería en el momento en que se producía una fuerte lluvia.
La investigación también logró determinar que además del deceso de la joven nativa de la provincia de Corrientes, otros vecinos del sector (entre ellos, algunos niños) padecieron signos de envenenamiento.
La Fiscalía sostuvo durante el juicio que los responsables de la empresa en ocasión de manipular el citado agroquímico (compuesto por fosfina), sustancia que se encuentra comprendida en la Ley 24.051, derramaron el producto en el patio externo del inmueble de la firma comercial.
Fue durante la limpieza del piso y ese líquido alcanzó el sistema de cañerías cloacales y se distribuyó entre las conexiones de las viviendas linderas.
Esto luego provocó explosiones que generaron daños materiales en inmuebles de las adyacencias al depósito, siempre sobre la calle 507 entre 534 y 536, del barrio Puerto Quequén.
El agua utilizada para la limpieza de los restos y la intensa precipitación de esa jornada del 13 de abril de 2015, entre las 15 y las 16, permitió el contacto del residuo con el líquido y resultó ser de extrema toxicidad para la salud humana.
Investigación
A raíz de la muerte de Melisa se inició una investigación para determinar si existió “negligencia”, en el almacenamiento de agro tóxicos en un depósito ubicado en la misma calle 507.
A tan sólo 50 metros de ese lugar vivía la víctima que era oriunda de Corrientes y se radicó en Quequén junto a Matías Ortiz, ya que éste formaba parte de las filas de la Prefectura Quequén.
La Fiscalía también investigó el accionar de funcionarios del gobierno municipal de ese momento, en relación a los controles comerciales que debieron hacerse sobre el funcionamiento de lugares que aglutinan productos vinculados con la fumigación en campos y de embarcaciones.