Cinco voluntarios trabajan en la prevención de suicidios
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El SAS recibe un promedio de ocho llamadas semanales a la línea 135. Técnicas, ayudas y derivaciones al Hospital
“Hoy podemos sentirnos satisfechos, ya que cinco voluntarios cumplen actualmente con la capacitación para poder ayudar a personas en crisis”, apuntó la psicóloga Patricia Fucci, coordinadora del Servicio de Asistencia al Suicida.
Por estos días el grupo que integra el SAS viene intensificando la difusión de su labor a través de las redes sociales, tanto sea para trabajar en la prevención, como para recordar a la comunidad que sigue disponible la línea telefónica 135.
Cada voluntario se desempeña como operador en guardia permanente a través de un celular que porta y atiende los llamados eventuales, buscando calmar y sacar adelante a una persona en trance.
La cantidad de llamadas varía de semana a semana, pero se especificó que en la actualidad en promedio suman entre 6 y 8 requerimientos telefónicos de este tipo.
Recientemente el SAS empezó una capacitación a personas voluntarias, dispuestas a brindar su ayuda a otras que atraviesen momentos complicados y evalúan atentar contra su vida. Unos treinta concurrentes comenzaron tal instrucción, quedando finalmente cinco, que avanzan en la misma actualmente y llevan a cabo a tarea.
“Estamos conformes y cubiertos con esta cantidad de voluntarios y si bien a nuestra convocatoria anual acuden muchos más, es entendible la reducción porque hay gente que asiste con una expectativa y cuando planteamos de qué se trata el servicio y las exigencias que tenemos respecto a la atención a personas en crisis, se da cuenta que no puede cumplir más allá de sus buenas intenciones”, precisó Fucci.
A su vez reiteró su reconocimiento a los voluntarios al decir que “la comunidad responde a nuestra convocatoria de cada año y escucha esta necesidad, que es la única manera de prevenir o de hacer algo desde la prevención”.
Los encuentros empezaron en las instalaciones de la escuela de Enfermería del hospital “Dr.Emilio Ferreyra”, y al disminuir el número de concurrentes hoy se desarrollan en el habitual espacio que le cede al SAS la parroquia de la Medalla Milagrosa. Las mismas se efectúan los miércoles de 19.30 a 21.30.
Instrucciones
Cada año, como forma de reforzar el sistema, se llevan adelante los cursos de capacitación, que duran cuatro meses, con reuniones semanales en las que los asistentes reciben preparación teórica y práctica. En las mismas los futuros voluntarios se instruyen de las técnicas necesarias para ayudar en urgencias sobre la forma de atender las llamadas, cuándo callar o acotar algo y otras acciones.
Además de la lógica vocación de servicio, los voluntarios deben ser mayores de 21 años y contar con el nivel secundario completo.
“La posibilidad de hablar y sacarse la angustia es muy importante. Que haya otra persona que pueda escuchar, que muestre interés y pueda pensar posibles situaciones y herramientas para poder sacar de esa situación también es importante. Para eso está el servicio 135, para prevenir el acto suicida”, insistió Patricia Fucci.
En varios casos, a partir de las llamadas surgen tratamientos posteriores en el Hospital, incluyendo consultas médicas y la internación de personas que hayan intentado suicidarse.
El Servicio de Asistencia al Suicida, con atenciones telefónicas gratuitas y anónimas, funcionó desde el año 1997 al 2000 y se reabrió en 2004 hasta ahora, trabajando ininterrumpidamente, inclusive durante la pandemia del Covid-19.
“Las personas en crisis deben saber que del otro lado de la línea encontrarán a alguien dispuesto a escucharlas, y pensar juntos algún tipo de resolución, desarmando la angustia del momento y empezar a echar un poco de luz a esa oscuridad que suele surgir”, concluyó la coordinadora.///