Circunvalación: debe repararse a cuatro años de su último arreglo
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El nuevo arreglo se adjudicó y empezaría en breve. Inversión de $134.000.000. El camino ribereño del lado de Quequén, sin mantenimiento
Durante el mes de noviembre de 2017 se ejecutaban los últimos trabajos de reparación en el camino de circunvalación que une las rutas 86 y la 88, comprendiendo al paso por el puente ubicado en el paraje Los Manantiales.
La tarea era llevada a cabo en el marco de los arreglos en los distintos accesos a Puerto Quequén, formando parte de un plan financiado por la Provincia, que servía para reconstruir un sinnúmero de losas del asfalto, deterioradas por el tránsito de camiones cargados a lo largo de varios años.
Si bien los trabajos, monitoreados por Vialidad, se ejecutaron con las pautas preestablecidas, incluyendo el recapado de la cinta asfáltica que atraviesa el puente, la realidad es que a menos de cuatro años de tal tarea ya existen nuevamente numerosos baches y profundas rajaduras del pavimento en varios tramos de dicho camino.
No obstante la cuestión empezaría a solucionarse en breve, ya que una nueva reparación ya fue licitada y adjudicada a la empresa Plantel S.A. (entre otras obras pavimentó el barrio Parque y la ruta 88, esta última en la gobernación de María Eugenia Vidal), precisándose a través de fuentes oficiales que “en unos 15 días” se empezarían a ejecutar los arreglos de las losas rotas.
La obra demandará una inversión de unos $134.000.000, también con fondos provinciales, y si bien el hecho de que se hagan las reparaciones es una buena noticia, llama la atención el poco tiempo que dura la cinta asfáltica en condiciones aptas para una buena transitabilidad.
Sobre el rápido deterioro que sufrió el camino, se lo adjudica al notable aumento en el flujo de camiones, fundamentalmente tras la profundización de Puerto Quequén.
Un camino olvidado
En tanto, en cercanías del puente de circunvalación, bajando hacia el río Quequén, se accede al camino que bordea el curso de agua, y que se extiende hasta el Puente Colgante.
Cuidado hasta hace un tiempo para el paso de los vehículos, en la actualidad el trayecto presenta un notable abandono, que incluye un notable crecimiento de yuyos y cardos, que tapan la visual del río. Asimismo en las curvas la altitud de las malezas impide ver si viene otro vehículo, con lo cual está latente la posibilidad de alguna colisión.
En varios tramos las huellas para el paso de los rodados se han profundizado y en medio existen pastizales que rozan la parte inferior de los vehículos, pudiendo generarse alguna rotura.
El mal estado del camino, que también es transitado por motos, ciclistas y personas corriendo, además de pescadores, contrasta totalmente con la imagen de la ribera necochense. Siendo obviamente la mayor causa la inexistencia de propiedades, ya que predomina los campos o lotes abandonados.
El río se ha constituido en un paseo más que concurrido en los últimos años, y bajo ese plano resulta importante que se acondicione cuanto antes el camino del lado quequenense.///