Colectivos: las empresas pugnan por una suba que les permita continuar dando el servicio
Pretenden un boleto plano a $250 para “subsistir”. Debe decidir el Concejo, pero en el medio se llevará a cabo la audiencia pública. Impedimentos para ofrecer un mejor servicio y cómo afecta al usuario
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En forma cíclica, como una cuestión recurrente y potenciada por estos tiempos de inflación, resurge la problemática de las empresas que prestan el servicio de ómnibus en la ciudad y ante el peligro de sucumbir solicitan aumentos que repercuten en el castigado bolsillo del usuario.
Recientemente, ante la comisión de Transporte del Concejo Deliberante, los gerentes de la Compañía General Necochea, pidieron una suba en la tarifa del boleto plano para llevarlo a $250, de manera de poder “seguir subsistiendo”. Algo en lo que el cuerpo deliberativo no ha avanzado aún.
Periódicamente las empresas han pedido incrementos que distan de lo que finalmente se les termina otorgando: remitiéndonos a las dos últimas subas, en el primer caso plantearon la necesidad de elevar el precio del boleto a $400 y se les habilitó $125; y la última vez pidieron $800 y se les concedió los $170 actuales del boleto plano.
Si bien es atendible el planteo de la empresa, esta vez no presentaron el estudio de costo que les demanda desarrollar el servicio, en el que juegan no solo el mantenimiento de las unidades y del plantel de choferes, sino los subsidios que se reciben desde la Nación y la Provincia, respectivamente.
Fuera de las razones esgrimidas, a la vista de todos se observa un servicio regular en cuanto a su calidad. ¿Pero cómo se resuelve si las empresas de ómnibus del interior reciben migajas en comparación con los subsidios que el Estado otorga a las del AMBA?
Bajo estas perspectivas es más que difícil que las empresas puedan renovar su flota de ómnibus, como sería necesario. Apenas pueden pagar los salarios a sus empleados.
En cuanto a la antigüedad de los modelos de los colectivos, no debe superar los 10 años y en cuanto a la flota de micros urbanos en Necochea, es de 36 unidades entre los denominados “azules” y “verdes”.
En nuestra ciudad hay un corte promedio de boleto de 1,03 “pasajeros por kilómetro”; mientras que en Mar del Plata el corte es de 4 pasajeros por kilómetro y en Tandil de 3 por kilómetro.
Audiencia sin interés
En la resolución de este complejo panorama se suma la proyectada audiencia pública, que por ordenanza se estipula para tratar el valor del cuadro tarifario del servicio público de pasajeros en el distrito de Necochea.
La misma está prevista para el próximo miércoles 15 a las 18 en la sala de sesiones del Concejo, donde además de los ediles y representantes de la empresa pueden asistir los ciudadanos interesados, para exponer sus inquietudes y quejas sobre el servicio, entre ellas cuestionar o no el incremento del pasaje.
El historial de las audiencias públicas, salvo excepciones, ha sido flaco en materia de concurrencia de vecinos y en virtud de eso se anuló la que se hacía en Quequén (antes eran dos) y solo quedó fija la de Necochea.
El desinterés de la comunidad es manifiesto y lo de ahora no es la excepción: al momento de la consulta de Ecos Diarios ningún ciudadano se había anotado para poder asistir a la audiencia de la próxima semana.
Si bien la audiencia pública debería ser determinante para establecer la suba del pasaje, la de la semana que viene es la que se suspendió en el pasado mes de septiembre, en el que precisamente se establecieron los valores que rigen hoy; encabezados por los $170 del boleto plano.
¿Callejón sin salida?
Si bien las necesidades de las empresas son compresibles, hay que contemplar al usuario, que en su mayoría es gente que utiliza el ómnibus para ir y volver de su trabajo y que ante cada suba se las ve “en figurillas”.
Quienes siguen de cerca la cuestión desde hace tiempo apuntan que “desde hace 15 años el problema se patea para adelante”.
En el mientras tanto no se evoluciona en cuanto a la frecuencia en los distintos recorridos, por la sencilla razón de que no hay unidades ni choferes suficientes para ello.
Un tema a tener en cuenta es que en 2025 se debería renovar la concesión de los ómnibus urbanos, que ya viene prorrogándose desde 2011.
En otro orden desde Transporte del municipio se da cuenta que las empresas vienen cumpliendo con todas las medidas de seguridad en sus unidades, incluyendo el buen estado de las cubiertas y la VTV al día.
En cuento a la limpieza de los micros se sostiene que las notificaciones para que estén en orden “son frecuentes”, aunque se reconoce que no suelen estar en condiciones.
En otro orden en Necochea hay cuatro colectivos con la rampa especial para discapacitados, algo que se destaca pues, por ejemplo en Tandil, ningún micro posee tal elemento.
Por otro lado, en lo que respecta al GPS que se deberán sumar a todos los colectivos, se especificó que “se está en la última etapa” para su aplicación.
Todos los actores comprenden que Necochea “no se puede quedar sin micros”, porque se castiga al sector más vulnerable de la sociedad. De hecho hay 3.300 alumnos que se benefician con el boleto estudiantil y que de otra manera se lo verían complicado para llegar a la escuela.///
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