Comenzó a regir una licencia especial por violencia de género para personal femenino de las fuerzas de seguridad nacionales
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Las miles de mujeres que integran la Policía Federal, Prefectura Naval, Gendarmería y la Policía de Seguridad Aeroportuaria gozarán desde hoy de una licencia especial cuando se encuentren o hayan atravesado cualquier tipo de violencia de género.
Además, en la resolución 443 del Ministerio de Seguridad de la Nación, se crea un área específica para que desde allí se investigue con perspectiva de género todos los casos que se denuncien ante el otorgamiento de la licencia, inclusive dentro de la propia fuerza
La resolución detalla que esta licencia entrará en vigencia «por la mera invocación del perjuicio» y que regirá tanto para violencia intrafamiliar o de algún caso hacia el interior de la fuerza a la que pertenece la damnificada.
Los Centros Integrales de Género del Ministerio de Seguridad creados en el año 2011 recibieron el año pasado 1.691 casos de violencia intrafamiliar que involucran a integrantes de las fuerzas de seguridad.
Esta demanda recurrente obliga «a crear una figura que materialice la posibilidad de ausentarse del ámbito laboral para denunciar y solicitar ayuda», a la vez que se fomentará «el acompañamiento de las víctimas», destacó la cartera.
«La violencia de género es una problemática social compleja, no es una enfermedad ni un asunto particular, por lo que no corresponde otorgar una licencia especial por asuntos particulares, enfermedades o psiquiátricas», indicó al cartera en su resolución. Además explicó que este tipo de violencias «es una manifestación cultural, estructural y creciente de desigualdad y poder», por lo que a partir de esta licencia se pretende «garantizar un derecho laboral no reconocido» y que el problema «no puede reducirse al ámbito privado, debe visibilizarse en lo público resguardando la identidad de la víctima».
Para la cartera de Seguridad «estas denuncian inician un circuito judicial, administrativo, mecanismos de contención y asistencia que requieren tiempos específicos» y que si se utilizan otro tipo de licencias para estas situaciones «se invisibiliza el impacto de la problemática».
La cartera admitió que en la actualidad las mujeres que integren cualquier fuerza de seguridad y sufran este flagelo «no encuentran una respuesta al querer solicitar una licencia específica».
Por esta razón, la licencia por violencia de género «tenderá a evitar la estigmatización y la revictimización» de la afectada, podrá «generar una mecanismo rápido que justifique su ausencia» y «dar contención e investigar con perspectiva de género» el caso dentro del ámbito laboral, cuando haya ocurrido allí.
En este último caso, el Ministerio de Seguridad garantizará «los derechos de la víctima y preservará su identidad» ante la complejidad de una investigación dentro del ámbito laboral.
La Oficina de Violencia Doméstica (OVD), que se creó en 2006 dentro de la Corte Suprema de Justicia por iniciativa de la jueza Elena Highton de Nolasco, recibe unas 900 denuncias por mes. En el 71% de los casos, el agresor es o fue pareja de la víctima.
Según la Procuración General de la provincia de Buenos Aires, el año pasado se notificaron en territorio bonaerense más de 67.000 denuncias por violencia de género.
La ley Nº 26.485, de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres, conceptualiza cinco tipos de violencia de género y seis modalidades de violencia (según los ámbitos donde se manifiesta/n).
En este punto detalla la violencia económica y patrimonial, física, psicológica, sexual y simbólica; violencia contra la libertad reproductiva, doméstica, institucional, laboral, mediática y obstétrica.