Muchas quejas por el estado de la Villa
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El principal reclamo de los comerciantes tiene que ver con las veredas rotas en la calle 83. Hasta ahora no se ha hecho ninguna mejora y son escasos los preparativos también por parte de los locales
Si bien los comerciantes intentan ser optimistas con vistas a la temporada de verano, hay numerosas quejas sobre el estado de la Villa Díaz Vélez, los escasos preparativos por parte de los locales y los inexistentes trabajos por parte del municipio para acondicionar al menos un poco el sector de la calle 83, la 4 y la 85.
La primera queja que surgió en la mayoría de los casos fueron las veredas rotas de la calle 83 entre 2 y 10. Debido a una obra de recambio de cañerías de agua, se sacaron las baldosas hace más de cuatro meses, pero nunca se volvieron a colocar, con lo que esto implica para la limpieza, la imagen del lugar y la seguridad para circular.
Algunos critican la falta de iniciativa por parte del municipio, mientras que otros responsabilizan también a los mismos comerciantes por la falta de entusiasmo para preparar con mayor anticipación los locales y comprometerse más con el acondicionamiento del espacio público.
Las expectativas para la temporada de verano son variadas. Algunos aseguran que “vienen desde hace años en decadencia”, mientras que otros tienen buenas perspectivas porque el movimiento aumenta y, por consiguiente, las ventas. De todas maneras, a la mayoría le gustaría apostar por un paseo que trascienda las temporadas y que también tenga vida en invierno, algo para lo que todavía falta mucho.
Ecos Diarios realizó una recorrida por las primeras cuadras de la calle 83, la 4 y la 85, donde se pudo apreciar el mismo movimiento que todo el invierno. Los mismos locales abiertos y los mismos cerrados, salvo unas pocas excepciones. Tampoco se avizora, por ahora, ningún comercio nuevo ni ningún cambio que vaya a transformar el sector, que se supone es el epicentro turístico de la ciudad.
“Todo para último momento”
“Pienso que va a hacer una temporada regular porque hay un problema económico que se está solucionando de a poco, pero el comercio lo siente”, consideró Raúl García, mientras trabajaba para poner en condiciones su local de accesorios, que funciona en la 83 desde hace 30 años.
Con respecto al estado del paseo, dijo que es “malísimo, como todos los años”. “Siempre se dejan las cosas para último momento”, destacó, agregando que hace dos años se hizo la vereda nueva de la peatonal y este año la rompieron y no la volvieron a arreglar. Por este motivo, retrasará la apertura de su comercio hasta tanto se solucione.
Recordó que hace años los mismos comerciantes se reunían, incluso con funcionarios del municipio, para ponerse de acuerdo para pintar la 83, colocar luminarias, poner canteros, pero hace varias temporadas que no se hace más. “Se dejó de hacer, nos dejamos de reunir”, reconoció.
Otra cuestión que, para él, habría que rever es el corte del tránsito de la 83. A su entender, en los últimos años se ha hecho muy temprano y esto hace que el necochense no circule por el sector, ya que está acostumbrado a hacerlo en auto y para colmo a esa altura, los turistas todavía no llegan. “Yo prefiero circulación de vehículos hasta último momento”, explicó.
También se quejó de los precios de los alquileres para los turistas, que, entiende, que son “excesivos” para lo que “es la prestación de servicios”. Para él, los turistas consultan y se asustan por los valores.
“Arreglar las veredas”
“Lo que primero que hay que hacer es arreglar las veredas”, dijo una comerciante molesta por el mal estado de la cuadra de calle 83 entre 2 y 4. “Después hay que poner canteros, pintar, iluminar porque está muy feo todo”, señaló. Se quejó de la poca atención que le brinda la Municipalidad a la playa, del estado de la Rambla y mencionó que en la plaza San Martín, que es lo que está más lindo, suele haber gente durmiendo con colchones.
Sobre la temporada de verano, dijo que “cada vez va decayendo más”, mostrándose poco optimista.
“Los mismos comerciantes”
Por su parte, Oscar Zubía, quien también se quejó del estado de las veredas, consideró que también es responsabilidad de los comerciantes el estado de la Villa e instó a todos a hacer un trabajo mancomunado con el municipio para cambiar la situación. “Pero evidentemente nosotros no llamamos a los funcionarios del Ejecutivo y ellos tampoco vienen, entonces ninguna de las parte se hace cargo”, afirmó.
“No se puede empezar a hacer algo en noviembre o diciembre por la temporada sino que hay que trabajar todo el año si se quiere romper con la estacionalidad”, se quejó. En este sentido, dijo que “no alcanza con la ruta del Tango y el Enduropale sino que hay hacer más eventos”, agregando que, por ejemplo, “siempre pedimos que alguna actividad de la Coraliada se haga en la playa, pero eligen la avenida 59”.
Otro tema a estudiar sería la extensión de la peatonal o no, porque hay comerciantes que prefieren la circulación de vehículos. “A mi me gustaría una peatonal hasta la avenida 10, pero sólo si hubiera atractivos no con un Juzgado en el medio y con unos pocos comercios”, consideró.
“Las cosas no se hacen por desidia de nosotros mismos, de todos, incluyendo también al Estado”.
“Ahora no hay ningún preparativo pensando en el verano y nos conformamos con que por lo menos nos arreglen la vereda”, finalizó Zubía.
“Falta organización”
Luján Cozzi, dueña de un local que está abierto durante todo el año, dijo que “falta mucha organización porque estamos a un mes de la temporada y todavía no hay ningún tipo de movimiento” y agregó que “los mismos comerciantes que se van después de la temporada dejan todo en muy malas condiciones y así están los locales todo el año”.
Para ella, lo primero que “hay que ordenar es el tránsito en la 83 porque es un desastre durante el invierno y en el verano, cuando es peatonal, también hay que organizar las motos y las bicicletas”.
Otro tema que mencionó es la limpieza en verano, aunque también en invierno. “La gente ensucia mucho en la temporada y tiene que haber alguien que se encargue de limpiarlo y eso se tiene que organizar en cuanto a horarios”, sostuvo.
Asimismo comentó que hay que solucionar también la cuestión de los vendedores ambulantes que se ponen frente a los locales, muchas veces a vender lo mismo que el comercio. “No se pueden poner frente a mi local, que pago todos los impuestos”, señaló, indicando que habría asignarles un lugar, pero no pueden estar en las veredas frente a los negocios correctamente habilitados.
Al igual que otros comerciantes, recordó que ella formo parte de una comisión que hubo hace muchos años en el que proyectaban mejoras para la Villa. “Como pasa con todo, uno se cansa de luchar sin tener resultados porque te prometen cosas y llegado el momento, no se hace nada”, insistió.
De todas manertas, dijo que ella tiene buenas perspectivas y aseguró que este año, a diferencia de otros, hubo muchos eventos –como la Ruta del Tango y Enduropale- que generaron otro movimiento, algo que ve como “muy interesante”. ///