Comerciantes desprotegidos por poca policía
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Debido a los sucesivos hechos delictivos, toman recaudos, anhelando poder trabajar más tranquilos En general optan por cerrar y abrir de forma coordinada
La zona del centro ha sido foco de sucesivos robos, durante el año pasado y este, de manera que los comerciantes, en general, se sienten desprotegidos y notan poca presencia policial en las calles. Debido a los hechos delictivos, toman recaudos, cuidándose unos a otros, comunicándose a través de grupos que han formado via Whatsapp, anhelando poder trabajar más tranquilos.
Sin lugar a dudas, han vivido situaciones de temor, otros de robo, y cada uno con su experiencia, toma recaudos.
Hay sectores del centro donde los comerciantes, han coordinado abrir y cerrar en el mismo horario, para no arriesgarse ante un posible asalto.
Al respecto, Ecos Diarios hizo una recorrida por la zona, y en todo el recorrido tanto a pie como en auto no cruzó a ningún policía recorriendo.
En calle 61 entre 66 y 68, había un móvil estacionado, primero sin la presencia del conductor, estando solo el acompañante y luego de un rato, apareció quien comandaba el vehículo.
María Eseverri opinó que no ve presencia policial en 62 y 61. “Ni siquiera a la hora del cierre y a veces cuando todos se van, queda oscuro, y uno cierra con llave, por un lado por temor y por otro para resguardar a los clientes. Hoy, uno tiene que tomar ciertas medidas para prevenir cualquier situación desagradable”.
Por su parte, otra comerciante de calle 63 entre 60 y 62, a quien dos mecheras le robaron mercadería, recordó que “me robaron en dos oportunidades y el temor siempre está. Uno trata de no pensar, pero hay robos y el centro es una zona castigada”.
Acto seguido recordó el robo al local Sophia, el cual fue totalmente desvalijado, a unos metros del suyo.
Aunque Romina tiene alarmas y cámaras de seguridad, al oscurecer, si observa alguna situación dudosa cierra con llave.
“En esta calle veo más móviles a la noche, caminando hay algunos, pero es escaso. Uno trata de ser lo más precavido posible, pero la realidad es que nos gustaría estar más tranquilos, venir a trabajar y volver a tu casa, sin estar pendiente de la inseguridad”, recalcó.
Temor
Alfredo Bisciotti, atiende el local sobre calle 62 casi 61, y se mostró con temor frente a algunas situaciones donde ingresan personas que actúan de forma dudosa.
Al respecto indicó que “siempre somos dos o tres en el local y estamos atentos todo el tiempo, sobre todo a las mecheras porque hay mucha ropa en exhibición”.
En su caso, el comercio tiene rejas, alarma y cierra temprano en esta época de invierno. Aunque nunca sufrió un asalto violento, imagina que “le entregaría todo, no me da miedo, viví en Buenos Aires, pero igualmente estaría bueno que haya más policías. Están mucho sobre la 59 y capaz que los ves en un momento en la esquina y nada más, y si no están fumando, tienen el celular en la mano”.
Por su parte, Pablo Quinteros aseguró que siempre hay temor. “Hay veces que entra alguien y no sabes si te van a afanar o no y aunque tengo rejas y alarma, siempre tengo cuidado, de observar cuando abro y cierro el local”, comentó.
Pablo cierra las puertas de su negocio a las 20.30, al igual que sus colegas.
En cuanto a la presencia policial, opinó que “veo que andan pero no con mucha frecuencia como uno quisiera, que lo ideal sería en el horario comercial o con presencia fija”.
Asimismo, cuando escucha que sucedió un robo le da bronca. “Uno como ciudadano quiere trabajar tranquilo, lo hace por necesidad y no está bueno que te pasen situaciones como esas”, afirmó.
Roberto Arce de un local con larga trayectoria, manifestó que nota presencia de policías, pero aclaró que no está de acuerdo con todo lo que pasa en la ciudad en materia delictiva.
Al respecto detalló que “por más policía que hay, resulta muy difícil evitar robos, se necesita un batallón y no pasa por ahí. Hay falta de educación, de trabajo, de muchas cosas”, se lamentó.
Asimismo, reconoció que no toma recaudos y no ha cambiado sus hábitos. “Soy uno de los primeros en abrir de la cuadra y cierro a las 20. Hay clientes que están acostumbrados a venir temprano, aprovechando que no hay tantos autos y que pueden estacionar”, dijo.
Sin embargo, mencionó que está atento a las mecheras, observando a la persona porque la mercadería está al alcance de la mano.
Más allá de que estas son sólo algunas opiniones, hay muchos comerciantes que han sufrido grandes robos, que los desvalijaron, que tuvieron que volver a empezar, y genera mucha bronca, porque no han atrapado a nadie, ni recuperado mercadería, quedando impune.