Olor nauseabundo en la 83
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Sostienen que este año la emanación cloacal -sobre todo en la peatonal 83-, es diaria, lo que perjudica al crecimiento turístico
El problema, afirman quienes transitan por la Villa Díaz Vélez, se centra sobre la peatonal 83, donde en cada esquina se siente un olor nauseabundo. Vecinos y comerciantes, se reunieron por la preocupación que les generan, y consideraron que esto es a causa de los pluviales. A diario lo sienten, pero además hicieron reiterados reclamos en Obras Sanitarias y han pedido que limpien los pluviales con un camión hidrante, pero esto no sucedió aun.
Por su lado, el comerciante Héctor González, sostuvo que personalmente es muy desagradable, y comercialmente es muy negativo. Observa que hay gente que se sienta en las veredas de pizzerías o cafés, y luego se levanta y se va. Entre los colegas, el tema es recurrente y genera una fuerte disconformidad, ya que a todos les suceden situaciones similares. “Comercialmente nos hace muy mal, pero también como ciudad, porque el turista lo vive diariamente, y es algo que tiene que tener una solución y se puede solucionar”, afirmó González.
Aunque no es algo nuevo, sostienen que este año es peor. Antes, el olor se sentía sólo algunos días, como algo aislado, pero ahora es todos los días, mañana, tarde y noche, manifiestan quienes están en la zona; además, en verano la problemática tiende a aumentar.
Incremento
“Este año se acentuó mucho más el olor, es muy fuerte”, expresó Gabriela Forte. Al estar atendiendo un local de ropa, suele escuchar las quejas de los turistas por el mal olor, que es aún mayor por la tardecita, de acuerdo a su experiencia diaria en la 83. Esta situación, la incomoda debido a los comentarios de los turistas, y más allá de los reclamos que han hecho, la preocupación sigue, en lo personal y por lo que genera en otros. Consideró que en locales gastronómicos, es todavía peor, ya que la gente se quiere sentar a disfrutar y esto opaca el momento.
Ivana García vive en la Villa balnearia durante todo el año. Nota a diario los olores desagradables. En 83 entre 4 y 6, sostuvo que el olor a cloaca es muy intenso, y quienes transitan o trabajan ahí lo padecen sin remedio. Sin ser especialista en el tema, percibe que es algo cloacal a lo que no se le da solución, y afirmó que se debería, más que nada si se quiere que la ciudad siga creciendo turísticamente. Esto, por el contrario, ayuda a espantar turistas.
En algunos edificios de la zona, recurren a cortar el agua de noche, para contar con suministro durante el día, ya que no hay suficiente presión. Puede ser en parte por falta de mantenimiento debido a que son trabajos costosos, pero lo real es que la solución no llega.
Carencias
Verónica Alvarez, comerciante de la zona, dijo que este es un problema de todos los años y todos los días, pero a la tardecita empeora, lo que provoca las sucesivas quejas de turistas que entran a su local. Los reclamos, no han tenido respuesta, y sostuvo que esto se empezó a transformar en algo distintivo de la zona, negativamente. A su vez, indicó que la falta de agua, es otro de los rasgos que empezaron a perpetuarse en nuestra ciudad. “Ya sabemos que llega diciembre o enero, donde abren más restaurantes y todos los verano pasa lo mismo”, destacó.
“Desagradable el olor que hay y la gente se da cuenta”, sostuvo Verónica Fernández, quien se desempeña en un local de venta de chocolates. Para ella, en un lugar que vende comida, este olor es muy perjudicial. Los reclamos, dice que fueron muchos, pero sigue todo igual.
Preocupación
Desde hace años se está sintiendo el olor, afirman los vecinos, y en la calle, los turistas que se sientan a tomar un café, algunas veces se levantan por el fuerte hedor a cloacas. A esto, se le suma la falta de agua, que se siente en comercios, casas y edificios de la zona. Esto, genera la preocupación de la gente y es tema de charla de comerciantes y residentes, y es negativo para favorecer al arribo de turistas.
En verano esto se incrementa, pero no vieron actuaciones por parte del Municipio que frene el olor que sale de los pluviales. “Hay olor a cloaca en la calle”, repiten quienes transitan la zona, sobre todo en 83 y 4 y las calles cercanas.
Asimismo, hay más edificios pero las cloacas siguen siendo las mismas que hace años, al igual que sucede con las cañerías de agua. Al llamar al 147, la línea de Atención al Vecino, sostienen que no han obtenido respuestas que solucionen el problema, sólo toman el reclamo.