Comerciantes y empresarios coinciden en que existe una “industria de juicios laborales”
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El presidente Mauricio Macri dijo que este tipo de demandas “destruyen la generación de empleo”. José Luis Arrate, Luciano Díaz y Pascual Corapi opinaron de una situación que se repite todo el tiempo en las empresas, generando importantes pérdidas
El presidente Mauricio Macri denunció la existencia de una “mafia de los juicios laborales” que hay que «enfrentar y terminar» porque –según expresó- «destruye la generación de empleo futuro».
A partir de estas declaraciones, Ecos Diarios consultó a tres representantes del sector comercial e industrial de nuestra ciudad –José Luis Arrate, Luciano Díaz y Pascual Corapi- quienes coincidieron con la apreciación del Presidente y lamentaron que hoy en día, todas las leyes apunten a favorecer al empleado, lo que –para ellos- va a en contra de la generación de nuevos puestos de trabajo.
Se quejaron de la cantidad de juicios laborales que existen en nuestra ciudad, que implican fuertes pérdidas económicas para comercios y pequeñas empresas; y advirtieron que en la mayoría de los casos, los reclamos comienzan con casos de estrés laboral o licencias psiquiátricas.
Con “certificados por estrés laboral”
El empresario del rubro automotor, José Luis Arrate, dijo que “la industria del juicio injusto la sufrimos a diario” e insistió en que “si no existieran estas leyes laborales, que permiten el desarrollo de esta industria del juicio, por supuesto que emplearíamos a más gente y generaríamos muchos más negocios nosotros y todos los empleadores del país”.
A modo de ejemplo, comentó que en Estados Unidos no existe el despido con indemnización ni el juicio laboral, es decir que la relación empleador-empleado es como un trato como el que se establece con un proveedor o con un cliente. En este sentido, explicó que “yo le compro a un proveedor en forma permanente hasta que un día busco otro proveedor y no le pago una indemnización por ello; y lo mismo pasa con los clientes, yo le vendo a un cliente pero un día decide comprar en otro lado porque consiguió mercadería más barata o no le gustó el trato y, por eso, no me paga una indemnización”.
Además señaló que “hay que sumarle los juicios injustos, que generalmente empiezan con certificados de médicos psiquiátricos por estrés laboral”, indicando que hay profesionales que se dedican a hacer estos certificados.
“Generalmente se toman licencias por todo el tiempo que pueden y cuando finalizan, por algún motivo se autodeclaran despedidos”, explicó Arrate, acerca de la metodología que utiliza gran parte de los empleados que inician juicio laboral.
Él está convencido que si cambiaran las leyes laborales, los empresarios contrarían muchos más empleados y ampliarían sus negocios.
“Hoy antes de contratar una persona, está el fantasma de lo que va a costar esa relación laboral si se termina por cualquier cosa”, comentó, señalando que “los juicios cuestan fortuna para el empleador”.
“Tener un empleado es un problema”
Por su parte, Luciano Díaz, comerciante del rubro panadería, aseguró que “está totalmente de acuerdo con lo que dijo el presidente Mauricio Macri”, y señaló que él tuvo “cantidades de casos”.
“La única estrategia que nos queda es tirar para adelante y que la inflación acompañe y arreglar a los dos años que es más o menos cuando sale el juicio”, manifestó.
Se refirió a las pérdidas económicas que le genera un juicio a una pequeña empresa familiar que, según su opinión, no se puede comparar en este tema con empresas más grandes con facturaciones importantes.
“Hoy tener un empleado es un problema”, advirtió y reconoció que a veces prefiere no ampliar el negocio para no tomar este tipo de riesgos.
“En este momento tengo tres juicios y cada vez que me pasa, me amargo y me replanteo si sigo o no”, indicó.
Díaz manifestó que “ha tenido todo tipo de reclamos”, algunos de los cuales –según su punto de vista- son de no creer.
“Un empleada me pidió una indemnización por abandono de persona porque cuando se resbaló y se cayó estuvo 10 minutos sin ser atendida”, mencionó, mientras que otra le pedía el valor de su propiedad por la pérdida de un embarazo que –según él- no estaba debidamente informado. En otro caso, una empleada se cayó de un segundo escalón y, tras tomarse varios días por un dolor, pese a que los estudios médicos salían bien, después terminó tomándose una licencia por “estrés laboral”, que puede repetirla por ser sostén de familia.
Se quejó también de las leyes no sólo porque están a favor de los empleados sino también de los abogados. “El abogado que me patrocina en los juicios va a porcentaje del arreglo, imaginate que no va a querer que el arreglo sea 0”, ironizó.
“No hay dudas que se podría contratar más personal, si hubiera otras leyes;
hoy los comerciantes preferimos quedarnos donde estamos, para no contratar más empleados y tomar más riesgos”, culminó.
Pérdidas económicas
En tanto, el comerciante Pascual Corapi del rubro panadería y presidente de la Cámara Comercial, dijo que él no ha tenido juicios laborales, pero sí conoce la realidad del comercio que los sufre a diario.
“Vemos con muy buen agrado lo que ha dicho el Presidente”, destacó y coincidió con Arrate y Díaz en que generalmente los empleados empiezan con “carpeta médica” antes de darse por despedidos.
“Hay médicos que firman certificados a personas que realmente no están enfermas y después esas relaciones laborales terminan en juicio porque el empleado falta la mayor parte de los días”, explicó Corapi.
Mencionó que las pérdidas económicas son enormes para los comercios y pequeñas empresas. “Cualquier juicio laboral te exige, por lo menos, $300.000 o $400.000”.