Comercios sin débito y falta de cajeros
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Pese a que rige una ley, en varios lugares no se puede pagar con el “dinero plástico”. Colas en los bancos y cajeros sin plata. En la Villa sólo hay nueve terminales, dos de ellas sólo en temporada
La escena se repite una y otra vez en comercios de distintos rubros, aunque parece tener mayor resonancia en los restaurantes: llega el momento de pagar la cuenta y el cliente pide abonar con tarjeta de débito. Y la respuesta es contundente: “No tenemos”.
Esta carencia, junto a la insuficiente cantidad de cajeros automáticos en los bancos, se constituye en dos de las principales falencias de Necochea en materia de servicios, que padecen los residentes y que se potencia en tiempo de verano, cuando arriba el turismo.
Una disposición vigente
La múltiple competitividad en materia de destinos turísticos, ha generado que desde hace años ya no alcance con las bellezas naturales para posicionarse y “dar pelea”.
En ese sentido es donde entra a tallar el tema de los servicios y Necochea en ese aspecto no ha evolucionado debidamente. Aún existen numerosos comercios de variado rubro que no cuentan con cobro débito y muco menos crédito.
Excusas como “se me rompió el posnet y aún no lo han reparado”; o por caso “acá no tenemos buena conectividad y a veces falla”, suelen ser excusas de los comerciantes. En tanto si el cliente dio por descontado que podía pagar su compra o consumo con tarjeta y se encuentra con la novedad de que no es así, deberá salir en busca de un cajero para obtener dinero y saldar la deuda.
La entrega de simples tickets o boletas que a veces no detallan los consumido, suelen producirse en pizzerías o parrillas de la Villa. Se trata en general de comercios que abren en la temporada y buscan eludir al fisco para obtener mayores beneficios en el corto lapso.
Lo más llamativo del caso es que los negocios de rubros como restaurantes, hoteles y balnearios, así como también comercios mayoristas y minoristas, están obligados a cobrar con tarjetas de débito, por una disposición de la Administración federal de Ingresos Públicos (Afip), que está en vigencia desde el pasado 30 de abril.
La norma establece que quienes no cumplan recibirán sanciones. Los inspectores que constaten la falta del POS para la tarjeta de débito harán un acta. Luego, el infractor tendrá un plazo para presentar su descargo. Al final del proceso, si la explicación no es satisfactoria, la AFIP multará y clausurará el lugar. Sin embargo, en nuestra ciudad no han trascendido sanciones de este tipo.
Por razones de practicidad y seguridad, la tendencia es que en un futuro no muy lejano, el sistema de pago con tarjetas sea la única vía. Y los comerciantes deberán tomar los recaudos para dar ese servicio.
En recientes consultas sobre las expectativas para el inminente verano, más de un propietario de comercio o establecimiento no ha mostrado demasiado entusiasmo y hasta ha apuntado a la competencia “desleal” que les significa una Mar del Plata, plagada de beneficios y descuentos por una decisión del gobierno provincial.
Más allá de esta “ayuda” desde el estado bonaerense, la vecina ciudad se moderniza continuamente en materia de servicios al visitante y residente. Por caso, desde hace semanas los taxis cobran los viajes con tarjeta de débito.
Bajo este ejemplo es que hay que “aggiionarse” cuanto antes a los cambios y dar más servicios, no solo al turista sino al que vive de todo el año en la ciudad. Es la única forma de ser competitivos y avanzar.
Sin cajeros
Pese a la instalación de algunos nuevos bancos en la ciudad, uno de los problemas mayores que se producen en el actual proceso de bancarización y que padecen tanto lugareños como visitantes desde hace muchos años, es la insuficiente cantidad de cajeros automáticos.
En el caso de la Villa Díaz Vélez, entre las sucursales del Provincia y el Nación hay apenas siete de estos aparatos (todos de la red Link), que no alcanzan para la demanda, que ya empieza crecer en estos días, y que genera que se formen colas de usuarios, a veces bajo los rayos de un potente sol o una pertinaz lluvia.
Desde hace algunas temporadas el banco Macro (Banelco) ha dispuesto la ubicación de un tráiler en la zona contigua a la oficina del Entur de 2 y 79, donde ofrece dos cajeros que se constituyen en un bienvenido refuerzo.
La situación no es demasiado diferente en la zona céntrica de la ciudad, donde entre los ocho bancos con sede allí hay 24 cajeros, que también no alcanzan ante la alta demanda.
En el caso de los residentes de Quequén o quienes vienen a veranear, el tema es aún más complicado, ya que solo hay dos terminales electrónicas en la sucursal del banco Provincia.
A falta de dinero, sobre todos los fines de semana largos en los cuales la recarga no está garantizada, se suma la frecuente rotura de los aparatos, algunos de los cuales ya han cumplido su ciclo, y que dificultan aún más el panorama.
A nivel oficial se han realizado gestiones ante los bancos oficiales, para que ubiquen más cajeros en sus sucursales, pero sin repercusión alguna hasta ahora.
En su momento se solicitó desde el Entur a los bancos privados la ubicación de cajeros de la red Banelco en la Villa (solo Macro acató el convite con un tráiler), mientras que a fines del año pasado el bloque del Frente para la Victoria confeccionó un proyecto de resolución en el Concejo Deliberante, instando al Ejecutivo a efectuar gestiones en ese sentido.
Por otro lado se espera con interés una idea que se lanzara recientemente para la instalación de estas terminales electrónicas en comercios grandes, por caso supermercados, pero tampoco se ha avanzado en el tema.
Bancarización
La decisión de generalizar el esquema de bancarización de los pagos tiene un objetivo fiscal, por un lado, y de menor uso de dinero físico por el otro.
El año pasado, la facturación por ventas con tarjetas de débito creció un 48%, según un informe elaborado por Atacyc, la cámara que nuclea a las principales empresas del sector.
Este incremento en términos nominales superó incluso el nivel de evolución de los precios de 2016, que marcó un incremento del orden del 40%.
En lo que respecta al número de transacciones, Atacyc precisó que las operaciones abonadas con tarjetas de débito aumentaron 16% y los rubros que más crecieron fueron “combustibles”, “farmacias”, “restaurantes” y el pago de “servicios públicos”. En tanto, los sectores que menos crecieron fueron “artículos para el hogar”, “indumentaria” y “supermercados”.///
Billetes
Con la aparición, primero del billete de $500 y recientemente el de $1.000, se espera que el dinero dispuesto en los cajeros no se termine tan rápido, habida cuenta que el recipiente en el que van ubicados los billetes de cada terminal electrónica tienen más lugar que si se disponen billetes de $100 como ocurría hasta hace un tiempo, subsanado en parte al dejar de colocar billetes de $50.
Sin embargo los usuarios siguen dado cuenta de la poca disponibilidad de los billetes de mayor valor en los cajeros de nuestra ciudad. Un tema que sería importante que los bancos empezaran a resolver para beneficiar a la gente.///