Cómo viven la cuarentena las familias radicadas en lugares alejados de la ciudad
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Tanto en Costa Bonita como en el Balneario Los Ángeles la solidaridad entre vecinos es fundamental
A lo largo de nuestra costa, se encuentra Costa Bonita, a seis kilómetros de la ciudad de Quequén y en el otro extremo, el Balneario Los Ángeles, que lo separan 30 kilómetros de Necochea, son dos lugares que cada vez lo elige más gente para vivir y por cierto, actualmente residen cerca de 120 familias en Costa Bonita, contando con 20 niños entre 1 y 15 años, y Los Ángeles tiene menos de 100 habitantes. Ambos se caracterizan por su tranquilidad, por lo agreste, la naturaleza y lo natural, pero al mismo tiempo al estar lejos de la ciudad tienen algunos inconvenientes y más ahora en época de pandemia, donde la solidaridad entre vecinos es fundamental.
Atravesar este aislamiento no es nada fácil para los vecinos y a pesar de que están aislados, cumplen la cuarentena, saliendo lo menos posible de sus casas.
Jorge Tessone, es encargado del edificio Altamar en Costa Bonita, y está totalmente solo pasando esta cuarentena, ya que no vive nadie más, debido a que es un edificio de temporada de verano.
“Acá estamos acostumbrados a la cuarentena, lo digo por el aislamiento, sacando los sábado y domingo que venían turistas a pasear”, señaló y al mismo tiempo afirmó que “en términos generales estamos bien y no se ha visto gente de afuera, aunque si se han escuchado algunas motos en los médanos”.
La ayuda entre vecinos es muy importante, ya que gran parte de la población de Costa Bonita es gente mayor a 60 años, por lo tanto se los cuida en la medida de las posibilidades y los más jóvenes son los que hacen mandados al supermercado, la farmacia, el cajero del banco, etc.
“En mi caso voy una vez por semana al supermercado en Quequén y compro para mí y otros vecinos”, dijo Jorge.
Algo que mencionaron los vecinos es el reclamo a la Usina ya que cuando se les corta la luz, hasta el otro día no tienen servicio y paralelamente pierden comunicación y la señal de WiFi.
Otras de las dificultades es el transporte público, ya que no cuentan con ninguna línea y el municipio tampoco ha evaluado facilitar algún medio para que la gente se pueda trasladar, quedando solo la opción de utilizar la movilidad propia que tenga cada uno.
Asimismo, la recolección de residuos pasa sólo un día a la semana, siendo los martes, de manera que los vecinos tratan de sacar la basura esos días para que no se genere suciedad en la calle.
Seguimiento
Desde el centro de atención primaria (CAPS) de Costa Bonita la enfermera Barbara Albornoz indicó que en general “los vecinos están tranquilos, contenidos, cumpliendo la cuarentena y se muestran contentos”.
Albornoz es la única referente de salud que está de forma permanente en el paraje desde hace 4 o 5 años y también concurre una asistente social.
En lo que respecta a la campaña de vacunación antigripal, Bárbara, se encargó de vacunar a todos los vecinos. “Aplicamos más de 40 dosis de vacunación antigripal”, señaló.
Al momento de brindar un panorama de la situación por la que atraviesan algunas personas la enfermera aseguró que la gente mayor tiene necesidad de hablar, de contar cómo están, y cuando necesitan algo avisan pro teléfono.
“En mi caso trato de concientizarlos en el uso de barbijos, guardar distancia y por suerte hacen caso”, indicó y añadió que “Costa Bonita es un paraíso con algunas dificultades, no tenemos gas y la gente busca leña para calefaccionarse y cada vez que pedí ayuda al municipio siempre nos ha dado una mano en ese sentido”.
Si bien en Costa Bonita cuentan con almacenes, la mercadería y el abastecimiento no es fácil ya que no hay carne, ni pescado, ni pollo y la verdura es escasa, por lo que deben trasladarse si o si hasta Quequén para conseguirla.
Los Ángeles
En este balneario viven menos personas que en Costa Bonita, pero también tienen su escuela primaria N° 29 “Antártida Argentina”, además de algún almacén y en los últimos años han construido muchas cabañas con fines turísticos, pero al mismo tiempo se han radicado nuevas familias.
La mayoría de los vecinos tienen vehículos, pero también se ayudan con las compras, trasladándose a la ciudad de Necochea cada tres días.
Si bien también están aislados por esos 30 kilómetros de distancia, la gente respeta la cuarentena y los niños tienen la ventaja de poder salir fuera de la casa donde no tienen vecinos cercanos.
Inclusive algunos manifiestan las ganas de ir a visitar a sus parientes en Necochea un vez que culmine la cuarentena.
La realidad también es distinta en el sentido de que los niños no tienen tantos juegos de mesa y entonces esperan contentos y con ansiedad las tarea escolares.
Al respecto, la directora de la escuela primaria, Ayelen Villano, indicó que “en un primer momeno se comunicaban por WhatsApp, pero al tener tan mala comunicación y problemas de Internet, decidimos cambiar la modalidad con la autorización de los inspectores, pudiendo asistir cada 15 días”.
De esta forma y con todos los cuidados necesarios y respetando las distancias la directora lleva las tareas, corrige lo anterior y entrega los alimentos de mercadería.
“Nosotros tenemos cuatro alumnos de primaria y uno en jardín, siendo dos familias”, dijo y al mismo tiempo añadió que “antes con los chicos en el recreo compartíamos charlas y eso lo extrañan, al ser un paraje más pequeño nos conocemos todos y es otro vínculo”.
Ahora cuando pueden y la tecnología se los permite se ven con video llamadas, siendo uno de los momentos más esperados.
Comunicación abierta
María de los Ángeles Amitrano es directora de la Escuela N° 41 de Costa Bonita y aseguró que desde que se decretó a cuarentena han implementado distintos canales de comunicación, manteniendo el vínculo con los maestros y alumnos, ofreciendo la propuesta pedagógica.
“Estamos aprendiendo mucho todos, la pandemia nos ha atravesado y hemos tratado de hacerles llegar a nuestros alumnos las tareas, los aprendizajes y enseñanzas. Al principio lo hicimos con un cuadernillo de actividades que dejamos en una librería y luego cuando la cuarentena fue obligatoria, lo hicimos por Whatsapp, mails, a través de un grupo áulico, hasta que llegaron los cuadernillos del ministerio de Educación de Nación que entregué personalmente”, dijo.
La matrícula de esta escuela es de 111 niños, la mayoría residen en Quequén y cerca de 15 familias son de Costa Bonita.
Mantener una comunicación abierta y fluida con los alumnos es fundamental opinó Amitrano, destacando que “es fundamental en estos tiempos tan difíciles mantener contacto con las familias y los chicos, inclusive hay muchas actividades paralelas como links, el portal ABC, y la TV pública que brinda propuestas de enseñanza para compartir”, aunque remarcó que la enseñanza en el aula es irremplazable.
La directora recordó que “estamos en un momento muy complejo y de mucha conexión, estando a disposición de los docentes y las familias”.