Complejo educativo en medio de las ruinas
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El Jesuita Cardiel luce cada vez más descuidado. Basura y abandono
El complejo Jesuita Cardiel, situado sobre la avenida de mismo nombre, casi debajo del Puente Colgante, luce cada año más desmejorado, con estructuras abandonadas y destruidas rodeando establecimientos educativos a los que asisten miles de estudiantes.
Hace ya treinta años, comenzaba el debate sobre qué pasaría con el Liceo Naval Militar “Capitán de Fragata Carlos María Moyano”, que se había convertido en una estructura insostenible económicamente, hasta que finalmente cerró sus puertas como tal. Hace diez años, en diciembre de 2012, el complejo que tiene grandes dimensiones y supo tener varios edificios funcionales, ya presentaba serios deterioros y los directivos de las instituciones que funcionan allí hoy en día tuvieron la idea de crear el “Consorcio del Complejo Educativo Jesuita Cardiel”, algo que tuvo una vida útil muy corta o prácticamente nula, al menos en la práctica real. Dicho consorcio se había creado con la idea de poder gestionar tareas de mantenimiento y limpieza en esos espacios públicos.
Ese predio en un principio era de Vialidad Provincial, luego del Liceo y, desde 1996, es de la Dirección de Cultura y Educación de la Provincia, aunque la propiedad de las tierras no está regularizada.
En noviembre del 2012, el Concejo Deliberante declaró al complejo como bien de interés patrimonial por considerarlo “un edificio paradigmático de interés especial, hito de relevancia singular e insustituible por sus atributos tipológicos, estilísticos, artísticos y valores históricos o simbólicos”.
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Estado actual
Hoy hacer un recorrido por el lugar permite ver el estado del complejo, que es bastante deplorable, a excepción de las instituciones como el Instituto 31, la Escuela de Artes, el edificio de Educación Física o el galpón de Todo para Ellos, que por tener un uso cotidiano están “aceptables”, ya que cuentan con el mantenimiento mínimo para poder funcionar pero hace años no tienen remodelaciones o mejoras sustanciales.
Para empezar, la reja de la entrada ahora está abierta al medio, porque se hizo allí una obra que resultó inútil: una parada de colectivo con rampa para discapacitados y una base de material que, finalmente fue lo único que quedó porque la garita se retiró al poco tiempo de ser instalada. Según pudo saber Ecos Diarios, dicha estructura se retiró ya que, al haber semáforo, los colectivos no paraban allí y no tenía ningún sentido que la gente espere allí, por lo que lo hacían en la vieja parada de colectivos que está al otro lado de la avenida, como se ha hecho siempre.
Continuando hacia adentro del complejo, donde estaría el control policial o control de ingreso de vehículos en sus años de esplendor, hay desprendimientos de la mampostería y es la primera de las estructuras que no cumple ninguna función actualmente.
Luego, a la derecha, detrás del edificio del Instituto 31 y el Consejo Escolar, se encuentra otra de las estructuras abandonadas y obsoletas, ya sin techo y peligrosamente venida a menos. En algún momento, se usó como un skatepark improvisado, con rampas hechas por los propios aficionados al skate, pero los actos de vandalismo y la creación de espacios mejores en otros puntos de la ciudad hicieron que los jóvenes patinadores abandonen el predio. Incluso, de vez en cuando se ve allí gente viviendo.
Basura
Finalmente, la basura, las ramas tiradas y los pastizales son otro tema que hace que la imagen del complejo sea peor, sumándose también el mal estado de las calles internas.
Casi debajo del Puente Colgante, otra de las estructuras que existía allí fue demolida por la Municipalidad en julio del 2021, quedando allí los escombros hasta hoy en día. En aquel momento, se decidió demoler las paredes para que no siga siendo una “invitación” a ser ocupada por personas sin techo, que terminaban generando disturbios y hasta delitos en el sector. Previo a la demolición, se debió desalojar el lugar con una orden de la Justicia.
A lo largo de todo el predio existen todavía pequeñas cabinas de vigilancia que se usaban en la época del Liceo, hoy sucias, abandonadas y deterioradas que no suman nada a la prestigiosa vista que podría tenerse desde el complejo que se ubica a metros del río Quequén.///