Oficios que no pueden trabajar
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Algunos no abren sus comercios y otros lo deben hacer con cuidados extras porque la gente tiene miedo y no los llaman
Hace un tiempo se decía que hacían falta más personas que se dediquen a trabajar en los distintos oficios tradicionales. Hoy, en esta situación tan particular en la que el coronavirus nos ha insertado, ha hecho que muchos monotributistas –entre otros sectores de la economía- estén pasando por un momento difícil, dado que no pueden trabajar o la demanda ha disminuido mucho. Tal es el caso de electricistas, plomeros, peluqueros, pintores, cortadores de pasto, herreros, mecánicos, entre otros oficios.
En la peluquería
Pedro Toñanes tiene 56 años y tiene una peluquería desde hace 25, aunque no la está abriendo desde que se decretó el aislamiento social obligatorio. Pese a su buena predisposición, tiene claro que «ya está habiendo necesidad de volver a abrir».
Si bien Toñanes se ve afectado económicamente y tiene ganas de volver a trabajar, señaló que las medidas preventivas que ha determinado el gobierno nacional le parecen «fabulosas» y que «son las que había que tomar».
«A veces no querés salir de vacaciones por no tener cerrado el negocio y ahora tenemos que estar encerrados y cerrar sí o sí. Entonces, la moraleja que hemos aprendido es que no hay que dejar para mañana lo que se pueda hacer hoy», señaló.
«Tengo la suerte de que mi señora tiene un sueldo y, más o menos, lo podemos llevar, pero tenemos hijos estudiando en La Plata y se nos pone cuesta arriba», contó Toñanes, quien además manifestó que desde el punto de visto laboral, «lo que pasó ya no se puede volver atrás».
En cuanto a la manera de administrarse familiarmente, indicó que se verá en la obligación de postergar todos los pagos y darle prioridad a la comida. «Esto no tiene solución por ahora, pero al ser cuestiones de plata, en el futuro lo vamos a poder solucionar. Me molesta que los monotributistas de tipo ‘C’ no estemos en el sistema para recibir, aunque sea una pequeña ayuda porque estar sin trabajar lo único que genera son gastos. Yo tengo una estabilidad económica porque tengo trabajo, pero no me sobra nada», explicó.
Servicios domiciliarios
Hector Ranalli tiene 64 años y se dedica a hacer instalaciones y reparaciones en temas de electricidad a domicilio. En estas semanas ha hecho algunos trabajos urgentes pero que en términos generales no está saliendo de su casa desde que se decretó la cuarentena ni tampoco tiene llamados de clientes que solían ser frecuentes. «Esto es una cosa nueva y todos estamos tratando de hacer lo que hay que hacer. Se pone complicado porque comer hay que comer y los impuestos hay que pagarlos, pero cuando es cuestión de salud, hay que aguantar», señaló Ranalli.
Según contó, recién ayer empezaron a hacer algunos llamados algunos clientes y esos trabajos los programó para la semana que viene, momento en que tomará las medidas necesarias de prevención.
Por otro lado, contó que no tienen otro ingreso de dinero en la casa porque su esposa tiene un negocio de ropa para chicos que también tienen cerrado.
Por otro lado, Horacio Ortiz que desde hace años es plomero y gasista matriculado dijo que está trabajando igual, pese a que algunos días no salió porque los controles estaban un poco más estrictos en la calle. «Al principio me pararon un par de veces, pero la Policía sabe que hay mucha demanda y que es un servicio para las personas mayores. Trato de explicarles y ellos entienden que hay ciertos oficios que es necesario que estén en la calle. Estoy trabajando con algunos cuidados y prevenciones como usar barbijo y alcohol en gel porque la gente está atemorizada en los domicilios», contó.
Si bien a la hora de ir a domicilios pone en prioridad el dar seguridad a sus clientes, sobre todo a las personas mayores, explicó que no pudo dejar de trabajar porque es época de prender los calefactores y hacer algunos mantenimientos para pasar el frío. De hecho, la mayor parte de los llamados en esta cuarentena han sido para prender termotanques y calefactores, como así también para mantenimiento de cañerías. «El agua caliente se está usando mucho para prevención y lavado de cosas», indicó Ortiz.///
Respetar el aislamiento
Pedro Toñanes señaló que el domingo y el lunes ha visto más gente en la calle y que hay muchos autos estacionados. «Hay un 30% que está dando vueltas y algunos sin motivo», opinó.
Por otro lado, Horacio Ortíz dijo que «está todo muy tranquilo», que es algo que nunca en su vida lo había visto y que considera que esta situación continuará algún tiempo más. «En el centro se ve un poco más de movimiento, pero en la playa no anda nadie. De la avenida 10 para el lado de la 2 está todo parado», dijo.
Héctor Ranalli, por su parte, opinó que al ser «un bien para todos» está de acuerdo con las medidas pero que le molesta que «hay todavía gente en la calle y que después del 12 de abril empezará a salir mucho más». Además consideró que los bancos deben estar abiertos para que no vuelva a pasar lo del pasado viernes.///