Compresión y preocupación en el sector gastronómico
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Ante el cierre de los locales, no descartan implementar entregas a domicilio o el retiro de viandas
Afectados por el cierre de sus comercios, como parte de las medidas para contener al coronavirus, representantes del sector gastronómico de nuestra ciudad coincidieron en aceptar la decisión municipal aunque se mostraron preocupados por los problemas económicos que se generarán en caso de que se sostenga en el tiempo. Algunos no descartan implementar entregas a domicilio o el retiro de viandas, mientras que otros lo ven difícil de implementar.
“La decisión de cerrar que tomó el Municipio me parece bárbara porque es parejo para todos. Muchas veces hemos tenido decisiones que han afectado a unos y han favorecido a otros”, opinó Omar Yunes, titular del restaurante “La Hélice”, quien al mismo tiempo advirtió que “también la situación es muy preocupante. La ciudad es un desierto. Cosas así se han aplicado en países con una economía sustentable, acá en cambio venimos de una gran crisis y esto afecta mucho más nuestra frágil economía. Lo que es más preocupante es lo que va a venir”.
Para todos
El chef Aldo Guzzetti coincidió en que “estas medidas hay que tomarlas, pero el tema es lo que vendrá. Aun no empezamos el invierno y pinta que será largo. Quizás esta medida de cerrar todo podía haber esperado hasta el primer caso en Necochea, para no hacerlo tan largo, pero ya se tomó y lo importante es que esto pase lo más rápido posible”. Al respecto, Alberto Salvador, responsable del restaurante “Mi Cantina”, reconoció que “en un primer momento me sorprendió la decisión del cierre inmediato, porque además habíamos comprado mercadería fresca ese día para trabajar. Pero estoy totalmente de acuerdo con la medida. Es la única solución para paliar lo que esta ocurriendo”. En tanto, Moisés Elias, de la cantina de Centro Vasco, apuntó que “me parece correcto que se evite que haya gente en estos lugares para evitar que se propague el virus, pero así como cerraron los restaurantes, podrían haber cerrado un kiosco o una ferretería, es lo mismo, a mi entender el riesgo similar y tendría que estar todo cerrado”.
Costos
Aunque la incertidumbre de cuánto puede durar esta situación no permite un análisis cierto del impacto económico, los prestadores coincidieron en intentar mantener la fuente laboral. Salvador apuntó que “tengo ocho empleados a los que trataré de pagarles a fin de mes y trataré de rebuscarme para eso”. En ese sentido, Elías se quejó marcando que “no tenemos ningún ingreso, pero esto es así para todos. Por suerte nos agarra ahora saliendo de la temporada”. En tanto que Yunes analizó que “uno hace el esfuerzo de mantener la fuente laboral, pero es muy difícil pensar en lo que viene. Tengo gente (empleados) que lo saben perfectamente cómo hemos bancado el invierno y hasta poniendo plata. Son muy comprensivos y por suerte tienen otras actividades para paliar la crisis”.
“Aggiornarse”
Buscando mantener el negocio a puertas cerradas, una opción que se posibilitó para los restaurantes es la de implementar entrega a domicilio. Salvador explicó que pudo seguir trabajando gracias a “algunas viandas fijas que tenía”, pero que “fue todo tan de golpe que no pensé en hacer delivery, nunca hice. Si esta situación sigue habrá que crear un sistema para trabajar de esa manera y publicitarlo, pero vamos a esperar”. Al respecto, Guzzetti entendió que hay que “aggiornarse a la situación. Por ahora no pienso hacer delivery y me gustaría evitarlo. Lo que voy a implementar este mismo fin de semana es un sistema para que hagan el pedido y los vengan a buscar, que el cliente se quede en el auto y nosotros se lo entregamos ahí. Lo nombré “aspetta in maquina”, algo así como esperá en el auto”.
Yunes reconoció que “estoy pensando en la posibilidad del delivery pero por el momento voy a esperar, descansar y poner la mente en frío”. Por su parte, Elías anunció que aprovechará el cierre “para pintar el lugar y hacer algunas reformas” aunque sobre el delivery fue tajante: “Es difícil competir con tanta gente que hace viandas, gente que trabaja en sus casas y ofrece comida por $ 120. Quizás pueda ofrecer una paella de vez en cuando, pero no puedo competir con eso desde un restaurant, no sería redituable”.///