Una tradición vasca que se mantiene
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Los jóvenes visitaron domicilios de varios integrantes de la comunidad
Celebrando el Día de San Ignacio de Loyola, patrono de la comunidad vasca, ayer se realizaron los actos protocolares en la piedra de Guernica, símbolo de Libertades Vascas, en la Plaza Dardo Rocha, pero previamente los jóvenes comenzaron la jornada con el Alai Eznatzia “alegre despertar”, siendo una tradicional recorrida por los domicilios de integrantes de la comunidad que fueron saludados con alegría, música, bailes y bombas.
En el monumento del general Mariano Necochea y de Ángel Murga, se colocaron ofrendas floreales, como asi también junto al retoño del árbol de Gernika, contando con la presencia de autoridades municipales. En representación del intendente Facundo López, concurrieron el secretario de Planeamiento, Obras y Servicios Públicos, Ricardo Asiain y la directora de Educación, Jesica Arce.
Como todos los años, los integrantes del Centro Vasco “Euzko Etxea”, jóvenes y adultos, se acercaron al municipio para saludar a las autoridades, en un nuevo aniversario de su patrono.
En el marco de la tradición vasca, los jóvenes esperan el 31 de julio, día de San Ignacio, en lo que se llama guapasa, donde pasan toda la noche de vigilia en el Centro Vasco, donde cenan todos juntos, hacen juegos, y pasan un buen rato, esperando el amanecer.
“Alegre despertar”
Kiti Zubillaga, presidente del Centro Vasco señaló que “los jóvenes esperan ansiosos esta fecha porque es una muy linda experiencia y saben de lo que se vive al escuchar a sus padres, hermanos. Todos esperan este día para poder salir al “alegre despertar” y participar de toda esta fiesta”.
Esta tradición pasa de abuelos, a hijos, nietos, y en varias ocasiones los nietos han ido a despertar a sus abuelos y también han bailado juntos.
Durante la vigilia, los chicos juegan a las cartas, al juego de la silla, cocinan y pasan la noche sin dormir. Sin embargo, cuando llegan los adultos, se visten con las ropas típicas, y se preparan para los actos protocolares.
En la jornada de ayer, participaron alrededor de 25 jóvenes, y en el “alegre despertar” fueron acompañados por diez adultos. En la ocasión visitaron la casa de ex presidentes del Centro o ex dantzaris de cuerpos de bailes, como José Antonio Alustiza, Marta Larraza, Inés Orte, Felipe Muguerza y la planta de Leoncio Iriberri.
Arantxa Zubillaga, indicó que a veces durante la recorrida se visita alguna radio, pero en esta oportunidad antes de la recorrida pasaron por la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, donde hay una imagen de San Ignacio.
El año que viene se cumplen 80 años del “alegre despertar”, una tradición del Centro Vasco local. Con la guerra, eran momentos muy tristes, quienes vivían en la ciudad recibían noticias malas, y al terminar definitivamente el conflicto, buscaron la manera de brindar homenaje a la gente mayor, a través de una actividad que reflejara alegría.
“En los comienzos, iban arriba de una camioneta con un instrumento y visitaban a la gente más conocida, a los más ancianos y se los saludaba en la casa, y a partir de ahí también surgió la tradición de recibir a quienes llegaban con algo para comer y tomar”, comentó Arantxa.
A veces, simplemente es un saludo, brindando homenaje a la gente mayor.
Para quienes llegaron de Euskal Herria a nuestra ciudad con el programa de intercambio “Hator Hona”, Garaitz Velez Juaristi, Unai Izagirre Etxeberria y Lierni Kamio Rodríguez, esta tradición les llamó mucho la atención, ya que nunca habían visto algo similar.