Buena participación en cuatro simulacros de juicios por jurados
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En el marco del Postgrado en Litigación Oral dictado por la Universidad Nacional de Mar del Plata, que terminó ayer en nuestra ciudad
En el marco del curso de Postgrado en Litigación Oral que dictó la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Mar del Plata, se realizaron entre el viernes y ayer, cuatro simulacros de juicios por jurados en nuestra ciudad, con buena participación de la comunidad que colaboró con la actividad.
De esta manera, treinta y dos profesionales finalizaron ayer el curso, ya que el último requisito que se exigía era actuar como “litigantes” durante estos juicios ficticios que se realizaron a modo de práctica en el marco de la formación.
El jurado estuvo conformado por ciudadanos comunes que se anotaron como voluntarios para colaborar y también para aprender algo más sobre este sistema denominado “juicio por jurados”, que desde hace tres años funciona en la provincia de Buenos Aires.
Al terminar la experiencia, ayer se entregaron los diplomas a quienes terminaron el Postgrado con la presencia de la decana y vicedecana de la Universidad. El acto se realizó en el Colegio de Magistrados, con la presencia de las autoridades locales, el presidente, Pablo Noel, y la vicepresidenta, Marcela Almeida.
Casos verosímiles
En diálogo con Ecos Diarios, Ricardo Favarotto, coordinador académico del curso de Postgrado en Litigación Oral, destacó que la participación social fue “muy interesante” y todos los voluntarios se fueron “gratamente sorprendidos” por haber sido parte de la realización de la Justicia. Además agregó que, en general, “no lo vivieron como un simulacro sino como un juicio real”, teniendo en cuenta el grado de compromiso que asumieron.
En general, se le trató de dar cierta verosimilitud a los casos y tal es así, que quienes daban testimonio durante los juicios eran profesionales, como especialistas, médicos, psicólogos, policías, como el objetivo de que realmente parezcan juicios reales.
Sobre el desempeño de los litigantes, mencionó que fue “altamente satisfactorio”, destacando lo interesante que son este tipo de prácticas para entrenar y evaluar a quienes se están capacitando.
Se trata de un curso que contó con ocho módulos quincenales, que se dicta desde el pasado 6 de abril, siendo ayer el último día. “Se ha visto una progresiva y favorable evolución hasta ver hoy (por ayer) realmente ejercicios fantásticos que muestran que es posible una litigación distinta”, indicó el coordinador del curso.
En este sentido, señaló que “durante la litigación en los tribunales, donde el juicio es oral y público, la gente va mira y no entiende nada porque los abogados parece que hablan entre ellos y utilizan un dialecto jurídico que el ciudadano no entiende, en cambio en el juicio por jurado se hace un gran esfuerzo por acortar los tiempos y por darle mucha sencillez al lenguaje para que todo el mundo con una mínima formación pueda actuar”.
Experiencia favorable
Analía Díaz, que participó como una de las integrantes del jurado, aseguró que fue “una experiencia personal muy satisfactoria, tanto por las vivencias durante el debate como a la hora de deliberar cuando debimos intercambiar opiniones para arribar a la conclusión de inocencia o culpabilidad de los imputados”.
En tanto, Cecilia Gotta, indicó que le pareció interesante para conocer más sobre cómo funcionan los juicios por jurados. Además mencionó la diversidad de opiniones que había en el jurado, integrado por 12 personas, lamentando que por momentos, les resultó difícil escucharse y ponerse de acuerdo.
Para terminar, reflexionó sobre “lo difícil” que es para un juez tomar una decisión sobre el futuro de las personas, teniendo en cuenta que hay casos resonantes en los que la sociedad le exige a la Justicia determinado resultado.
Por otra parte, Marina Gordillo actuó como testigo de la Fiscalía y, al igual que todos los que participaron, quedó muy satisfecha. “Me gustó muchísimo, tenía nervios al principio, pero una vez que subí al estrado, se me pasaron”, expresó y, sin dudarlo, aseguró que repetiría la experiencia.
Destacó el compromiso de quienes hicieron de jurados, que deliberaron mucho porque no se ponían de acuerdo. “Tomando las cosas en serio y de forma responsable, creo que los juicios pueden ser más ágil y la justicia más rápida”.
Por último, Maico Godoy manifestó que le encantó vivir la tensión y escuchar todas las partes y se sintió privilegiado de ser parte.
“Es una experiencia única y ojalá me vuelva a pasar; fui con una expectativa y me encontré otra cosa”, afirmó.
Además no dudó en señalar que le resultó muy útil y que estaría bueno que los jóvenes como adultos presten dos horas a este tipo de actividades que nos hacen falta como ciudadanos porque “por televisión es fácil criticar pero hay que estar sentado y escuchar”.