Con el mapa del delito no alcanza
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María D. González – Redacción
Según adelantó Ecos Diarios, la Municipalidad de Necochea está trabajando en la concreción de un mapa del delito, en el cual no sólo se volcarían las denuncias sino que también se sumaría la información de las comunicaciones al 911.
Debido a esto se va a poder tener información más precisa y completa sobre cuáles son los lugares y los horarios donde ocurren episodios de inseguridad.
El objetivo, según se indicó, será planificar y organizar mejor la labor de las fuerzas de seguridad, de manera de optimizar los recursos y poder tener presencia en los sectores donde pueden ocurrir delitos y en el horario en que suceden.
Desde la Secretaria de Seguridad manifestaron que el fin principal de esta herramienta será prevenir hechos de inseguridad pero también daría la posibilidad de saber cómo y adonde hay que prevenirlo, ”porque si se va a volcar toda la Policía en un lugar donde no pasa nada, será algo que no tiene sentido. Por eso se va a tener la información sobre las modalidades de delito, la franja horaria en la que se cometen, los sectores, las formas y los resultados”.
Sin duda el mapa del delito, ahora en su versión digital, porque en versiones menos modernas ya había existido, es una herramienta necesaria a la hora de combatir el delito pero no es la única en el marco de un plan de seguridad ciudadana. El mapa del delito realizado desde una mirada netamente policial como es lo que hasta ahora se conoce poco y nada ayudará a ir al fondo de la cuestión de la inseguridad y a remover las causas que la producen que desde luego son variadas, complejas y necesitan conocerse y analizarse para elaborar un plan verdadero e integral destinado a lograr la seguridad pública.
La geolocalización del delito es importante pero no suficiente como medida de prevención, es necesario cruzar otras variables que deberán aportar las distintas fuerzas de seguridad, los juzgados, las encuestas de victimización, el hospital municipal, las áreas de estadísticas de las agencias municipales vinculadas al tema, entre otras fuentes de datos. Para prevenir la inseguridad no solamente es necesario saber donde ocurren los delitos (aún cuando sabemos que el delito muta), sino que también hay que analizar por qué ocurre para desalentarlo con acciones que permitan tomar alertas tempranas o medidas de carácter preventivo.
También es necesario cortar con la cadena de comercialización de lo que se sustrae, la pregunta es siempre la misma ¿a dónde va lo robado?, pocas son las respuestas que se obtienen hasta el momento.
Sería útil por ejemplo, además del mapa del delito, pensar en armar un observatorio integral del delito que pueda analizar a éste desde sus distintas variables para poder responder a las siguientes preguntas en la búsqueda de conocerlo y proponer acciones para prevenirlo ¿ qué tipo de delitos se cometen; quiénes los ejecutan (no tanto el nombre y apellido sino perfil social, cultural del delincuente); qué demanda tiene cada barrio en cuanto a la seguridad; que beneficio trajeron las cámaras de seguridad; si bajó o no el delito con más policías en la calle; cuál es el destino de los autos y electrodomésticos robados; si hay algún dato que nos permita relacionar que más detenidos es igual a más seguridad; dónde ocurren los delitos más violentos y en qué circunstancias se producen, entre otros datos que de saberlos ayudarían a realizar un estudio integral y multidisciplinario de un tema que aqueja a la comunidad en general y que amerita soluciones reales, sin improvisaciones.
Además, también sería útil analizar el desempeño de las fuerzas de seguridad, ¿a qué están abocadas, que tipo de tareas están cumpliendo, cual es la percepción de la población de sus fuerzas de seguridad, que es lo que espera y pretende de ellas?
Obtener esta información en la ciudad no es descabellado imaginarlo, la misma permitiría establecer un diagnóstico de lo que pasa y poder establecer algunas acciones. Ir a tientas, improvisando y suponiendo ya sabemos que no trae buenos resultados.
En principio, el mapa del delito permitirá conocer las concentraciones de
los distintos tipos y su comportamiento; y la densidad de llamados al 911, con los requerimientos de asistencia por día y hora de cada área. Pero también sería importante conocer los elementos sociodemográficos de cada zona de la ciudad, sus particularidades, para proponer acciones que respondas a estas y así identificar las necesidades de cada barrio. Lo que se precisa es información concreta y confiable para adoptar medidas a favor de la seguridad pública, no de forma irreflexiva sino a partir del conocimiento de una composición lo más seria posible y global del fenómeno de la inseguridad. Sólo de este modo, se podrá diseñar y dar fundamento a políticas estatales más racionales y eficientes, especialmente orientadas hacia la promoción de una sociedad más pacífica.