Con esperanza y buenos deseos, se recibió el 2020
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Más pirotecnia que en Navidad, pero menos que otros años. Reuniones familiares, brindis y algunos incidentes
Con el deseo de que el 2020 sea mejor, se recibió el Año Nuevo en nuestra ciudad en una noche húmeda y con algunas lloviznas que, de todas maneras, no impidieron los festejos hasta bien entrada la madrugada en muchos casos.
Como viene sucediendo, se utilizó menos pirotecnia, aunque más que en la Navidad pasada. Sin embargo, en comparación con otros años, los ruidos esta vez solo se concentraron media hora después de la medianoche y luego finalizaron enseguida y no se extendieron al día siguiente.
A la madrugada, lamentablemente, se produjeron algunos incidentes y accidentes. Dos personas terminaron heridas con arma blanca, tras una pelea en el Anfiteatro; un joven recibió un disparo en el abdomen, en la zona de 43 y 82 y una camioneta volcó en 44 entre 69 y 71. A este panorama, se suma una gran cantidad de latas y botellas de cerveza que quedaron tiradas por distintos lugares de la Villa Díaz Vélez.
Para despedir el año
La actividad comercial durante la última jornada del año anterior fue perdiendo ritmo al promediar la tarde, ya que contrariamente a lo que sucediera en Navidad, muchos establecimientos fueron cerrando sus puertas y se observó menor movimiento en la vía pública.
Después de las 21, las familias comenzaron a reunirse para la tradicional cena de Fin de Año en casas particulares con parientes y amigos. Otros, en cambio, se juntaron en restaurantes y salones previamente alquilados para el festejo, donde la música no estuvo ausente.
Asado o comida fría, fueron las opciones más comunes en todas las casas, aprovechando a comer muchos platos que luego no se repiten en todo el año. La torre de panqueques, el vitel toné, matambre, pan dulce, mantecol, esas especialidades que sólo se comen para Navidad y para Fin de Año.
Por la noche, la ciudad ingresó en una quietud generalizada mientras se esperó el nuevo año, pero luego recobró una singular actividad cuando los relojes marcaron que se había ingresado en otro año y se dejaba atrás el 2019.
A las 12 en punto, comenzaron a chocar las copas pidiendo paz, trabajo, salud, entre otros deseos particulares que fueron surgiendo en cada una de las familias, de acuerdo a los distintos momentos que cada una está atravesando. Algunos salieron a la vereda a ver los pocos fuegos artificiales que se vieron en el cielo, mientras que otros siguieron adentro, con música, baile, charlas, y comiendo confituras y tomando sidra y champán, bebidas típicas del festejo.
Los mensajes por Whatsapp empezaron a llegar en todos los grupos con el deseo de que el 2020 sea mejor y se compartieron fotos en las redes sociales, retratando el momento del brindis.
Después de las 2 de la madrugada, muchas personas se dirigieron al sector de la Villa Díaz Vélez a pasear, mientras que los jóvenes se quedaron para seguir la noche en algún boliche y recibir el amanecer bailando y disfrutando con amigos.
El problema para conseguir taxis y remises se repitió como todos los años para esta fecha y, a más de uno, no le quedó otra opción que caminar.
Hasta pasadas las 8 de la mañana, seguía el movimiento de los chicos que regresaban a sus casas, tras aprovechar al máximo la primera noche del 2020.///