Con la poesía a todas partes
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Autor de una novela, libros de cuentos y poesía, Arturo Serrano ha desarrollado una intensa actividad como tallerista en diferentes instituciones. En la actualidad está a cargo de la Biblioteca de Autores locales
Es difícil imaginar cómo hace para que le alcance el tiempo. Arturo Serrano coordina varios talleres literarios, participa activamente en la Biblioteca Popular Sarmiento, es uno de los referentes de la asociación civil La Subida, está a cargo de la Biblioteca de Autores locales, conduce un programa de radio y todavía tiene tiempo para escribir.
Por estos días la intensa actividad cultural de Arturo contrasta con la de aquel joven que llegó a Necochea en 2003, sin trabajo, sin conocer a nadie y tras vivir algunos momentos más difíciles de su existencia.
Dos años antes, en 2001, Arturo llegó a vivir en la calle. Pero aún en esas circunstancias no se apartó de la literatura. Hizo contacto con distintos poetas callejeros y continuó escribiendo.
Escribir era algo que hacía desde siempre…
El camino del poeta
“Escribo desde siempre”, dijo Arturo, que nació hace 40 años en Tandil. Ya en la escuela primaria lo tenían identificado con esa pasión.
Por ello, cuando cumplió 18 años, la elección lógica parecía irse a estudiar Letras. Y así lo hizo. Se fue a La Plata, pero no terminó la carrera.
Sus inquietudes lo llevaron a Mendoza y luego de regreso a Tandil, donde comenzó a estudiar Trabajo Social.
Así fue como llegó 2001 y Arturo se fue a la Capital Federal. “Entonces se vino todo a pique”, dijo Arturo, que pasó un tiempo viviendo en la calle.
Los siguientes dos años prepararon todo para que Serrano llegara a Necochea. Nació su hija y su pareja comenzó a ver la posibilidad de continuar con su carrera docente en nuestra ciudad.
Fue por ello que Arturo llegó aquí en 2003. “En ese momento Necochea era sórdida”, dijo el escritor, que no conocía a nadie y tampoco logró conseguir trabajo.
Pero fue la literatura la que finalmente lo encaminó. Hizo uso de su experiencia para proponer un proyecto de taller literario a la Fundación Cultural de la UPC y allí surgió la chispa de lo que más tarde se convertiría en uno de sus proyectos más perdurables.
“No ganaba dinero, pero se formó un grupo que tenía mucha vitalidad, empezamos a organizar lecturas, luego un programa de radio y también una publicación fotocopiada”, dijo Serrano.
Si bien aquel grupo se fue desintegrando porque la mayoría de sus miembros eran jóvenes que se fueron a estudiar a otras ciudades, fue el germen del taller literario que aún perdura, luego de tantos años, perdura en el Hospital Neuropsiquiátrico.
La vida y la escritura
No fueron años fáciles para Arturo. Junto a su ex pareja y madre de su hija, estuvieron a cargo de un hogar de niños.
Aunque el momento parecía alejarlo de la poesía y la literatura, fue en esos años que escribió la novela “Adormecida por las nubes”.
“El encuentro con Necochea tuvo eso”, dijo Arturo. Es que la mayor parte de su obra fue escrita aquí.
Fue precisamente a partir de su vinculación con la gente del grupo de teatro El Cenáculo que en 2004 se publicó su primer libro: “La mirada perdida”.
Aquel volumen de poesías fue editado por FOCUN, un proyecto editorial mediante el cual El Cenáculo no sólo se propuso difundir a autores locales, también los comprometió con la selección de material de otros escritores.
En 2007 algunos trabajos de Arturo fueron incluidos en la antología de Poetas naturales y luego editó en forma independiente hasta que en 2012, a partir de su vinculación con el artista plástico Levin Colmar, surgió la posibilidad de publicar “Huellas en la nieve de los ojos” en Paraguay.
Un año más tarde, en 2013, una editorial platense publicó la novela “Adormecida en las nubes”. También se han publicado libros de sus cuentos ilustrados.
Si bien siempre sigue escribiendo, Arturo asegura que publicar no es algo que lo desvele.
“Es algo que se dio, como consecuencia de escribir”, dijo Arturo, que siempre se ha sentido más atraído por el trabajo en los talleres literarios.
Además del taller de Neuropsiquiátrico, dicta otros en la Escuela Municipal de Artes, también en una librería de la calle 60 y para jóvenes del grupo Envión. Además coordina el grupo de los Abuelos Leecuentos.
Y las actividades de Arturo parecen seguir multiplicándose. Es uno de los impulsores y encargados de la Biblioteca de Autores locales, tiene un programa de radio y es el actual presidente de la ONG La Subida.
Además, es acompañante terapéutico, siempre en relación al trabajo con el arte y la salud mental en medios comunitarios. Y por estos días inició una nueva carrera, ya que está estudiando bibliotecología.