Con la presencia del obispo Antonio Marino, el Hogar García Landera vivió un día muy especial
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Fueron bendecidas y quedaron oficialmente inauguradas las instalaciones que fueron remodeladas, que amplió la capacidad de residentes. Proyectan más obras, para lo que las religiosas apelan a la solidaridad y colaboración de toda la comunidad
«Fue un día muy especial para nosotras”, fueron las primeras palabras de la hermana Amelia, una de las religiosas que está a cargo del Hogar García Landera de nuestra ciudad. La situación que estaba viviendo el hogar y la presencia del obispo Antonio Marino para bendecir las remodeladas instalaciones, hicieron sin dudas que el Hogar que tiene 63 años de existencia, y sus religiosas, vivieran un día especial e inolvidable.
Además de la misa oficiada por el obispo Marino en la capilla del lugar, fueron bendecidas las instalaciones que fueron remodeladas a nuevo y ampliadas, lo que le brinda al lugar una mayor capacidad de recibir residentes.
En la oportunidad quedaron oficialmente inauguradas las nueve habitaciones con baños para 15 mujeres. Tal remodelación incluyó el recambio de ventanas, puertas, pintura general, además de muebles nuevos, placares, cortinas y ventiladores, entre otras reformas. Estas nueve habitaciones serán para quince mujeres ya que las mismas están equipadas para una, dos o tres personas, dependiendo la comodidad y el servicio que requieran.
Una ceremonia especial
En la mañana y mediodía de ayer, el obispo Antonio Marino presidió una ceremonia religiosa que se llevó a cabo en la parte superior del edificio, a la que también asistieron un importante número de religiosas de otras congregaciones, que vinieron para sumarse y acompañar en este día tan espacial para el Hogar García Landera.
Posteriormente el obispo recorrió y bendijo las nuevas instalaciones de la planta baja, para permitir el ingreso de nuevos residentes. Luego de la ceremonia se sirvió un almuerzo.
La hermana Amelia indicó que «estamos muy felices con esta nueva obra, porque podemos ofrecerle una mejor comodidad y estadía a los residentes y tenemos previsto realizar más obras, porque tenemos que arreglar la parte de arriba, lo que son los baños, sanitarios a los que hay que cambiarles las cañerías y otros trabajos de mantenimiento, que si bien son más chicos de la obra que ya realizamos, hay que hacerlo porque todo el edificio necesita de una mantención”.
Pintar adentro y afuera
También explicó que «necesitamos arreglar todo lo que es la fachada exterior, fundamentalmente lo que es trabajos de pintura. Hicimos una remodelación importante, pero ahora tenemos que continuar con lo que es el mantenimiento del Hogar tanto de adentro como por fuera”.
La hermana Amelia también recurrió al «buen corazón de la gente para que nos sigan ayudando con materiales y todo lo que pueda, y de esa manera poder seguir mejorando nuestro hogar”.
El obispo Marino también se mostró muy feliz por el acto y por lo que encontró en el Hogar, como también por la presencia y el trabajo que realizan las religiosas en Necochea. «Hemos vivido una jornada muy linda, de fiesta, porque también vinieron para este acto otras religiosas, como es de la congregación a la que nosotras pertenecemos, como también de otra casa de González Catán, así que para todo el Hogar ha sido un día diferente”.
Esta remodelación se pensó para que puedan ingresar nuevas personas. Entre hombres y mujeres, son 50 los residentes del Hogar García Landera y con este traspaso se generaron unas doce bacantes que, seguramente, serán colmadas con la lista de espera que ya poseen.
Para todas las nuevas obras que se deben realizar en el hogar, es que las religiosas solicitan a la población su ayuda para continuar con las mejoras en el resto del edificio. Quienes tengan intención de aportar una colaboración, podrán acercar colchones de una plaza, pintura blanca y material para emprender en el futuro el arreglo del pabellón de hombres. También hay un número de cuenta para depositar dinero o se puede visitar el mismo hogar que está ubicado sobre ruta 86 y cuyo teléfono fijo es 42-3940.
El Hogar García Landera, que está ubicado sobre ruta 86, y todos sus residentes son mayores de 60 años que han pedido asilo en el lugar al no poder mantenerse, no contar con familiares o no poder ser cobijados por sus hijos.