Con las últimas lluvias aparecieron aves extrañas en la zona
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Vecinos hallaron dos especies nada comunes en jardines y veredas
Las últimas lluvias intensas registradas en la ciudad, acompañadas de rayos y fuertes tronadas fueron bienvenidas por el sector del agro; mientras que uno de los efectos colaterales se produjo durante los días siguientes, con la aparición de varias aves “extrañas” en sitios poco comunes como jardines y veredas.
El observador y divulgador de la fauna regional, Ricardo Doumecq Milieu dio cuenta de dos casos que se pudieron documentar con bastante certeza.
El primero fue reportado por la vecina María José Arias, que encontró muerta una extraña ave parecida a una gallina en la vereda de calle 79 entre 58 y 60, exactamente en el contrafrente del Club Huracán.
La misma se pudo identificar como una gallineta Overa (Pardirallus maculatus) adulta. Ave bastante escasa en nuestra zona por tratarse de una especie que está en el límite sur de su distribución.
La misma por lo general solitaria o en parejas prefiere lagunas o bañados con vegetación exuberante lo que la hace poco visible.
“Es importante no confundir con la abundante Gallineta Común (Pardirallus sanguinolentus) que es algo mayor y de tonalidades más oscuras y suele mostrarse en canales u orillas de lagunas y que también hemos visto en otras oportunidades producir este tipo de invasiones a los jardines urbanos. Ambas pertenecen a la familia de los Rállidos que integrantes las nombradas gallinetas, las sociales gallaretas y los pequeños y huidizos burritos”, apuntó Doumecq Milieu.
El ejemplar de gallineta, dada su rareza será momificada e incorporada a la colección del biólogo necochense Augusto Cardoni.
Un aguatero
El segundo caso lo reportó Rosana Morganti , en este caso en la calle 79, pero entre 26 y 24, donde en un patio fotografiaron a un Aguatero (Nycticryphes semicollaris).
Se trata de un ave más abundante pero no menos críptica. Su distribución llega hasta la provincia de Chubut pero está siempre relacionada a juncales y pastizales cubiertos por agua. Las guías de aves lo caracterizan como crepuscular, oculto y sigiloso. De aspecto algo extraño, es el único representante americano de la Familia Rostratulidae y junto con una especie africana y otra asiática completan la totalidad de la familia.
Algunos indicios
El divulgador sostuvo que “es bastante común que ante tormentas se produzcan estos avistamientos en las ciudades, pero no significa que suceda siempre, por lo que se infiere que hay algunas cosas que aún no sabemos de las aves”.
Luego acotó que “mucho se ha hablado de los animales cuando predicen terremotos u otros fenómenos naturales pero solo son indicios y a veces científicamente poco comprobables. Algunos estudios revelan que podrían escuchar ciertos infrasonidos relacionados con las tormentas”.
En 2014 la Universidad de Berkeley, California, publicó un trabajo donde se demuestra que toda una población de pequeñas aves migratorias, las Reinitas ala dorada, donde existían varios individuos con geolocalizadores, se movieron en bloque 1.500 km en 5 días, para dejar pasar un grupo de superceldas que produjeron en Tennesse 84 tornados y mataron a 35 personas.
Luego del fenómeno estas pequeñas aves volvieron e iniciaron la nidificación anual. Muy cerebrales las reinitas, pero desgraciadamente no es éste el caso de nuestras aves que huyen alocadamente.
Doumecq Milieu indicó que “en otras oportunidades también hemos visto en ésta situación urbana a una garza llamada Mirasol Común (Ixobrychus involucris) de costumbres muy cautelosas y que se alimenta dentro de los juncales caminando literalmente sobre el agua con mucho sigilo. Son paradójicamente las mismas características de comportamiento que muestran los otros perdidos: las gallinetas y el Aguatero”.
Finalmente manifestó que “por esto y en el plano de las conjeturas es que todas estas aves acostumbradas a estar seguras a resguardo y bajo cubierta, en determinada tormentas escuchan o sienten algo, que podría estar relacionado con sonidos de baja frecuencia. Esto haría que entren en pánico y huyan aterrorizadas mientras las otras aves más expuestas y acostumbradas a los disturbios a lo sumo busquen refugio en su entorno inmediato”.