Con un riff en la punta de los dedos
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Reconocido guitarrista local, Juan Pellejero dedica por estos días la mayor parte de su tiempo a enseñar en Necochea, San Cayetano y Bahía Blanca y prepara material para su primer disco solista
Por Juan José Flores
Redacción
Quien escuchó alguna vez a Juan Pellejero difícilmente pueda olvidarlo. Guitarrista virtuoso, admirador de algunos de los más grandes violeros de la historia, ha quedado especialmente vinculado a El Remolcador, una banda que marcó el panorama musical local desde mediados de los 90 hasta mitad de la década pasada.
En aquella banda Juan tocaba junto a su hermana María, a su tío Pablo Benedini, a Gustavo Sunino y Daniel Roldán. Aunque por la agrupación también pasaron Santiago de Francisco, Martita Peralta, Juan Oholegui y Celina Duca, entre otros músicos.
Hoy con dos hijos, Juan vuelve todas las semanas a enseñar a Necochea, pero está radicado en Bahía Blanca.
La docencia se ha convertido en su forma de vida, tal vez siguiendo los pasos de su madre, la recordada artista plástica María Elena Benedini, y de su tío Pablo, que por estos días vive en Brasil.
Para Juan la docencia se ha convertido prácticamente en otra forma de expresión, que además le ha brindado la estabilidad que la música como carrera artística no le pudo dar.
Reparte sus días dando clases entre Bahía Blanca, Necochea y San Cayetano y prácticamente ha dejado de tocar como lo hacía en otra época.
“Existe todo un mito en torno a los músicos. Se fantasea mucho. Se piensa que tocando en una gran banda uno se puede salvar económicamente, pero la mayoría de los músicos que conozco son laburantes. Muchos tocan con grandes artistas y después dan clases”, dijo Pellejero.
Explicó que si el músico no se adapta, el ámbito puede ser muy frustrante. “Uno puede hacer la mejor música, pero el mercado ir para otro lado”, indicó.
Tocar como Pappo
Juan quería tocar como Pappo. Esa obsesión de querer igualar a su ídolo, lo llevó a convertirse en guitarrista.
De chico su madre le había enseñado a tocar algunos acordes con la guitarra y se aferró a esos escasos conocimientos para iniciar un nuevo camino luego de abandonar los estudios secundarios, a los 17 años.
Por aquella época su hermana María, su tío Pablo e incluso su abuelo comenzaron a dar forma a El Remolcador.
En larguísimas zapadas de trasnoche, Juan comenzó a entrenarse en el arte de los riff, que parecían extenderse hasta el infinito.
El blues y el rock fueron potenciando a El Remolcador, que en algún momento quedó integrado por Sunino, Juan, María y Daniel Roldán. Juntos tocaron en Tierra del Fuego y luego salieron de gira en un colectivo.
Aquella aventura se extendió casi hasta el final de la primera década de este siglo, cuando finalmente, por cuestiones personales de cada uno de sus integrantes, se fue apagando.
Rumbo al sur
En 2010 Juan se radicó en Bahía Blanca. Allí surgió “Solitario Juan”, un proyecto solista que le permitió desarrollar una intensa actividad artística, tocando en bares, pubs e incluso realizando presentaciones en televisión y radio.
En su carrera como guitarrista a acompañado a algunos grandes artistas del rock nacional como Jorge Durietz, Ara Tokatlian, Yulie Ruth, Gabriel Gratzer, Litto Nebbia y Claudia Puyó, entre otros.
Aunque una de sus más grandes satisfacciones como músico fue haber participado en marzo de 2013 en un homenaje a Pappo. Se realizó en La Paternal y fue invitado nada menos que por Liliana Napolitano, hermana de Pappo. Allí compartió escenario con la Botafogo, Vox Dei, Carajo, el Tano Marciello, Kubero Díaz, Omar Mollo, el “Negro” García López, Ciro Fogliata, Cristina Dall y Cristian Álvarez.
El año pasado, a pesar de su intensa labor como docente, tuvo una activa participación en eventos del circuito de música bahiense.
Además, su proyecto solista fue seleccionado por el Fondo Municipal de las Artes de Bahía Blanca. Esto permitirá que Juan grabe este año su primer disco solista.
Para él esto significa una gran oportunidad de dar a conocer mucho material escrito a lo largo de los años.
Con 43 años recién cumplidos pero con gran experiencia sobre las espaldas, Juan parece preparado para encarar nuevos desafíos, siempre con un riff en la punta de los dedos.