Con un vidrio, lastimó a una joven en la cara para robarle una mochila
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2017/05/912-PERROTTA.jpg)
“Me apoyó algo cortante en la cara y tuve miedo que me hiriera más”, señaló Aldana Spertino (23), víctima del atraco a plena luz del día al salir del Parque Miguel Lillo, mientras disfrutaba de una caminata. No pudo reconocerlo
Aldana Spertino tiene 23 años y disfrutaba de una caminata por el Parque Miguel Lillo. También suele hacerlo en bicicleta, pero en las últimas horas fue víctima de la inseguridad que ronda en todos lados y envuelve a cualquier persona.
Anoche, en la tranquilidad que ofrece su casa, la joven mostraba las huellas del violento ataque con un pedazo de vidrio por parte de un ladrón solitario que la interceptó a plena luz del día el martes último, alrededor de las 14.
«Estaba caminando en el Parque Lillo y en un momento sentí que alguien se acercaba a mí por la espalda. Guardé el teléfono celular en la campera y este individuo me tomó por atrás, me abrazó y apoyó algo cortante sobre mi cara”, comenzó diciendo Spertino a los periodistas de Ecos Diarios.
Recordó que el ladrón «me pidió silencio en ese instante y que camine. Seguíamos por calle 4 casi 89, cuando apareció un grupo de chicos corriendo y el tipo se puso algo nervioso, me empujó y se quedó con la mochila que tenía mis pertenencias”.
Con signos elocuentes de la desagradable experiencia atravesada, Aldana Spertino manifestó que el individuo «escapó con rapidez y se introdujo en el Parque. Alcancé a observarlo por la espalda, llevaba un buzo negro con capucha y era más corpulento que yo”.
De milagro el desenlace no fue mucho peor, ya que la damnificada no se resistió en ningún momento al atraco.
La persiguió
El delincuente habría perseguido a la joven desde el sector del Anfiteatro Pedro Arozarena, al salir del Parque Lillo y continuar caminando por la calle 4, fue cuando se abalanzó sobre ella para intimidarla con un objeto cortante y la lastimó en el rostro.
Entre las pertenencias de Aldana Spertino estaban la billetera con algo de dinero en efectivo, la documentación personal y demás elementos de valor.
«Los médicos que me revisaron y curaron dijeron que por el tipo de herida que es podría tratarse de un vidrio, porque la lastimadura es de manera irregular, aunque es superficial por fortuna y no perdí demasiada sangre”, aseguró la joven.
Cabe consignar que, más allá de la herida provocada sobre la mejilla izquierda de Aldana Spertino, no sufrió daños en los músculos faciales y los profesionales de la salud le encargaron una serie de cuidados para evitar cualquier infección posterior.
«Me quedé dura en ese instante en que me apoyó algo cortante en la cara y tuve miedo que me lesione aún más. Ni siquiera pedí ayuda cuando el individuo escapó, caminé unos metros más y me senté en el paredón de calles 4 y 89”, recordó la victima.
Denuncia policial
Cuando Spertino se dio cuenta que estaba herida en la cara y sangraba, tomó su teléfono celular de la campera para solicitar ayuda. «Llamé a mi hermana, quien me llevó hasta su trabajo en el Hotel de la Uatre y el personal de emergencias de la Usina me atendió ahí mismo”, señaló.
Reconoció que tras el violento episodio «quedé muy asustada, siempre salgo con la bicicleta o a correr, pero esto fue tremendo, estamos cada vez peor, ni siquiera se puede caminar a plena luz del día porque te roban”.
Al final de la charla con Ecos Diarios en su vivienda del Barrio Banco Provincia y mientras se restablece de lo ocurrido, Aladana Spertino expresó que «hoy (por ayer) hice la denuncia en la Comisaría Tercera, pero como no pude verle la cara no logré reconocer al individuo que me atacó”.
Las actuaciones judiciales quedaron a disposición de la Fiscalía en turno, y el cobarde ladrón continúa libre.