Concesiones: la transformación del frente marítimo unos de los ejes principales de la gestión
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Acentuarán el cumplimiento de las nuevas normas de las construcciones. Resulta necesario verificar el cumplimiento de los pliegos y valores de cánones
Observando desde afuera la estructura municipal de varios años a esta parte, el tema de las concesiones de los espacios públicos es uno de los que más flaquezas ofrece, fundamentalmente por desprolijidades que se han producido respecto a cesiones, cánones en varios casos irrisorios e incumplimientos de contratos y de compromisos asumidos por quienes acceden a las mismas. Todo esto abonado por un pobre o inexistente control por parte de la comuna.
Sin embargo, más allá de las normativas legales, o edilicias según el caso, que hay detrás de las concesiones, no se debe olvidar que las mismas significan un flujo de dinero vital para el funcionamiento de la Municipalidad, máxime en estos momentos de zozobra económica
En este sentido, la gestión que encabeza Arturo Rojas anuncia un “fuerte trabajo” para emprolijar las concesiones, que suman más de cien, y en el propósito inicial aparece como uno de los ejes, la transformación gradual del frente marítimo, adaptado al nuevo concepto de construcciones “amigables”, de baja altura, que permitan una mayor visibilidad del mar.
En tal aspecto habrá que planificar junto a los concesionarios actuales como se coordinan los cambios en las estructura de los balnearios, habida cuenta que casi todas las concesiones vencen entre 2028 y 2030.
Pago de cánones
La abogada Verónica Dones es la responsable del área, que depende de la Secretaría de Gobierno. Y sobre los primeros trabajos, apuntó que “como estamos en temporada, empezamos verificando el estado de las concesiones de la playas de Necochea y Quequén, ya sea de balnearios, campings, parque Lillo u otros. Apuntamos a los servicios que deben dar, de acuerdo al contrato, y si los están cumpliendo”.
A ser consultada por el pago de los cánones, que pueden abonarse en forma anual o mensual, siempre por anticipado, la funcionaria resaltó que “en lo que hemos revisado, todos están cumpliendo, así como también la caución y póliza de seguro que deben tener”, a la vez que apuntó que “en contrapartida hay incumplimiento con las obras que no se han hecho, o han sido realizadas sin cumplir las normas municipales”.
Trabajo articulado
Los controles observan el cumplimiento de los contratos vigentes de cada concesión, incluyendo las mejoras o construcciones que se hayan incorporado.
En tal sentido se indicó que apenas asumida la nueva gestión, se detectó el no autorizado levantamiento de una construcción de locales en un parador de Quequén, en inmediaciones de donde funcionara la excolonia Pinocho, la que inmediatamente se ordenó desmontar.
Se apuntó que el plan de esta nueva etapa en la Dirección de Concesiones, que ya se ha puesto en marcha, es un trabajo mancomunado con otras áreas que tienen intervención en el tema, como las de Legales, Obras Públicas y Privadas, Planeamiento y el Juzgado de Faltas, entre otras.
“Cada concesión tiene un pliego de bases y condiciones distinto, que deberemos ir analizando caso por caso. Para ello tomaremos contacto directo con cada concesionario. La idea es buscar el equilibrio, para exigir y hacer cumplir cosas coherentes. Que se puedan hacer”, contó Dones.
Uno de los aspectos que más se ha transformado es el de las normas de construcción, que han variado con el tiempo. Sobre eso se admite que no se puede dar por tierra con lo sucedido en materia de obras con las concesiones de varios años, “pero de ahora en más hay que ajustarse al nuevo reglamento de edificación y normativas vigentes” precisó Leandra Grassi, ideóloga de la normativa aprobada el año pasado y titular de Obras Privadas.
El ojo sobre las obras
Con el nuevo esquema de trabajo esta dirección hará un mayor seguimiento de las obras de cada concesión. En breve, tras su análisis en Planeamiento, estudiará el proyecto de obras del complejo Monte Pasubio de Quequén, que contempla en breve la construcción de cabañas.
Asimismo todos los concesionarios, por caso los campings deberán regularizar ante Obras Privadas la documentación de todas las edificaciones que han realizado y que hasta ahora solo forman parte de un pliego general de concesión. Fundamentalmente porque esas mejoras ya forman parte del patrimonio municipal.
Cascadas y Terminal
Fuera de la costa, se adelantó que entre otras actividades se verificará el estado de la concesión del paraje Las Cascadas, del Río Quequén, en manos desde hace años de una asociación de amigos. “Hay que ver el estado de la misma, qué servicios están prestando y ver la forma de ayudarlos desde el Estado”, sentenció Verónica Dones.
En el caso de la Terminal de Omnibus la nueva gestión aún no ha profundizado. Sobre el tema vale recordar que el anterior gobierno pensaba licitar su explotación en el breve plazo y para ello hay un pliego de bases y condiciones, que contempla varias remodelaciones. Claro que las nuevas autoridades deberán definir si lo toman en cuenta o no.
Una de las llamativas carencias que tiene el área de Concesiones a esta altura del avance de la tecnología, es que todos los datos de las concesiones no se hallan informatizados, y por ende hay cientos de expedientes en papel.