Condenado a 11 años de cárcel fue absuelto por Casación bonaerense
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José Comaschi (35) fue sentenciado en mayo del 2016 por la Justicia local, pero otra instancia superior de Justicia revisó el fallo y consideró que “no estaba acreditada la autoría en el homicidio”
La disparidad de criterios entre miembros de la Justicia se pone de manifiesto de forma categórica una vez más. Y no se trata de una condena menor, por el contrario. En el medio de la cuestión había un castigo de importancia que fue dejado de lado por otros jueces.
Un hombre fue condenado por el voto en mayoría del Tribunal Criminal Nº 1 a la pena de 11 años de prisión por el crimen de un vecino de Quequén, pero los integrantes de la sala III del Tribunal de Casación de la provincia analizaron el fallo y decidieron absolver al imputado.
José Humberto Comaschi (35) quedó en libertad, ya que los magistrados Víctor Horacio Violini y Ricardo Borinsky consideraron que “no estaba acreditada la autoría de Comaschi en el homicidio de Marcelo Ramón Meneses (49).
La sentencia de Casación quedó firme en los últimos días y el acusado está libre, tras permanecer detenido casi tres años en la unidad carcelaria de Batán y otras dependencias de nuestra ciudad.
La novedad fue confirmada a Ecos Diarios por el defensor oficial Daniel Surgen, quien presentó el recurso de apelación ante el Tribunal de Casación bonaerense luego de conocerse en mayo del 2016 la condena en primera instancia emitida desde la Justicia necochense.
Por mayoría
En un fallo dictado por la mayoría impuesta por los jueces Luciana Irigoyen Testa y Ernesto Juliano, se halló «culpable” a José Humberto Comaschi del delito de “homicidio simple” y se lo sentenció a la pena de 11 años de prisión.
La condena se conoció antes del mediodía del 20 de mayo del año pasado en la sede del Tribunal Criminal Nº 1.
En esa oportunidad, el juez Mario Alberto Juliano entendió en su voto negativo que no había pruebas suficientes para condenar al imputado.
La posición de Juliano, presidente del Tribunal Nº 1, fue expresada durante la explicación del veredicto, donde marcó sus diferencias con sus colegas Luciana Irigoyen Testa y Ernesto Juliano.
Cabe recordar que el fiscal Guillermo Sabatini había solicitado la pena de 12 años de prisión para José Comaschi, alias “Popeye”, acusado del delito de “homicidio simple”, en perjuicio del vecino de Quequén Marcelo Meneses (49).
Pedido de absolución
En su alegato, para el representante del Ministerio Público quedó debidamente acreditado en el desarrollo del juicio oral la participación del imputado en el crimen y se basó durante el alegato en las pruebas colectadas a lo largo de la etapa de instrucción.
Por su parte, el defensor oficial Daniel Surgen, pidió a los jueces la “absolución” de culpa y cargo de Comaschi, al entender que, si bien hubo indicios en que se lo podía ubicar en cercanías al escenario del hecho, no existieron elementos probatorios que determinaran que haya matado a Meneses. ///
“No lo maté”, declaró en el debate José Comaschi
Tras escucharse los testimonios finales de las personas convocadas por la Fiscalía y la Defensoría Oficial, el acusado de “homicidio”, José Humberto Comaschi, decidió declarar en la etapa de presentación de pruebas a los jueces.
Entre otras palabras, aseguró que “no maté a (Marcelo) Meneses. Había otras personas en el lugar de los hechos, pero no mencioné quiénes eran por temor a represalias y posibles agresiones hacia mi familia”.
Reconoció que “lo único que hice fue escapar de ese sitio con la caña de pescar y luego me presenté en la Comisaría Segunda cuándo me enteré de lo que había sucedido”.
Signos de estrangulamiento
Durante el juicio oral a José Comaschi en el recinto del Tribunal Criminal Nº 1, quedó establecido que entre las 9 y las 10 del 8 de diciembre de 2014, Marcelo Meneses fue duramente golpeado en un inmueble de calle 536 casi 517, de Quequén, donde originariamente había una estación de servicio.
La víctima presentaba signos de estrangulamiento, además de recibir lesiones en el rostro, en una pierna y en un codo, según se ventiló en el transcurso del debate.
Cabe recordar que el violento incidente ocurrió en un sector abierto del edificio situado sobre calle 536, donde también funcionó un lavadero de autos y lubricentro.
En el transcurso de una reyerta, Marcelo Meneses (49), sufrió una fuerte presión en el cuello que fue sostenida y le provocó la fractura de la columna cervical.
El cuerpo sin vida de Meneses fue encontrado junto a una fosa del mencionado inmueble.
Lo vieron a Comaschi
Testigos convocados para el debate oral aseguraron ver salir del lugar a Comaschi a bordo de una moto, de color gris, y en ese momento llevaba una caña de pescar que luego se supo le pertenecía a Meneses.
La víctima del crimen salió de su casa ubicada en calle 517 entre 532 y 534, con la idea de ir a pescar a la Escollera Norte, de Quequén, junto a dos amigos pero en el trayecto encontró la muerte, tras una acalorada discusión.
Marcelo Meneses era una persona muy apreciada en el vecindario y se dedicaba a realizar changas, además, padecía una discapacidad motriz, mientras que su contextura física era delgada, informaron al momento de la investigación voceros de la Fiscalía.
Cabe acotar que en las primeras horas de la tarde del 8 de diciembre de 2014, José Comaschi, se presentó en la sede de la Seccional Segunda de Quequén, donde fue detenido por personal policial.
El hombre permaneció en esa situación hasta el desarrollo del juicio oral y luego de conocerse la dura condena a 11 años de cárcel, hasta que en julio pasado el Tribunal de Casación de la Provincia de Buenos Aires decidió absolverlo.
Tras un recurso presentado ante la Suprema Corte de Justicia bonaerense, la sentencia “absolutoria” de los jueces de Casación quedó firme en los últimos días y el hombre recuperó la libertad.
“Duda Objetiva”
En la resolución de la sala III del Tribunal de Casación provincial, los jueces Víctor Violini y Ricardo Borinsky coincidieron en “afirmar” que existió un testigo que observó a José Comaschi sentado en el cordón de una vereda, esperando que abra una gomería ubicada en calle 517 casi 536.
Los dichos del testigo de apellido Navarro fueron tenidos en cuenta por los magistrados, en relación a que Comaschi escuchó gritos que provenían desde el inmueble donde funcionaba un lavadero de autos y lubricentro.
“En consecuencia, duda objetiva mediante, propongo el acuerdo de casar la sentencia impugnada (en principio, en otra instancia judicial) y absolver a José Humberto Comaschi en el delito de homicidio por el que fuera acusado, y disponer su inmediata libertad”, expresa un párrafo del fallo al que tuvo acceso Ecos Diarios.
Violini y Borinsky consideraron que “no hay pruebas que permitan imputar al encartado la acción típica del delito” por el que fue juzgado en el Tribunal Criminal Nº 1 de nuestra ciudad y se inclinaron por la medida “absolutoria”.