Condenado a 11 años de cárcel por varios abusos a una sobrina
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El imputado cometió los ultrajes en Quequén y en Napaleofu, y recibió la pena mediante un trámite de juicio abreviado
Un hombre fue condenado a la pena de 11 años de cárcel por abusar sexualmente de una sobrina en reiterados episodios registrados en Quequén y en Napaleofu, durante los años 2008, 2009 y 2012, según la investigación.
El sentenciado cumple con la pena impuesta por el Tribunal Criminal Nº 1, tras admitir un acuerdo de juicio abreviado, sin la realización de un debate público con motivo de la pandemia de Covid-19.
El condenado es oriundo de Benito Juárez, aunque tenía un último domicilio en calle 12 al 900 de Florencio Varela, en el Gran Buenos Aires.
La Fiscalía de delitos contra la integridad física de las personas, imputó a J. C. (sólo las iniciales para resguardar a la víctima) de “abuso sexual con acceso carnal agravado por ser cometido por ascendente” y “abuso sexual simple agravado”.
Los ultrajes ocurrieron en viviendas de Quequén y Napaleofu, donde estuvo viviendo el acusado de los hechos que se dedicaba a la labor de albañil, de acuerdo con lo informado por la Fiscalía.
Hallado “culpable”
El condenado nació en agosto de 1963 en Benito Juárez provincia de Buenos Aires, estaba casado y su especialidad es la albañilería, quien fue hallado por la Justicia de Necochea como “culpable”.
Las imputaciones como autor penalmente responsable de ambos delitos expresados y el sentenciado cumple con la condena en el penal Nº 15, de Batán.
La jueza Luciana Irigoyen Testa, del Tribunal Criminal Oral Nº l, hizo lugar al acuerdo alcanzado por las partes intervinientes en el caso, es decir, la Fiscalía Nº 10, a cargo de Eduardo Núñez y la Defensoría Oficial que representó legalmente al imputado.
El hombre se aprovechaba de la presencia de su familiar en la casa para llevar adelante los ultrajes hasta que la madre de la víctima radicó la denuncia en la sede policial y comenzó la investigación de los casos.
Amenazas
De acuerdo con lo que se expresa en el fallo de la Justicia local, el imputado se aprovechaba “del desequilibrio de poder existente entre el adulto respecto de la menor, la notable diferencia de edad entre la menor víctima y el victimario”.
Asimismo, la jueza en el dictamen hace mención del “estado de amedrentamiento de la pequeña, y del grado de intimidad y sometimiento alcanzado por el imputado”, que es familiar de la menor víctima.
El individuo fue detenido en su momento por el personal policial y llegó al juicio abreviado en esa condición, definiéndose luego la pena que impondría la Justicia por los delitos cometidos años atrás. ////