Condenaron a un hombre por venderle una pistola a un joven que luego se suicidó
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Tráfico ilegal de armas. La víctima, oriunda de Azul, abonó $ 5.100 y recibió el arma de fuego, mediante una encomienda enviada desde nuestra ciudad
Días atrás, Ecos Diarios publicaba una nota sobre el tráfico y venta ilegal de armas de fuego, situación que genera marcada violencia con episodios de robo y, al mismo tiempo, se llevan vida humanas.
En este episodio que terminó con la muerte de una persona, se puso de manifiesto la circulación de pistolas, revólveres, escopetas y carabinas, entre provincias y ciudades de nuestro país, alimentando un “mercado negro” que no puede desarticularse.
En las últimas horas, se conoció que un hombre que tiene domicilio en nuestra ciudad, aunque sería oriundo de San Justo, en el Gran Buenos Aires, fue condenado por la Justicia azuleña, tras ser acusado de venderle una pistola a un joven de 22 años que luego se quitó la vida.
El Juzgado Correccional condenó al acusado a una pena de un año y ocho meses de prisión en suspenso, y el pago de una multa de $ 1.000. El falló habría quedado firme, según informaron los colegas del diario El Tiempo, de Azul.
Para la Justicia de esa ciudad ubicada en el Centro de la Provincia, el individuo de 35 años que residiría en nuestro medio fue hallado autor de los delitos de “tenencia ilegal de arma de fuego de uso civil y entrega de arma de fuego a persona no acreditada como legítimo usuario, en concurso real de acciones”.
La sentencia de lo que fue aquel proceso judicial adquirió recientemente rango de firmeza, agregaron las fuentes consultadas ayer.
Venta ilegal de arma
El caso se relaciona con lo sucedido en Azul, a principios de diciembre de 2016, cuando un joven que tenía 22 años se suicidó de un disparo utilizando el arma de fuego que días antes le había comprado al hombre que se la vendió de manera ilegal.
Desde Necochea, la pistola había sido remitida a Azul en una encomienda, a través de un colectivo de una empresa de transporte de pasajeros.
El acusado de los hechos tiene 35 años y es oriundo de San Justo, aunque figura con un domicilio en nuestra ciudad y en la resolución judicial fue identificado como Jonathan Andrés Sciutto.
El juez Aníbal Álvarez, titular del Juzgado Correccional Nº 1 de Azul, intervino en el juicio abreviado, mientras Laura Margaretic representó al Ministerio Público Fiscal en el proceso.
La mandó por encomienda
A través de la investigación penal que se había iniciado luego de que el joven se suicidara, fue posible determinar las circunstancias en que el azuleño había adquirido el arma de fuego, tratándose de una pistola calibre 22 largo, marca “Tala”.
El muchacho de 22 años se quitó la vida de un disparo y, a partir de semejante desenlace, la familia solicitó que se lleve a cabo una pesquisa para tratar de determinar cómo el arma de fuego llegó a manos del azuleño.
En ese sentido, se supo que en los días previos a suicidarse, el joven se había contactado tanto con el hombre que le vendió el arma a un valor de $ 5.100, y también con quien en principio tenía la pistola.
Según la investigación judicial, el hombre condenado en el juicio abreviado recibió la pistola desde la provincia de Tucumán, lo que señala el tráfico ilegal de armas que existe en nuestro país entre diferentes ciudades.
Abonó $ 5.100 por la pistola calibre 22
En el fallo se mencionó que entre los días 30 de noviembre y 1 de diciembre de 2016 el imputado “tenía ilegítimamente -sin contar con autorización correspondiente emanada por la autoridad competente-, una pistola calibre 22, la cual se encontraba apta para su funcionamiento específico”.
Según el juez Álvarez, escribió también en la resolución que el individuo “hizo entrega del arma descripta a Esteban Tolosa (con domicilio en Azul), quien no se encontraba registrado como legítimo usuario ante el organismo nacional que regula la tenencia de armas”.
En la sentencia se indicó que el joven recibió la pistola “el día 1º de diciembre de 2016 a las 8.39 horas, por medio de encomienda a través de una empresa de transporte de pasajeros”.
La víctima terminaría suicidándose el 7 de diciembre de ese año en Azul, tras haber pagado $ 5.100, más otros gastos definidos como “de transacción” para adquirir el arma de fuego.
Esa suma de dinero, según quedó demostrado, se la había remitido el 30 de noviembre, por medio de un “Pago Fácil”, al acusado de la venta ilegal que terminó siendo condenado en el proceso de juicio abreviado.
Se pudo establecer también que sin ningún tipo de autorización, el acusado ofertaba a través de las redes sociales armas de fuego, municiones y antigüedades.
Además, en la investigación penal se conoció la procedencia de la pistola y el hombre que se la vendió a Tolosa, de Azul, la había recibido desde la Provincia de Tucumán.