Conmemoran la obra de José Squadrone en el área de museos
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Se expondrá parte de la rica colección realizada por el veterinario y que fue materia de orgullo de la ciudad entre los años 1942 y 1977
El Area de Museos Necochea invitó a la inauguración de la muestra Alimentos y (Re) conocimientos, en conmemoración y reintrepretación del Museo Bromatológico.
El acto tendrá lugar hoy viernes, a las 20, en el Museo de Ciencias Naturales, de avenida 10 casi 95, del Parque Miguel Lillo.
Según se informó, con esta muestra “conmemoramos y reinterpretamos parte de la colección constituida por el Dr. Squadrone, la cual formó el Museo Bromatológico”.
Vale señalar que el museo funcionó desde el año 1942 hasta el año 1977, y desde entonces nunca se volvió a exponer en sala la colección.
En ese sentido, se explicó que “creemos que el espíritu de este Museo fue la educación en salud pública, especialmente la sanidad de los alimentos y una comunicación orientada a las familias, a los alumnos de los colegios del distrito de Necochea”.
Las autoridades del Area de Museos consideran que es una obra que merece ser repensada, pero sobre todo compartida y en la oportunidad se pondrán exposición 15 piezas de yeso, ocho cuadros, muñecos y cuadernillos que formaron parte de la colección original.
Vale destacar que los objetos estaban sostenidos en un discurso de comunicación para las familias que visitaban el museo.
Originalmente, el Museo Bromatológico contaba con alrededor de 3.500 piezas de yeso, cuadros pintados a mano y maquetas realizadas por el propio Squadrone; cuando se cerró ese espacio más de la mitad de la colección se perdió hasta que, en la década del 80, se guardaron en el Museo de Ciencias Naturales.
Apertura
El 22 de febrero de 1942 se inauguraba el Museo Bromatológico acto al que asistió el comisionado municipal, José C. García Landera. Estaba ubicado en la sala del Concejo Deliberante del antiguo Palacio comunal, de 58 y 61.
Según datos recogidos del archivo de Ecos Diarios, el 20 de diciembre de 1949 la institución pasó a la órbita provincial y quedó en manos del Ministerio de Salud Pública, organismo que se comprometió a mantenerlo en Necochea, respetando la voluntad de su creador y director.
Es de destacar la labor del doctor José Squadrone, este hombre le dio a la ciudad un museo que fue el primero en su tipo en América del Sur y trabajó denodadamente para enseñarle a la comunidad a cuidar la higiene alimentaria y prevenir posibles enfermedades.
Nacido en Alcorta, provincia de Santa Fe, Squadrone se recibió de doctor en veterinaria en la Universidad de La Plata, ejerció algunos años su profesión en Junín y se radicó en Necochea en 1931, se dice que a instancias de su amigo García Landera.
En nuestra ciudad fue médico veterinario municipal y ocupó diversos cargos, hasta llegar a jefe de los servicios de Inspección Veterinaria y director de la Oficina de Higiene Alimentaria.
En 1942, con el propósito de enseñar a la comunidad a alimentarse y a equilibrar su dieta, comenzó a preparar una muestra bromatológica en la que mostraba cómo seleccionar los alimentos, descubrir fraudes y adulteraciones en los productos alimenticios para evitar enfermedades microbianas y parasitarias.
Valioso legado
José Squadrone dominaba técnicas de las artes plásticas, era un apasionado de la pintura y él mismo moldeó y coloreó las piezas de yeso hasta darles la apariencia de reales.
El material fue presentado en importantes ciudades del país y participó de hechos trascendentes, como la primera exposición de la Secretaría de Salud Pública de la Nación (1948) y de la Dirección General de Cultura de la Unesco (1960).
En 1963 participó como único expositor en el Primer Curso Nacional de Bromatología, en la ciudad de Córdoba. Falleció en nuestra ciudad el 28 de febrero de 1969.
En 1972, fue cedido definitivamente a la Municipalidad y se le impuso el nombre de su creador. Su hija, María Josefina, también médica veterinaria, lo dirigió ad honorem durante varios años.
A pesar de la magnitud y valor de la obra, en 1977, cuando el viejo edificio fue demolido para erigir el actual Centro Cívico, se levantó la exposición.
Tras abandonar su espacio original, el museo funcionó temporariamente en un salón de la Municipalidad y en octubre de 1979 fue trasladado al Parque Miguel Lillo pero, posteriormente, sus piezas debieron ser embaladas para dar lugar al Museo Regional, hasta que en diciembre de 1982, se habilitó al público un local en calle 63 Nº 2402.
La idea era reinstalar la muestra en el complejo de museos del Parque Miguel Lillo y aunque las piezas de la colección se han reducido notablemente, ahora se tiene la oportunidad de conocer parte del legado de este destacado profesional.