Construcción de edificios: los condicionantes que frenaron el “boom” de años anteriores
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El costo del metro cuadrado, la falta de gas natural y la decisión de esperar el devenir de la economía tras las elecciones, surgen como limitantes
Basta recorrer el sector de la Villa Díaz Vélez para apreciar que el boom que años pasados tuviera la construcción de edificios se ha detenido. ¿Se saturó la plaza? ¿ya no hay demanda? surgen como inmediatos interrogantes de la situación planteada. Ni una cosa ni la otra, las explicaciones se encuentran en una serie de condicionantes que frenaron esta expansión edilicia.
Desarrollistas y comercializadores de proyectos de propiedades horizontales se refirieron a una serie de causas que hacen que hoy no alcancen a la media docena las construcciones en marcha en la zona preferida por los inversores.
En primer término las fuentes consultadas por Ecos Diarios se refirieron a la coyuntura económica, donde si bien las perspectivas para el futuro no tan lejano son prometedoras, muchos han preferido “desensillar hasta que aclare”.
Quienes apuntan a este factor, sostienen que el “parate” actual obedece a que muchos esperan aguardar a lo que ocurra con las inminentes elecciones legislativas y ver cómo el resultado de las mismas incide en las decisiones económicas que tome a partir de octubre el Gobierno.
En el presente el costo del metro cuadrado de un PH en Necochea es de unos 1.700 dólares para quien construye y que obviamente tiene que elevarlo para vender esa propiedad y que sea un negocio rentable.
Si bien se sostiene que en tal escenario aún es positivo interesante invertir “en pozo”, las dudas se plantean cuando se considera que la ejecución de un proyecto edilicio grande demanda no menos de tres años y en tal periodo las condiciones es muy probable que cambien a la hora de comercializarlo.
También se dio cuenta que continúa un marcado interés a futuro para invertir “en ladrillos”, lo que alienta a pensar que volverán los tiempos de bonanza.
La falta de gas
Entre las cuestiones que le han pisado el freno a la construcción de edificios se cuenta la falta de la provisión de gas natural, producto de un gasoducto agotado para nuevos consumos y que requiere de una inversión millonaria para construir un nuevo conducto desde la zona de Barker, del cual la empresa Camuzzi Gas Pampeana y el Estado prefieren desentenderse.
La situación indudablemente es molesta, habida cuenta que en las construcciones actuales se provee momentáneamente del fluido y por ende calefacción a través de zeppelin para alimentar las cañerías, obviamente más costoso que el servicio natural, pero no tanto como la alimentación eléctrica, que hoy resulta inviable para cualquier bolsillo.
“¿Quién va a comprar una propiedad en una zona fría en invierno como lo es Necochea si no tiene gas natural?”, se preguntó un constructor requerido, quien calificó de “gravísimo para el desarrollo dela ciudad” a este faltante.
Futuro alentador
Lejos de ser pesimistas en cuanto al futuro, los desarrollistas y agentes inmobiliarios locales aguardan que el Banco Nación abra las gateras de un anunciado nuevo crédito, que habilitará a la inversión “en pozo”, para la construcción de propiedades.
Un frente que debe extenderse
Aunque existen en carpeta interesantes proyectos para el sector céntrico de la ciudad y la zona lindera al río- por caso el constructor Néstor Diez mantiene en el freezer el levantamiento de una construcción a metros del Puente Colgante que promocionó años anteriores y que había despertado interés- las preferencias de los posibles compradores siguen puestas en la Villa, y preferentemente sobre la avenida 2.
Sin embargo con claridad se aprecia que casi ya no hay terrenos disponibles en la acotada traza de la avenida lindera al mar, y la cotización de los existentes, que son chicos para grandes emprendimientos, resulta “prohibitiva” para los desarrollistas.
En dicha traza en la actualidad se construye una propiedad horizontal en la esquina de 2 y 81 y otra en 2 entre 81 y 83.
“Lo más irrisorio de todo es que a Necochea no se le ha terminado el frente marítimo ni mucho menos. Lo que sucede es que quienes nos han gobernado y gobiernan no se animan o quieren que la ciudad crezca como debiera: en la franja costera hacia el Oeste. Ante tamaña falta de decisión, el desarrollo de Necochea sigue encorsetado. Sería bueno que todos los habitantes, con los funcionarios a la cabeza, le encontráramos una solución a este importante tema”, sostuvo un experimentado constructor, que ha levantado varios edificios en los últimos tiempos.
Con tantas tierras disponibles en la línea costera cuesta entender como el Estado municipal sigue sin poner en marcha la expansión de la misma. En tanto Quequén sigue creciendo en la zona lindante al mar, aunque esté condicionado por el desarrollo de los servicios.
Inversores locales
Constructores de edificios en nuestro medio dieron cuenta que la mayoría de quienes compran departamentos o invierten “en pozo” para su construcción, residen en Necochea.
En cuanto a las sociedades que se montan a través de los llamados “pozos” se reveló que el número de inversores es de “unos 25”, con el ventajoso sistema del fideicomiso, seguro en lo jurídico y que permite que entre todos se costee la obra, evitando gastos financieros.
Esta inversión no es accesible para la gran mayoría de la población local, fundamentalmente de los asalariados, que la única forma de acceder a una vivienda es a través de un crédito hipotecario, y en general se trata de compra de unidades usadas.