Conte Grand desmintió a la Policía y confirmó un disparo en la muerte de militante
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2018/11/5bf80f3d547c51542983485.jpg)
El procurador general de la provincia de Buenos Aires, Julio Conte Grand, salió a desmentir un informe de la Policía y aseguró que el militante de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), Rodolfo Orellana, que fue asesinado ayer en La Matanza, recibió un balazo por la espalda.
Según Conte Grand, el hombre asesinado durante un intento de toma de tierras en Ciudad Evita, fue baleado por la espalda, aunque no se pudo recuperar el proyectil para determinar con qué arma fue atacado. «Tenemos la autopsia preliminar que determina el ingreso de un proyectil de arma de fuego en el omóplato, con orificio de salida en la zona facial, a la altura de la nariz», aseguró.
El procurador añadió que no se pudo determinar aún qué tipo de arma se empleó en el ataque ya que «el proyectil no quedó en la cavidad física y el calibre va a ser difícil de determinar». No obstante, aclaró a C5N, los forenses que trabajan en la autopsia definitiva intentarán trazar un perfil del arma «en función del diámetro de los orificios de entrada y salida y del trabajo interno dentro de la cavidad de la persona».
«Las primeras pericias indicaron que el disparo fue por la espalda», enfatizó Conte Grand, quien dijo que las autoridades están «alertas y todas las hipótesis están siendo analizadas».
Cabe recordar que ayer el Ministerio de Seguridad provincial descartó que el cuerpo del militante presentara heridas de bala, lo que contrastaba con la versión de los hechos difundida desde la organización, que habló de un «fusilamiento» a cargo de uniformados. «El informe médico indica que en las Placas de abdomen, tórax y cráneo, no se observa proyectil alojado. No hay orificio de salida. Posee un orificio de entrada en el omoplato producto de un elemento punzante, pero que esto no necesariamente pudo haber provocado la muerte», precisaron desde el Ministerio sobre el cuerpo de Orellana.
Sin embargo, ahora Conte Grand rechazó ese informe y precisó que se dio intervención a Asuntos Internos para que entregue el listado de los efectivos de la Policía bonaerense que estaban asignados a custodiar el predio y que no llevaban armas, más el de los efectivos de las comisarías cercanas que al iniciarse los incidentes acudieron en «al menos dos patrulleros» al lugar.
«En principio estaría verificado que todos efectivos que estaban en el lugar para garantizar la seguridad de la toma y posibles refriegas, portaban balas de goma, pero cuando se desbordó la situación comenzaron a aparecer refuerzos y tenemos que verificar las armas que ellos portaban», explicó Conte Grand.
Orellana (36) fue asesinado alrededor de las 6 de la madrugada en el predio ubicado en la ruta 4 y autopista Riccheri, de Ciudad Evita, en medio de una pelea entre dos grupos que querían tomar las tierras, situación a la que se sumó la intervención de las fuerzas de seguridad, según informaron fuentes judiciales y policiales. Tras el crimen, integrantes de movimientos sociales, organismos de derechos humanos y dirigentes políticos acusaron a las fuerzas de seguridad y repudiaron el supuesto ataque policial.