Continúan los arrebatos y no cambia la estrategia preventiva
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Esta semana una vecina terminó en el hospital tras un atraco
Siguen los arrebatos de carteras en la vía pública y si bien la repetición de este tipo de delitos es preocupante, no parece haber ningún cambio de la fuerza policial en la estrategia preventiva. Además, se ve a muchos efectivos infringiendo la disposición de 2015 que prohíbe el uso de teléfonos celulares en horario de servicio.
Los hechos se repiten, a pleno día y en lugares céntricos. Paralelamente la presencia policial en la calle parece ser siempre la misma e incluso menor. Esto llevó a que hace unos días comenzaran a circular por las redes versiones de zonas liberadas.
El caso de arrebato al que hacemos referencia ocurrió el jueves, a las 14.15, en la esquina de las calle 54 y 67.
“Terminé en hospital”, señaló la víctima, una empleada municipal que prefirió no dar a conocer su nombre por temor a represalias.
Un delincuente en moto atacó a la mujer y le robó la cartera, que contenía medicación, unos anteojos recetados y 700 pesos en efectivo.
La víctima pidió que le devolvieran al menos los anteojos, ya que son muy caros y “no los puedo pagar nuevamente”.
Además, dijo que es cardíaca hipertensa y que el delincuente le llevó medicación valuada en 1.200 pesos.
La mujer señaló que la gente del barrio fue muy solidaria y que la ayudó, sin embargo dijo que la “la Policía llegó 45 minutos después, porque se equivocaron de calle”.
Demoras y distracciones
La demora pone en evidencia una vez más los problemas logísticos ocasionados por el hecho de que la central de atención del 911 se encuentra en la ciudad de Mar del Plata.
Mientras tanto, la escasa presencia policial parece hacer imposible cualquier tipo de estrategia preventiva. A todas voces a la Policía local le falta personal y algunas cuadrículas son tan extensas que su vigilancia es humanamente imposible.
A este problema de personal, que ninguna autoridad policial parece estar dispuesta a reconocer por cuestiones de obediencia a su superioridad, se suma otro problema cotidiano que molesta particularmente al vecino: el uso excesivo de teléfonos celulares de los policías en la calle.
En 2015 el entonces ministro de Seguridad bonaerense, Alejandro Granados, decidió prohibir el uso de celulares, ipad y otros dispositivos electrónicos a los agentes de la fuerza cuando están en servicio.
El texto de la resolución numero 335 señalaba: «la utilización de telefonía celular o dispositivos de audio, no provistos institucionalmente, resulta no solo en un déficit de atención en la prevención y represión de delitos y contravenciones, sino que incrementa los riesgos propios de las funciones que estos desempeñan».
Esa disposición de abril de 2015, parece haber sido olvidada, ya que es habitual ver a policías con celulares en horarios de servicio.