Cortopasso: “Se aprende más en la derrota que en el triunfo”
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2017/07/cortopaso13.jpg)
El entrenador de la M15 de los “Tiburones”, campeona en Mar del Plata, valoró el crecimiento
Después de consagrarse campeón con 13 triunfos en igual cantidad de partidos, diez puntos de ventaja respecto a su escolta y 107 tries a favor, Federico Cortopasso, entrenador de la M15 de los “Tiburones”, reflexionó sin embargo que “se aprende más en la derrota que en el triunfo”, valorando el proceso formativo y de crecimiento del grupo de chicos en los torneos de la Unión de Mar del Plata.
“Cuando ganás te quedas a veces sin saber si jugaste al máximo, o el rival no estuvo en nivel, o hubo otra circunstancia. En cambio cuando perdés, sabés que tenés mucho por mejorar y de ahí salen las mejores cosas. En el deporte amateur no hay que hacer tanto hincapié en la llegada sino en el transcurso de lo que se vivió”, explicó Cortopasso quien además está transitando su primer año como entrenador de categorías formativas, otro desafío en sí.
En desarrollo
Esta “camada” del Necochea Rugby que se adjudicó de punta a punta el Torneo Desarrollo este año, es justamente el resultado de un proceso formativo de varios años. “Es una generación que había arrancado en la escuelita, con 6, 7 u 8 años de edad y muchos hicieron todo el proceso desde infantiles. Habíamos hecho un intento antes, algo discontinuo, de formar M15 y M17 en la Unión pero estaban en desventaja respecto de los clubes de Mar del Plata porque habían llegado al rugby a los 14 años. Este fue un proceso más lógico”.
Los jugadores
Vicente Mammoliti, fullback, y Juan Ignacio Larraburu, apertura del equipo, compartieron también esas sensaciones: “El rugby te da muchos amigos; se formó un buen grupo. Diez chicos, quizás más, comenzamos juntos desde la escuelita”, compartieron. Sobre la campaña perfecta, Larraburu apuntó que “no nos sorprendió. Nos veníamos entrenando bien y desde los primeros partidos nos dimos cuenta de que los otros chicos no estaban tan entrenados como nosotros”. En cuanto a los rivales, agregó que “Camarones de Pinamar y Unión del Sur, porque no lo conocíamos”, fueron los más duros.
El equipo también debió afrontar dos competitivos clásicos frente al Club Náutico. Vicente reconoció que “tenía presión, al menos yo. Nunca habíamos jugado muchos partidos con ellos, pero por lo demás, fue como cualquier partido”. Por su parte, Juan comentó que “quizás nos salimos del plan de juego y pensamos únicamente en ganar”.
Más
Ese paso de infantiles a las categorías competitivas seguirá ahora jugando en la segunda etapa del año ante equipos con más experiencia. “El desafío es mejorar y ser competitivos. A los 15 años los chicos tienen mucho por mejorar en lo mental, físico o en la destreza. Hay que pensar que están en este nivel hace apenas 6 meses y antes jugaban partidos de 15 minutos”, apuntó Cortopasso, en un proceso de aprendizaje que también lo incluye a él como guía del grupo: “Si bien había entrenado a mayores, aprendí más yo que ellos. Es un privilegio desde lo humano. Algo que desconocía. Se disfruta día a día porque te contagian de sus energías, los sueños que tienen y las ganas de superarse. En ese sentido fue sencillo, no necesitás más motivación que esa”. Y a modo de balance, concluyó que “lo importante de estos seis meses no es que hayan ganado, sino todo lo que entrenaron, la predisposición y la responsabilidad que tuvieron de entender que dejó de ser un simple divertimento para pasar al placer de ensamblar un equipo en un proceso más complejo de lo que lo venían haciendo”. ///
Uno por uno, todos los campeones
El plantel de los “Tiburones”, ganador del Torneo Desarrollo de la Unión de Mar del Plata, estuvo conformado por los jugadores Matías Ferini, Juan Luca Cortopasso, Joaquín Cambareri, Thiago Croci, Iván y Luciano Papa, José Ignacio Bazan, Joel Longhi, Vicente Jensen, Bernardo Zabala, Juan I. Larraburu, Benjamín Jensen, Alvaro Ortiz Massey, Santiago Ortega, Valentín Pavone, Vicente Mammoliti, Mateo Acosta, Leonel Carli e Iván Larsen.///