Covid, turismo y ordenar la noche
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» No se trata de esperar
a que pase la tormenta,
se trata de aprender a
bailar bajo la lluvia»
Napoleón Hill.
Tenemos el privilegio de ser una de las pocas ciudades del país que renueva cada fin de año la esperanza que supone el verano al abrir otra temporada con lógicas expectativas, mucho más aún en estos tiempos tan complicados en tantos aspectos, donde hay que pasar el presente y esperar el futuro. En medio de muchos inconvenientes, rodeada de falta de certeza, mirando el día a día y alentados porque la esperanza es lo último que se debe perder.
El miércoles pasado el gobierno de la provincia de Buenos Aires autorizó la actividad turística, la que comenzará el primer día de diciembre, extendiéndose hasta el 4 de abril de 2021, con las medidas protocolares de distanciamiento social, para todo el desarrollo turístico y sus diversas actividades relacionadas con acciones programadas y sujetas a los acontecimientos de un Covid 19 que suele hacer difícil la proyección futura, teniendo cada municipio el deber de asumir responsabilidad que le quepa. La alocada norma señala que se exigirá a cada viajero el Certificado Unico Habilitante de Circulación, Emergencia Covid 19, siendo válido para el traslado, arribo y permanencia en la ciudad en la cual se hubiera expedido el permiso, donde constará además el plazo de permanencia y autorización correspondiente.
Días pasados, un componente de la Asociación de Balnearios de Necochea-Quequén afirmaba «para nosotros el trabajo pensando en la temporada debe ser de absoluta normalidad, sin desconocer el presente lógico que vivimos, pero no nos hemos detenido, entendiendo posiciones de médicos que han manifestado preocupación por los contagios que se vienen produciendo en una importante escala en el distrito, sin relación con la prestación de servicios turísticos, puesto que la actividad se encuentra paralizada desde marzo”.
A veces muchos funcionarios, caso en la provincia de Buenos Aires, lanzan frases que chocan con la realidad y los deja mal parados, es como si existiese la obligación de responder a preguntas sin tener certezas ni estudio del tema, caso concreto lo ocurrido hace un mes cuando se afirmó que los camping no podrían funcionar por razones de seguridad, rápidamente reaccionaron los 430 propietarios de éstos en el ámbito bonaerense y se reunieron con miembros de primera línea de la gobernación, quienes comprendieron, escucharon a los que saben y todo volvió a la normalidad; el funcionamiento está asegurado, algo indudable, nada es seguro cuando acecha el Covid.
El 20 de septiembre de este año, publicábamos en nuestro comentario dominical en Ecos Diarios » Por un verano sin cepo turístico» y allá por el 7 de junio jugamos una opinión muy fuerte » Covid 19 y una oportunidad», donde hacíamos referencia a un turismo con protocolo, no un protocolo sin turismo y a las oportunidades que puede brindar Necochea y Quequén ofreciendo enorme extensión de playa, armonizando espectáculos y todo el conjunto de los servicios de hotelería, gastronomía y actividades colaterales.
Hay que cuidar y cuidarse, responsabilidad social y del Estado. Toma de temperatura, uso de barbijos, lavado de manos, mantener la distancia física, detectar y seguir casos que pueden complicar, cumplir los requisitos básicos, controlar sin molestar. Lamentablemente no será una temporada normal pero deberá ser en libertad y más que nunca cada vecino debe convertirse en agente turístico, colaborando y ayudando para una armonía colectiva. En cuanto al Estado municipal sería oportuno que dejara a un lado el estacionamiento medido en la Villa Díaz Vélez facilitándole al turista su estadía, sin verlo afectado por causas que se generan con un propósito meramente recaudatorio y que atentan con aquella amabilidad que hablábamos más arriba.
El Covid no debe impedir el hacer
El Covid acota algunas posibilidades, pero no impide prepararse para lo que viene. En pocos días comenzarán a transitar los micros de media y larga distancia, equivale decir que la terminal deberá estar medianamente presentable, ya que la promesa de una nueva ha quedado en el olvido, porque es la puerta por donde llegan muchos visitantes. Es una verdad de Perogrullo que se debe ofrecer una ciudad limpia y pulcra, cordones pintados, de esto no se olvidan nunca; balnearios prolijos, bajadas seguras a la arena para vehículos, peaje por medio. Levantar o reacondicionar los precarios puestos del mercado persa, que ofrece todo tipo de mercadería, en el parque Miguel Lillo sobre avenida 10. Ordenar todo lo que significa el espectáculo callejero, respetando las personas que quieren descansar; la facilidad de poder pagar con dinero plástico todos los servicios, dejando a un lado que el “posnet” no anda, evitando así las tediosas filas en los cajeros automáticos; coherencia en el precio de los alquileres, en una temporada donde las expectativas no son malas pero es una incógnita. No es casual que no haya por el momento menos consultas que en otros años para esta fecha pero, con optimismo es de esperar que muchas familias sigan estudiando el vacacionar para salir del estresante 2020 y Necochea sea el lugar elegido.
La oportunidad de solucionar viejos temas
La pandemia ha creado un impacto psicológico a millones de argentinos, por eso puede estar esa avidez por las vacaciones, con las precauciones arto difundidas a través del año. Poniendo especial atención a la noche donde prive la razonabilidad de los más jóvenes, entusiastas cultores de la movida bajo la luz de la luna hasta la salida del sol.
En los últimos años uno de los temas ha sido buscarle una solución a los problemas que suele aparejar la noche, por la inseguridad y ciertos desbordes ocasionados por los conocidos de siempre. A pesar del Operativo Sol y la llegada de personal especializado, el año anterior hubo inconvenientes cuando se apostaban en la zona del ex complejo casino muchas personas que organizaban las «picadas» callejeras.
Necochea ha sido elegida tradicionalmente por la familia, por eso es importante poner la mira sobre la nocturnidad, haciendo cumplir las normas como son los controles de alcoholemia; el año anterior se produjeron situaciones complicadas, especialmente en el mes de enero, con robos y daños producidos a automóviles estacionados, rotura de algunas vidrieras de comercios, arrebatos callejeros, robos de bicicletas y motos, fiestas electrónicas no autorizadas. El verano es tiempo de recreo y diversión es necesario cuidar que todo transcurra con responsabilidad y tranquilidad, no olvidar que en ciudades de la costa atlántica han surgido situaciones extremas que terminaron afectando esos lugares, como el asesinato del fotógrafo José Luis Cabezas, en enero de 1997 en Pinamar y el año pasado el del joven Fernando Báez Sosas, en Villa Gesell; el Estado tiene la potestad y obligación de hacer cumplir la ley, a través de la policía bonaerense protegiendo la vida y bienes de los contribuyentes.
Propuesta concreta de empresarios de la noche
Le hicieron llegar al Intendente para su análisis una interesante propuesta los llamados empresarios de la noche; son aquellos dueños de los tres boliches bailables en la Villa, quienes hasta el momento mantienen la incertidumbre porque todavía no tienen, a diferencia de otros sectores del turismo, nada definido e incluso, de continuar así podrían alguno de ellos no abrir el negocio esta temporada.
La propuesta, sugerida, consiste en cambiar horario de otros locales, caso gastronomía con el cierre a la dos, al igual que las cervecerías y los lugares bailables puedan cerrar a las cinco de la mañana, tal cual han acordado con cada municipio en otras localidades de la costa.
«Será una manera de que trabajemos todos, nosotros mismos nos acortamos los horarios, perdemos de ganar dinero pero sumamos a la posibilidad de una noche controlada que siempre venimos discutiendo y debatiendo y nunca definimos», manifestaba uno de los conocedores de la noche, enfocando en la realidad que cerrando tipo cinco de la mañana se facilita mejor la vuelta a casa de los jóvenes y no como hasta ahora que se hace siete de la mañana. Existe actualmente una “Ley de Nocturnidad” en la provincia de Buenos Aires estableciendo la apertura de dos de la mañana y los cierres 5.30, pudiendo extenderse los horarios en lugares turísticos.
Es simple decir que con una ley o resolución todo queda arreglado, se debe extremar medidas con los menores ingresando a los boliches fuera de su horario permitido, la venta de bebidas alcohólicas en cualquier polirubro abierto hasta altas horas de la noche, cuando la ley dice que debe ser hasta las 23 en verano y 21 horas en el resto del año y en los negocios habilitados a tal fin.
Todo es un coctel que se debe batir bien y servir con prudencia ( metáfora mediante), armonizar el esparcimiento con el control que no debe faltar, como la búsqueda de soluciones que permitan a todos aquellos que invierten en sus negocios tener la mejor posibilidades de obtener beneficios, equilibrar las balanza, siempre se debe resignar algo para que el conjunto sea mejor, especialmente en estas instancias no normales, más aún hay que pensar en lo propio y en el todo.
Quizás esta pandemia nos sirva para varias reflexiones, una de ellas puede ser la de sentarnos a la misma mesa y sacar un proyecto común, ni permisividad ni autoritarismo, ni concesiones ni excepciones, lo más importante es un verano que nos motive, un verano donde nos cuidemos sin que haya un Estado policiaco que nos deba estar remarcando y se pueda convivir con tranquilidad dentro de las normas, adquiriendo el compromisos que le cabe a cada parte.