Crecen los negocios sin vidrieras
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El fenómeno de las ventas a través de las redes sociales amenaza al comercio tradicional con su informalidad. Sin pagar impuestos ni controles de calidad, muchos han montado en la ciudad verdaderas empresas que utilizan Internet como plataforma de ventas
“No hay forma de controlar”, dijo resignado Walter Gazek, presidente de la Cámara Comercial e Industrial Necochea-Quequén en referencia al comercio informal a través de Internet.
Semanas atrás la entidad había manifestado al municipio su preocupación por este tema y planteado el perjuicio que significa para los comerciantes locales la competencia desleal, que parece crecer a ritmo desproporcionado.
Ya Internet no sólo se usa para vender alguna bicicleta o mueble que no se utiliza, muchos han montado verdaderos comercios desde el living de su casa, incluso en nuestra ciudad.
A partir de la generalización del acceso a la red, la gente no sólo compra algún aparato que no se consigue en la ciudad o en el país, también adquiere los más diversos productos a otros internautas locales a través de las redes sociales o incluso sistemas de mensajería como Whatsapp.
En el último año, la crisis económica ha hecho florecer los delibery de comida, la venta de ropa, de artesanías e incluso de autopartes. Basta ingresar a algún grupo o página de la más grande de las redes sociales, muchas de ellas autodenominadas “bolishop”, para comprar cualquier cosa: desde milanesas de pollo hasta herramientas de dudosa procedencia.
A diferencia de los sitios web de ecommerce, como Mercado Libre, eBay, Amazon o los chinos Aliexpress o Alibaba, en las que los vendedores deben facturar y existe un control de calidad de los productos, en las redes sociales el trato entre compradores y vendedores y compradores es directo, sin intermediarios, por lo que también conlleva ciertos peligros.
Vendo de todo
Consultado sobre este fenómeno, Walter Gazek, presidente de la Cámara Comercial, señaló que el ecommerce presenta un enorme desafío para el comerciante tradicional y todo indica que seguirá creciendo.
“No podemos decir que sea ilegal, porque uno compra y le mandan factura, obviamente el vendedor está en regla. Pero hay una enorme diferencia con el comerciante que debe afrontar el alquiler, las tasas y le tiene que pagar a los empleados”, dijo Gazek.
“Pero, ¿cómo se controla? Es muy complejo el control de las ventas por Internet”, agregó y diferenció entre quienes venden a través de plataformas de ecommerce y quienes lo hacen a través de las redes sociales.
“Ahí venden desde una bicicleta a un calefón, muchas veces de origen desconocido. Allí ya hay una clara competencia desleal”, afirmó.
Esto, explicó, ha impactado directamente en las ventas de los comercios locales. Además, a esta problemática de falta de control e informalidad, se le debe sumar la desventaja de los comerciantes ante los precios que se pueden encontrar en la web.
Aunque el comprador conoce la informalidad y lo que ello significa para el comerciante, prioriza su propia economía y pierde el comercio local.
“Es un tema que nosotros lo planteamos a nuestras entidades madres, tanto en la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA), como en la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y en la Cámara Argentina de Comercio (CAC)”, explicó Gazek.
“Se han planteado en reuniones y también se ha llevado el planteo a nivel nacional para poder regular este tipo de venta por Internet, para que exista igualdad de condiciones”, afirmó.
Necesidad e informalidad
Hace unos años, cuando DeRemate, uno de las primeras plataformas de ecommerce del país hizo su aparición, lo habitual era vender por Internet aquella bicicleta que no se utilizaba, libros viejos o algún objeto de colección.
La evolución hacia las nuevas plataformas implicó el crecimiento del abanico de productos que se ofrecen en una vidriera de exposición universal.
Sin embargo, ha sido la venta a través de las redes sociales como Facebook, Instagram o Whatsapp lo que han permitido el crecimiento de la comercialización de productos a nivel local.
Este sistema de venta que se apalanca en la teoría de los seis grados de separación que da sentido a las redes sociales, ha permitido que muchos emprendedores vendan sus propios productos sin necesidad de salir a vender casa por casa o contar con un local de exposición.
Así es como se puede comprar de todo sin moverse de casa ni salir de la ciudad. Una breve recorrida por páginas y grupos permite comprar guitarras, pianos, lavarropas, heladeras, acordeones, secarropas, portones de madera, motos, autos, camionetas, ollas de teflón, teléfonos, herramientas y garrafas vacías.
A esto se le debe sumar otros productos que hasta hace poco sólo se podía comprar en comercios, como jabón líquido suelto, bolsas de papa, plantas, bolsas de cemento, insecticidas, ollas de barro, prepizzas, postres, etc.
Aunque sin duda el rubro donde mayor competencia parece existir con el comercio tradicional es en la venta de ropas. Una enorme cantidad de personas en la ciudad venden a través de las redes sociales todo tipo de prendas de vestir, zapatos, carteras y accesorios, además de bijouterie.
Pero en algunos rubros la informalidad parece llegar al extremo, como ocurre con la venta de bicicletas, teléfonos, motocicletas y herramientas.
La mayoría de los hurtos y robos registrados en la ciudad se centran en estos cuatro productos, por lo que la venta de gran cantidad de estos objetos a través de las redes sociales es cuanto menos sospechosa.
Más de una vez ha ocurrido que víctimas de robo han descubierto que sus bicicletas o motos se encontraban a la venta en Internet, lo que ha derivado en allanamientos policiales, secuestros de productos e inicios de causa al menos por “encubrimiento”.
“Ahí es donde se tendría que poner el foco”, precisó Gazek. “Pero la venta por Internet no está regulada por ley. Si bien desde la Cámara se está trabajando con eso, todavía no hay nada”.
No obstante, la Cámara ha logrado algunos avances para ayudar a los comerciantes locales. Por estos días, dijo Gazek, “estamos negociando, porque pedimos que nos saquen en la fiscal impositiva la tasa de publicidad, la que se cobra por la cartelería. Si bien nos aceptaron sacarla totalmente, sí habría una reducción del 50% a valores de 2018”.
“Estamos luchando mucho con todo lo que es impuestos municipales, tasas, porque entendemos que hay una competencia desigual”, concluyó.///
Redes de venta
Hace sólo unos meses Facebook se vio envuelta en un verdadero escándalo luego de que trascendiera que se había utilizado una página de la red social para vender una menor de edad a cambio de 530 vacas, tres Toyota Land Cruiser y 10.000 dólares.
El caso ocurrió en Sudán del Sur en noviembre del año pasado y dejó en claro que no existe prácticamente control de la red sobre lo que se vende a través de sus página, en gran parte debido a la enorme cantidad de usuarios existentes: unos 2.200 millones de personas.
Esta red también ha sido cuestionada anteriormente por ser utilizada como canal para la venta de armas y estupefacientes.
Si bien en Necochea no se ha llegado a esos extremos, el miércoles pasado un menor de 16 años fue víctima de un robo. Poco después la Policía pudo establecer que un casco de moto robado al adolescente se encontraba a la venta en Internet.
El uso de Facebook para la venta informal no es de extrañar debido a las increíbles cifras estadísticas de esta plataforma.
Se calcula que es utilizada por 230 millones de mujeres de entre 18 y 24 años, 250 millones de entre 25 y 34 y 140 millones de entre 35 y 44. Además de ser la red social utilizada por 330 millones de hombres de entre 18 y 24 años, 370 millones de entre 25 y 34 y 180 millones de entre 35 y 44 y 100 millones de entre 45 y 54.
Según el Estudio de Redes Sociales de IAB Spain, Facebook es ya la red social preferida para seguir a las marcas. De hecho el 51% de las personas que siguen a una marca a través de Facebook comprará sus productos y servicios.
A este fenómeno debe sumársele el del ecommerce en general. La Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) informó que en el primer semestre 2018 se registró un crecimiento del 59% de las órdenes de compra en comparación con el mismo periodo de 2017. La facturación alcanzó los $ 97.892 millones de pesos, lo que representa el 66% de la facturación del mismo período pero del año anterior.
Cada vez los usuarios se muestran más activos en los sitios de eCommerce: el tráfico incrementó un 30% alcanzando 1.827 millones en lo que va del año. Asimismo el mobile tomó relevancia contando con un crecimiento en búsqueda y compra: el tráfico a través de esta herramienta fue de un 59%, mientras que las compras efectuadas representaron un 36%.
Asimismo, 9 de cada 10 personas ya compraron online alguna vez. Esto refleja un mercado cada vez más maduro y confiable siendo que el 98% de los compradores finalizan su experiencia con un altísimo nivel de satisfacción.